05/12/2014 - 22:27

La síntesis brilla en los Plenos de Telde

La síntesis brilla en los Plenos de Telde
Imagen de un Pleno de Telde (Foto TA)
Otro pleno para olvidar, el de este viernes. Las sesiones corporativas de Telde se están pasando de castaño oscuro. Insulsas, infumables y con debates estériles presididos en la mayoría de los casos por el “y tu más”, una estrategia que todos sin excepción se han aprendido muy bien para defenderse de los ataques o críticas de los demás.
  
Gracias a Dios que los políticos y los representantes de los medios informativos, y cómo no el público, tienen en los dispositivos modernos una vía de escape para tanta verborrea tediosa.
  
Así se entiende que el wassap eche humo durante las reuniones de la Corporación local y buena parte de los concejales, por no decir todos, se aferre a su teléfono inteligente o tableta para desconectar por unos minutos de lo que se está discutiendo en la sala, en la que el abatimiento se deja sentir hasta en el semblante de los ilustres personajes de Telde, ya desaparecidos, a los que se rinde homenaje permanente con sus cuadros presidiendo las bancadas de los cargos emanados de la voluntad popular. A buen seguro que si algunos de ellos pudieran también se agarrarían desde el más allá a un móvil para hablar aunque sea con la ínclita Inés Rojas.
  
A veces nos preguntamos si las reuniones de Gobierno y Oposición en la sala capitular de las Casas Consistoriales de San Juan tendrían la misma duración que ahora si la prensa y el público hicieran mutis por el foro y no acudieran a las convocatorias. Con toda rotundidad, no.
  
Y es que da la impresión de que los políticos se gustan oír y platican sin mucho control para el auditorio. Por tal motivo, una sesión plenaria que no tendría que durar más de una hora o 90 minutos se alarga innecesariamente, pasando de las tres y hasta cuatro horas, por el diálogo de sordos en el que se sitúan a menudo los que se sientan a la derecha y la izquierda de la mesa presidencial.
 
Y no digamos nada de los que se empeñan en leer el texto completo de las mociones, que los ediles ya conocen de antemano y la mayoría del público también porque han sido divulgadas por los medios de comunicación. O la obstinación de la alcaldesa en dar cuenta de los actos a los que ha acudido durante el último mes, la relación de deportistas locales que han obtenido algún logro o el listado de pésames y felicitaciones. Con lo fácil que es pasar una hojita a los miembros de la Corporación con un resumen de todo esto y evitar así una soporífera ristra de eventos.
  
Y por último, la moda de los recesos. Desconocemos a quién se le ocurrió la idea porque la verdad que es para nota, pero de suspenso. Los 15 minutos, al parecer pactados de descanso cuando se lleva dos horas de reunión, no los respeta nadie y si para más inri colocan en ese intervalo una reunión de portavoces, la pausa puede ser eterna y contrariar al más pintado.
 
A los que seguimos los plenos por razones profesionales se nos erizan los pelos, a los que nos quedan aunque pinten canas, cuando se convocan y asistimos a un orden del día lleno de asuntos.
  
Ese día toca un desayuno pantagruélico en El Casino o en La Boheme, por citar los sitios más frecuentados por la canallesca y políticos, llevar el móvil cargado de batería, más otra para una eventual recarga, un bolígrafo de repuesto e ir armado de la suficiente paciencia para que la mente pueda desconectar cada cierto tiempo y esquivar así que se agoten las neuronas de poner oído a tantos discursos sabios de los padres de nuestra patria chica.
  
Por lo pronto, hay que ir preparándose porque con la Natividad llega otro Pleno, la jornada del 22. ¡Vamos, la lotería!
  
Confiemos en que se día los ediles sigan embebidos del “espíritu navideño”, en palabras de Guillermo Reyes, y se marquen una tregua en sus parlamentos empalagosos. Y ya que hablamos de Reyes no estaría mal que en la carta a los Magos de Oriente, que llegan este año a Telde por el Mercadillo de Jinámar -otra ocurrencia del inefable AgustínPérez-, no se olviden de incluir un tratado de estrategias básicas sobre cómo exponer los aspectos más sobresalientes de una idea o propuesta sin cansar a la audiencia. Los antiguos griegos lo llamaban síntesis. Los sufridores en casa se lo agradeceremos de corazón.
 
Carmelo Ojeda es catedrático de Geografía e Historia, fue profesor de Enseñanza Secundaria, redactor de Canarias7 en Telde y actualmente dirige el periódico digital TELDEACTUALIDAD.
 

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