El mes de los barbudos

Antonio María González Padrón

El mes de los barbudos
Escultura de San Amaro en la capilla del Rosario de la Basílica de Telde (Foto Jesús Ruiz Mesa)
Antonio María González Padrón

Antiguamente, cuando regíamos la vida a través del Santoral de la Iglesia Católica hablábamos de el Veranillo de San Miguel o del Membrillo, la Noche Sanjuanera o de Las Brujas, el Mes de la Virgen o de las Flores, y así sucesivamente ocupábamos todo el año.

 

El Mes de los barbudos ocupaba todo enero y los primeros días de febrero. Comenzaba en la festividad de los Santos Reyes Magos, cuyas presumibles reliquias se veneran en la Catedral de Colonia (Alemania); San Antonio Abad, patrono de los animales, cuya imagen se encuentra irremediablemente unida a la de un cerdo a sus pies; San Mauro, también conocido por San Amaro y para terminar San Blas, todos ellos tenían en común lucir longas barbas.

 

La noche del cinco al seis de enero, se le llamó Noche de Reyes. Solo las grandes ciudades capitalinas, y muy entrado el siglo XX, lograron tener cabalgata. En Las Palmas de Gran Canaria, la primera cabalgata de Reyes fue realizada por el pintor Néstor Martín Fernández de la Torre a principios de los años treinta, concretamente cuando este país monárquico por la noche se levantó republicano por el día.

 

La ciudad capital vio a Sus Majestades Melchor, Gaspar y Baltasar, extraordinariamente vestidos, sobre sus camellos, aunque en verdad fueran dromedarios. En otros tantos animales de carga se apilaban cientos de cajas llenas de regalos y los chicos y chicas de las mejores familias laspalmeñas se convertían en la cohorte de aquellos Magos de Oriente.

 

Desde entonces, a excepción de los años de la Guerra Civil y algunos del principio de la dictadura, nuestra capital siempre tuvo cabalgata de Reyes. Su recorrido, casi siempre era el mismo, partiendo de las inmediaciones del Parque Santa Catalina y llegada al Cementerio Católico de Vegueta. Dos calles bullían de gentes: León y Castillo y Triana. Los niños, siempre acompañados por los mayores, chillaban sus peticiones y daban vítores a sus Reales Majestades y éstos respondían con la mejor de las sonrisas, el saludo moviendo las manos y lanzando de vez en cuando una lluvia de caramelos.

 

En las casas, al pie del Nacimiento o Belén y ya a partir de los años sesenta del pasado siglo XX, debajo del árbol de Navidad, se colocaban los zapatos más viejos que poseyera cada miembro de la familia (un zapato por persona) y en una mesa principal del comedor: tres copitas con anís o vino dulce, tres polvorones, tres trozos de turrón, y algunas peladillas, todo ello para brindar a los cansados Reyes.

 

Para los camellos se depositaba hierba o paja, desde la puerta misma de la casa hasta el lugar donde éstos serían liberados de su pesada carga, y a la salida junto a la puerta, un gran balde con agua para que tomaran fuerza los cuadrúpedos.

 

Nuestros Reyes tenían una presencia interracial, lo que denota cierta modernidad, entonces sin conocimiento de causa. Melchor era blanco, Gaspar era cobrizo y Baltasar, negro. Todos conocíamos a la perfección su identidad, y así buscábamos a nuestro preferido.

 

Un poco más tarde aparecía en escena San Amaro, éste estaba representado por una pequeña talla de paños engomados en la parroquial de San Juan Bautista, concretamente en el nicho izquierdo del retablo de Nuestra Señora del Rosario. San Amaro es el mismo que San Mauro, y todo hace pensar que fue hombre de otro nombre, pero al tener la tez oscura, ya que según parece procedía de lo que hoy es el norte de Marruecos, alguien lo bautizó como Mouro o Moro, pasando después a Mauro y con posterioridad a Amaro.

 

De él se sabía que pasó toda su vida en el camino de Santiago curando las manos y los pies de los peregrinos, de ahí el decir: San Amaro bendito, cuida de mis pies y cuida de mis manos. Hasta el día de hoy se puede contar por decenas las pequeñas esculturillas de pies y manos que realizadas en cera, se entregan mensualmente a los pies de este Santo en la actual Basílica de San Juan Bautista de Telde. Los teldenses lo celebramos como los de Funchal (Madeira) el 15 de enero.

 

El día 17 de enero se celebraba la festividad de San Antón o San Antonio Abad, que por su indumentaria presumíamos que era fraile. Para la mayor parte de nosotros eso era todo lo que debíamos de saber del personaje. Se sabía que era protector de los animales y así en no muy pocos lugares, incluida la Villa de Madrid, se sacaba al Santo a las puertas mismas de su ermita o iglesia para en un desfile incesante de perros, gatos, gallinas, pájaros, palomas, etc…, rogarle que nos los bendijera y por tanto protegiese a nuestros queridos animales domésticos.

 

En esta fecha era tradicional que se abrieran las bodegas y se degustase los caldos obtenidos el año anterior. En Telde y su comarca era el día de la matanza del cochino, por lo que el jolgorio era doble. San Blas, fue médico y Obispo en Armenia y con posterioridad mártir. Parece ser que bastante milagrero, la fecha de su onomástica la celebramos el 3 de febrero, día en que murió. Su fama no hizo sino acrecentarse a lo largo de los siglos y siempre se le ha tenido como protector de la garganta.

 

Así eran muy populares los llamados Cordones de San Blas, formados por un pequeño trenzado de dos hilos, uno pardo y el otro rojizo.

 

Atados al cuello durante, al menos un mes, era garantía de garganta sana. Esos hilos, después de cumplir su función protectora, iban a parar a una pequeña pira, en donde se le prendía fuego haciendo con ellos parte de las cenizas, que se utilizaban el primer miércoles de cuaresma o lo que es lo mismo el Miércoles de Cenizas. El sacerdote tomando un poco de ceniza entre sus dedos pulgar y anular hacía la señal de la Cruz sobre la cabeza del feligrés y así expresaba el inicio de ese periodo de recogimiento y preparación para la Semana Santa.

 

Tradiciones que en algunos casos se pierden y en otros se fortalecen.

 

Antonio María González Padrón es licenciado en Historia del Arte, cronista oficial de Telde e Hijo Predilecto de esta ciudad.

 

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