Viera y Telde

TA ofrece un artículo del historiador y profesor Javier Lima Estévez

Viera y Telde
Escultura de Viera y Clavijo (Foto TA)

JAVIER LIMA

La conmemoración del Día de las Letras Canarias, dedicado en esta edición a recordar la vida y obra de la escritora y artista Pino Ojeda Quevedo (1916-2002), nos sitúa ante una realidad en la que, de forma anual, se valora y reconoce el legado de notables personalidades del ámbito cultural canario.

 

Un acto que tiene su origen en relación al ilustre polígrafo José de Viera y Clavijo, que falleció el 21 de febrero de 1813 en Las Palmas de Gran Canaria.

 

Sin lugar a dudas, aproximarnos a Viera y Clavijo es conocer un amplio y extenso legado sobre nuestra historia. En esa atención dedicaría unos interesantes apuntes al municipio de Telde, recordando en el presente artículo el conocimiento e imagen de tal término en el siglo XVIII.

 

De esa forma, en su obra Historia General de las Islas Canarias, señala que el núcleo de Telde se ubica a dos leguas de Las Palmas, presentando su orografía algunas cuestas de poco peligro, situándose “un cuarto de legua antes está el valle de Jinámar con la célebre ermita de la Concepción”. Continua señalando como se denomina Telde a la ciudad en los encabezamientos y escrituras desde la conquista.

 

Además, apunta la presencia de un alcalde ordinario, con jurisdicción sobre los siguientes pagos: La Matanza, Los Llanos, Tara, Cendro, Tenteniguada, Huerta de Sardina, Helechal, Colmenar, Valsequillo, Vueltas, Tecén, Valle de los Nueve, Roque de Cabrera, Cazadores, Draguillo, Montaña de Ávila, La Breña, Tabaibal y Remudas, Hoya de Niebla, Las Goteras, Valle de Casares y Valle de Jinámar.

 

Por otra parte, en cuanto a la economía afirma como las características del terreno de Telde son superiores a las de la capital, siendo sus aguas abundantes y de una calidad notable.

 

Además, reflejaría el importante número de casas “arruadas y con buenas calles”. De su iglesia parroquial expondría la característica de tres naves, con alhajas de plata y ornamentos. “Sírvenla dos curas beneficiados, provisión del rey, con algunos sacerdotes y clérigos que cantan todos los días vísperas. Tiene un convento de San Francisco como de 26 religiosos; un hospital antiguo, llamado de San Pedro Mártir, para pobres enfermos; seis ermitas”. En cuanto al número total de habitantes en la jurisdicción registraría 5.664 personas.

 

Telde no olvida a Viera y muestra de ello es la placa de mármol colocada en el año 2013 en un lateral del Archivo Parroquial de San Juan. Esa placa recuerda los meses que Viera permaneció en tal rincón de la isla, así como la importancia de que fuera el núcleo en el cual realizó su testamento. Por otra parte, una calle del municipio próxima al Parque Arnao lleva el nombre de Viera y Clavijo.

 

Testimonios que prolongan la admiración por el referente de la Ilustración en nuestro territorio, cuya obra muestra un aporte de notable interés en los numerosos campos del conocimiento que ocupó a lo largo de su existencia.

 

Javier Lima Estévez es historiador y profesor.

 

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