miťrcoles, 20 de septiembre de 2017Director: Carmelo J. OjedaISSN 1885-5636
teldeactualidad
PORTADA > Sociedad
Sociedad -12/09/2017 - Actualizada a las 20:54

Fervor y emoción en la Bajada del Cristo

La venerada imagen religiosa ya se encuentra entre sus devotos, después de descender de lo alto de la Basílica de San Juan
Fervor y emoción en la Bajada del Cristo
La ceremonia despertó un reguero de emociones, aplausos y lágrimas entre los cientos de devotos que abarrotaban la Basílica (Foto TA)

TELDEACTUALIDAD
Telde.- El Santo Cristo de Telde ya se encuentra entre sus feligreses. Una abarrotada Basílica de San Juan recibió en la noche de este martes a la piadosa imagen, después de descender desde la hornacina del altar mayor en la que descansa a lo largo del año, a unos doce metros, en una emotiva y solemne ceremonia que afloró todo un reguero de sentimientos, lágrimas, aplausos y vítores.

 

Apenas pasaban unos minutos de las seis de la tarde y cientos de personas ya colmaban los bancos del templo matriz de Telde, haciendo frente a un calor asfixiante. La muchedumbre aguardaba paciente al momento culmen de la jornada. Un minucioso ritual que desde 1962 se repite cada 12 de septiembre y que llegaría horas después, al finalizar la eucaristía que presidió el sacerdote José María Bolívar Malina, de la capitalina parroquia del Sagrado CorazoŐĀn de MariŐĀa.

 

Sobre las 20.45 horas, los seis porteadores que habitualmente llevan a cabo esta delicada maniobra, una tarea que se transmite de padres a hijos o allegados, subieron en busca del Santo Cristo, la imagen cristológica más venerada dentro de la Diócesis de Canarias; efigie que los indios tarascos de México modelaran allá por el siglo XVI a base de pasta de millo y de otros elementos vegetales.

 

Se encaramaron a dos escaleras metálicas, en parejas y con movimientos simultáneos, y poco a poco fueron ganando peldaños hasta llegar a la parte superior del retablo gótico-flamenco que preside la Basílica de San Juan, engalanado para la ocasión con varios ramos de flores en tonos amarillos y hojas verdes.

 

Con cadencia pausada y ayuda de dos sogas y poleas, descolgaron al Santo Cristo de su hornacina y empezaron el descenso, acercándolo al gentío de fieles que, emocionados y con lágrimas en sus rostros algunos, contemplaba la delicada operación desde el interior de la Iglesia y también desde la plaza de San Juan al quedar colmado el templo.

 

Al pie del altar, la efigie fue recibida por miembros de la curia que lo llevaron en volandas hasta el interior de la urna móvil, conocida popularmente como el trono-móvil, en medio de una marea de aplausos y sentimientos a flor de piel. Allí permanecerá hasta que de madrugada, y ya a puerta cerrada, pase al trono sobre el que este jueves procesionará por las calles de San Juan, el mismo en el que permanecerá hasta el día antes de su retorno, que tendrá lugar el viernes 22 de septiembre.

 

Misas y celebraciones

La Basílica de San Juan se convertirá estos días en lugar de peregrinación de los miles de devotos que el Cristo de Telde tiene a lo largo y ancho de Gran Canaria. Desde este miércoles día 13 y hasta el jueves 21 tendrá lugar el novenario a la imagen, con eucaristías a las 07.30, 12.00 y 19.30 horas. Además, a las 19.00 horas se rezará el Santo Rosario. Con la excepción de que el jueves 14, día del Santo Cristo, las misas serán a las 07.30, 10.00, 12.00 y 19.00 horas.

 

Una talla de valor incalculable
El Santo Cristo de Telde, una obra de carácter religioso cuya autoría se atribuye a los indios tarascos de México, aproximadamente sobre el año 1555, en el taller de Matías de la Cerda, es una pieza creada a base de pasta de millo de gran valor artístico y espiritual. De hecho es la imagen cristológica más venerada dentro de la provincia de Las Palmas.
 
Pesa 6 kilos y medio y mide un metro ochenta centímetros de alto y su altura es igual a la longitud de sus brazos extendidos. En una restauración acometida hace más de una década se descubrió que el papel encolado que le da forma son restos de importantes códices que revelan datos de tributos y numeración.
 
La actual cruz es de tea del país forrada de plata y sustituyó a la primitiva en el siglo XVII. Al pie, tiene cincelado sobre la plata una inscripción, que dice: “Esta obra se hizo con limosna de los vecinos de esta ciudad de Telde a solicitud del alférez Baltasar de Quintana y Juan de Monguía y Quesada S.C.D.S. (cinceladas) por el maestro Antonio Hernández; año de 1704.”