La construcción de la carretera Las Palmas-Telde y el transporte de viajeros en la segunda mitad del siglo XIX

La memoria descriptiva de la obra fue encargada en 1859 al ingeniero Juan de León y Castillo

La construcción de la carretera Las Palmas-Telde y el transporte de viajeros en la segunda mitad del siglo XIX
Imagen de la carretera a su paso por el Puente de los Siete Ojos (Foto Archivo Fedac)

TELDEACTUALIDAD

Telde.- La construcción de la carretera Las Palmas-Telde y el transporte de viajeros en la segunda mitad del siglo XIX es el título del trabajo de investigación del cronista oficial de Ingenio, Rafael Sánchez Valerón, que TELDEACTUALIDAD ofrece a sus lectores.

 

La construcción de la carretera Las Palmas-Telde y el transporte de viajeros en la segunda mitad del siglo XIX

Rafael Sánchez Valerón, cronista Oficial de Ingenio

Antecedentes

Durante siglos los distintos núcleos de Gran Canaria estuvieron unidos por una amplia red de “caminos de herradura” o “caminos reales” o públicos que salvaban la agreste orografía isleña con extremada dificultad. El desarrollo de las carreteras (anchura suficiente para el tránsito de carretas) que unía la capital con los núcleos más poblados de la Isla se manifiesta a partir de la segunda mitad del siglo XIX, financiadas por el Estado. El primer gran proyecto acometido fue la carretera Las Palmas-Agaete a partir de la década de 1850.

 

Billete de la empresa de diligencias que hacía los viajes Telde-Las Palmas en 1865 (Archivo Histórico Provincial Las Palmas)

 

Construcción de la carretera Las Palmas-Telde

El segundo gran proyecto fue la carretera de segundo orden que unía Las Palmas con Telde, cuya memoria descriptiva fue encargada al ingeniero Juan de León y Castillo en 1859, proyectada en tres trozos, siendo aprobado el proyecto 1860, con un primitivo propósito de llegar hasta Juan Grande, establecido en el plan general de carreteras de ese año y comienzo de las obras en 1861, dividido el proyecto en tres trozos. Las obras del primer trozo se abren al tránsito 18 meses después (21 de octubre 1862) con una longitud de 3.901 metros y una anchura de seis que terminaba el Barranco del Negro.

 

El segundo trozo tuvo que salvar el gran obstáculo geológico que representaba la formación basáltica de «La Laja» con la construcción de un túnel cuyas obras concluyeron el 4 de julio de 1863, terminándose este tramo en 1864, abarcando una longitud de de 3.871 metros y una anchura de 6,50 hasta la Cuesta de J. Ruano. 1864 es el año que se redacta un nuevo plan de carreteras en el que figuraba la carretera de 3º orden «Las Palmas de Gran Canaria a Agüimes por Telde» que acortaba el proyecto primitivo de llegar hasta Juan Grande.

 

En lo que respecta a al 3º trozo, que llegaba hasta la ermita de San Pedro en plena ciudad de Telde fue concluido el 19 de octubre de 1864 y tenía una longitud de 4.635 metros y anchura de 6,50. Cabe destacar especialmente en este trayecto los enormes costes que representó la construcción del llamado «Puente de los siete ojos», magna obra arquitectónica que salvaba el cauce del barranco a la entrada de Telde. Con la terminación de esta carretera quedaban unidas las dos ciudades más importantes de Gran Canaria en una longitud de 13 kilómetros. La continuación de esta carretera hasta Agüimes pasando por Ingenio (4º,5 y 6º trozo) debió esperar bastantes años, hasta avanzada la década de 1880.

 

El transporte de viajeros

Terminada la carretera, el trasiego desde Telde a Las Palmas fue constante, tanto de los productos de su amplia vega como de viajeros, estableciéndose compañías de carruajes para el transporte de los mismos. Una de ellas fue la Empresa de diligencias llamada “La Primera”, al frente de D. Nicolás Massieu.

 

La anécdota: El viaje fallido de Telde a Las Palmas de D. Antonio Calimano

Transcurría el mes de septiembre del año 1865, cuando D. Antonio Calimano se disponía a realizar un viaje desde Telde a Las Palmas en la caravana que salía a las ocho de la mañana, después de haber adquirido el correspondiente folleto o billete, pero tal fue su sorpresa que no pudo hacer el desplazamiento, puesto que hacía el número nueve y el carruaje solo tenía cabida para ocho pasajeros. Se daba el caso que la semana anterior también le había ocurrido lo mismo. Su reclamación a uno de los cocheros fue desatendida y tuvo que esperar al siguiente día para efectuar el desplazamiento con perjuicio de sus intereses, viéndose en la obligación de tomar un carruaje alquilado.

