14/02/2020 - 13:19

La estrategia del avestruz

El exconcejal Gregorio Viera comparte su reflexión semanal

La estrategia del avestruz

GREGORIO VIERA

Parece ser que es falso que los avestruces escondan su cabeza en la arena, dicen que no es más que una recreación. Sin embargo, esa estrategia de ignorar la realidad por patente y evidente que sea es la consigna adoptada por muchos de la clase política para no enfrentarse a las decisiones que debiera adoptar en el ejercicio de sus responsabilidades, esté en el gobierno o esté en la oposición.

 

Nuestros dirigentes se han convertido en Don Tancredo: subidos a un pedestal, con la cara pintada, y completamente inmóviles, a la espera de que el toro los ignore, se de la vuelta y les permita seguir con sus manejos, con toda esa serie de excesos de autoridad que van mucho más allá de aquello para lo que los elegimos.

 

Y en esta ecuación con una visión muy personal, no metiendo en el mismo saco a todas y todos, faltaría más, porque hay quienes se lo curran, lo trabajan y, ejercitan los poderes que legítimamente les permitimos ejercer. Otros han decidido olvidar quién los puso ahí, a quién se deben, quién los vota y los designa. Nadie ha explicado nunca, que se sepa, ni siquiera en la ficción, el éxito o el fracaso de esta estrategia, la del avestruz, aunque el propósito de los avestruces sea pasar inadvertidos, no se conoce si lo logran o si por el contrario son devorados por sus depredadores. Pero lo que resulta evidente es que con esa táctica quedan a merced de la voluntad de sus enemigos. 

 

Si analizamos la política en general observamos como a lo largo de estos años de democracia, esa actitud era asumida por algunos dirigentes que, presumían de dejar pasar el tiempo y que por si solo, como los mercados se autorregularan, pues el tiempo, eso aducen, se encarga de poner las cosas en su sitio. Craso error por ejemplo de quien vio caer su presidencia por emular la estrategia del avestruz. En el ámbito mas cercano los municipios, tampoco nos quedamos cortos, aquí tampoco se puede generalizar pero bien es sabido que hay decisiones en la política que no se toma por no molestar, se deja pasar por el costo político que representa y además, los argumento que se exhiben son débiles y faltos de toda ética, pues los elegimos para tomar las decisiones adecuadas, justas y equitativas para mejorar la vida de la ciudadanía y no para esconderse.

 

No lo vemos o no queremos verlo, preferimos que sean otros u otras las que tomen las decisiones, escondiéndonos de nuestras propias contradicciones, evitando que nos salpique por las incapacidades para afrontar la situación.

 

Blandiendo el buenismo para no molestar, para quedar bien, nos convertimos en un bienqueda y seguimos caminando como si nada nos afectara. Estas actitudes de las cuales hacemos gala, para vendernos como buen dirigente nos lleva a la conclusión de la mediocridad inmersa en la clase política. Si analizamos Telde y hacemos un recorrido por el palmarés político que forma parte de nuestra historia comprobaríamos que muchos dirigentes, salidos de movimientos sociales asumieron retos, decisiones, acertadas o no, precisamente por no jugar al avestruz.

 

Ahora, con el paso del tiempo compruebas como una política de nuevo cuño, formada a la sombra de viejas mañas, en la sombra, incapaz de tomar decisiones por si solo, con un horizonte marcado por puestos ad hoc, donde el mayor mérito estriba no en la propia capacidad, sino en estar en el momento justo y el lugar adecuado, sin brillar, que no hace falta, tan solo, estar dispuesto a dejar pasar las cosas porque otros las tendrá en cuenta. Cuando arropamos a personas que dada su trayectoria han estado practicando la estrategia del avestruz es mejor dejarlas pasar, porque si no lo hacemos, nos condenamos a tener inútiles al frente de nuestra vida que como marionetas, serán manejados por manos que si saben lo que quieren, y a donde van, pero en ese saber lo que quieren y a donde van sabemos que no formamos parte de su relato la mayoría de las personas.

 

Su interés será su interés y aprovecharan cualquier debilidad para seguir manejando los hilos de nuestra vida si les dejamos claro, por eso, huyamos de quienes practican la estrategia del avestruz porque dejarlos hacer es poner nuestra vida en sus manos..

 

Con la pluma del Faycán.

 

Gregorio Viera Vega es activista social, exconcejal en el Ayuntamiento de Telde y miembro de la ejecutiva regional del PSOE.

 

Comentarios

  • Juan Medina Santana
    15/02/2020 - 09:02

    Que se puede esperar si los que dirigen son unos busca vida

    0
    0
  • Francisco Jones
    14/02/2020 - 16:58

    ¿Qué vamos a esperar en este país, cuando la gente con carreras, están sirviendo cervezas y gente sin el graduado están dirigiendo España.

    2
    0

Enviar Comentario

X