 

En vista lo cual elevó una denuncia ante el alcalde constitucional de la ciudad de Telde considerando irregularidades en el servicio de diligencias, solicitando se hiciera comparecer al encargado de la empresa en Telde para comunicarle las faltas que cometían los cocheros para que en lo sucesivo no se volvieran a producir, debiendo ponerse al frente de la empresa en Telde a una persona que hiciera guardar el orden prevenido en tales casos y contestar a los cargos que debían formársele cuando cometieran faltas de igual naturaleza. Al mismo tiempo solicitaba que se le abonara 80 reales de vellón que le había costado el carruaje de José Francés con el que se trasladó a Las Palmas.

 

A la vista de tal denuncia, desde la alcaldía D. Antonio Calderín se dirige al alcalde constitucional de Las Palmas que ordena trasladar el mismo al representante de la empresa en aquella ciudad para que en el término de 24 horas exhibiera el importe del billete y el recibo del carruaje alquilado y para que nombrase un representante en la ciudad de Telde que fuera de responsabilidad y arraigo para que adoptara todas las demás medidas conducentes a evitar las faltas que se contenían en la denuncia, así como la de numerar los carruajes y sus asientos y hacer constar en los billetes la numeración del uno y del otro, como se hallaba dispuesto por la legislación en la materia, lo que se debía verificar dentro del término de ocho días, debiendo dar parte a la alcaldía de haberse cumplido.

 

El escrito llega a manos de Luis Alzola, encargado accidental de la administración de la Empresa de viajeros “La Primera”, por estar ausente el principal Nicolás Massieu, por lo que solicita unos días de espera hasta su regreso para ponerle al corriente del asunto y del coste del billete y recibo del alquiler. Una semana después los dueños de la Empresa de diligencias establecida en las Palmas, remiten los 80 reales del alquiler del coche de José Francés por no haber podido utilizar el billete que le fue vendido por los agentes de la empresa, pero a la misma vez indica al alcalde que reclamara a D. Antonio Calimano la mitad del pasaje del coche que alquiló para verificar su viaje, toda vez que en su compañía vino su padre, siendo utilizado entre ambos y que tan solo debió servir para indemnizar a D. Antonio, y por tanto se debía retener en poder de la alcaldía la otra mitad, al tiempo que aseguran que la numeración de los carruajes y asientos se había llevado a cabo, no así la sustitución del representante.

 

La recepción de los 80 reales se transcriben al alcalde de Telde para que en su virtud comunicara si era cierto que en el carruaje alquilado por D. Antonio Calimano, vino también su padre D. Domingo en cuyo caso solo entregaría a aquel 40 reales, y habiendo venido solo D. Antonio los 80. Comprobado por la alcaldía de Telde la veracidad del viaje de las dos personas en el coche José Francés se le indica que correspondía satisfacer solo la mitad, resolución que en principio no fue aceptada de buen grado pero luego se convenció.

 

La carretera Telde-Agüimes (trozos 4º, 5º y 6º)

Después de la puesta en servicio la carretera que unía el núcleo urbano de Telde con Las Palmas se continúa el proyecto para llegar hasta Agüimes. Por orden de la Diputación General de Obras Públicas de 15 de junio 1869 se procedió al estudio y formación del correspondiente proyecto, largamente demandado por los habitantes de las comarcas meridionales de Ingenio, Agüimes y las Tirajanas. Comprendía el 4 º trozo el tramo comprendido entre Telde y Entre Montañas (pasado el barranco de Silva), siendo adjudicadas las obras en 1876 y realizadas entre 1877 y 1879. Con una longitud 6.173 metros y seis de ancho fue abierta al tránsito el 6 de septiembre de 1879 después de haber salvado con puentes las cuencas de los barrancos de la Rocha y Silva y otros menores.

 

El 5º trozo que llegaba hasta el Lomo de Aguatona, ya en el municipio de Ingenio atravesaba una zona relativamente llana, sorteando algunos barranquillos de estrecho cauce y el gran tajo del Draguillo que delimitaba los municipios de Telde e Ingenio. Fue aprobado el proyecto y adjudicación de las obras en 1877, comprendiendo una longitud de 4.921 metros y 6 de ancho. Su recepción se produjo el 11 de noviembre de 1885.

 

En lo que se refiere al 6º trozo, a pesar de que el proyecto se redactó en 1877, fue en 1884 cuando fueron adjudicadas las obras de este tramo que discurría por todo el municipio de Ingenio hasta la entrada al núcleo urbano de Agüimes, tardando tres años en concluirse después de atravesar la parte baja del pueblo de Ingenio y numerosos predios bajo riego, salvando el cauce de algunos barranquillos. Con una longitud 4.731 metros fue recepcionada el 2 de abril de 1887. Un largo puente salvó el amplio cauce de Guayadeque.

 

A modo de conclusión

Posteriormente la carretera continuaría hacia los pueblos de Santa Lucía y San Bartolomé de Tirajana. Por 1918 se abre la llamada carretera del Goro que unía Telde con el Lazareto de Gando y más tarde hacia Vega Grande y Maspalomas.

 

En próximos relatos, a modo de crónica, relataremos algunos acontecimientos ocurridos en la carretera Telde-Ingenio en los primeros años del siglo XX.

 

Enviar Comentario

X