22/06/2022 - 19:29

Antonio Florido, un hombre de palabra dada

La Casa-Museo León y Castillo rindió este martes un sentido homenaje al que un empleado ejemplar de esta institución, fallecido repentinamente el lunes por la tarde en su domicilio

Antonio Florido, un hombre de palabra dada
Homenaje a Antonio Florido (en foto superior derecha) en la Casa Museo León y Castillo/TA y Jesús Ruiz Mesa.
JESÚS RUIZ MESA

De las innumerables veces que mis pasos me han conducido a la Casa Museo León y Castillo de Telde, la de esta tarde del 21 de junio, con la tristeza, consternación y dolor, la ausencia definitiva del amigo Antonio Florido de la Nuez se ha hecho patente en esta emblemática estancia.

 

El director de la institución museística teldense Frank González al inicio del Seminario programado sobre Progreso Sostenible, Derechos Humanos y Naturaleza, con la voz entrecortada, muy afectado y manteniendo la emoción por la pérdida del compañero, ante las autoridades y público asistente expresa en su intervención:

 

La Casa Museo León y Castillo está de luto. El Servicio de Museos está de luto. La Consejería de Cultura del Cabildo de Gran Canaria está de luto. En la tarde de ayer, y de forma absolutamente inesperada, fallecía nuestro compañero Antonio Florido de la Nuez. Contaba 58 años.

 

Apenas unas pocas horas antes habíamos hablado. Lo llamé por teléfono para interesarme por su salud. Andaba con dolores, me había dicho nuestro compañero Juan Ismael. Reuma o artritis. No se encontraba bien.

 

Tenía hora para el médico a las dos. Cerca de las siete de la tarde mi mujer me comunicaba el inesperado y trágico desenlace. Quedé desolado.

 

Antonio era uno de los pilares de esta casa. Hombre de palabra justa y de buen consejo, para quien quería escucharlo. Hombre de esos de antes, de palabra dada. De los que ya hoy no se fabrican. Hombre preciso y metódico en su trabajo. Eficaz como un reloj suizo. Un digno seguidor de la escuela de Confucio. Firme defensor de la transparencia y de las buenas prácticas en la gestión pública de los dineros.

 

Antonio era un buscador de caminos. Era de esa breve y rara tribu que busca siempre resolver, no sumar al existente un nuevo problema añadido. Antonio tenía la respuesta antes de que la pregunta llegara. Hombre generoso, a mi llegada a esta Casa hace tres años me abrió las puertas de par en par, y con su santa paciencia fue explicándome lo mucho que yo desconocía entonces sobre la mecánica de lo cotidiano.

 

Hombre sencillo y discreto, contaba con una elegancia natural para solucionar las inevitables debilidades que afloran en el ser humano en su siempre difícil relación con la administración. Este ser machadiano era como el agua que pasaba por encima de las piedras, sin volver la mirada para regodearse en los remolinos.

 

Antonio era, al fin y, ante todo, un hombre de museos. Atendía lo mismo el protocolo de un acto que explicaba como rellenar un Alta a Terceros. Igual cogía la lija para preparar la pared de la sala de exposiciones que preparaba un informe o acarreaba una peana con una sola mano. Con una fuerza y energía que siempre me sorprendía. Nada ni nadie pudo jamás minar su entusiasmo. Hombre profundamente tolerante, acudía a algunas actividades cuyo contenido sé que no compartía. Pero allí estaba el primero. Y jamás dijo media palabra. Supo entender el cambio que se estaba produciendo en la Casa-Museo.

 

Esta tarde, mientras estamos nosotros aquí, él está de cuerpo presente. Y para todos los que le conocimos, es éste un momento de dolor. Pero debemos hacer lo que debemos hacer. Uno de los últimos servicios que prestó a esta Casa fue, precisamente, junto con mi compañero Juan Ismael, la organización de este Seminario. Y él, con su modestia y humildad no hubiera aceptado jamás que ninguna actividad del museo se suspendiera por su muerte.

 

Antonio creía firmemente en el valor de la Institución. En estos grandes contadores de historias que son los museos. En estos valores que proyectamos y que seguirán proyectando los que vendrán detrás. Valores que hoy vienen a proyectar nuestros ilustres ponentes llegados del Continente. Y por respeto a ellos también, esta dirección tampoco podía cancelar la apertura de este ciclo esta tarde.

 

Esta Casa, y este aprendiz que está hoy al frente va a llorar largamente la ausencia de Antonio para el que les pido un breve homenaje. Con el alma añusgada, les pido a todos, por favor, que nos pongamos en pie y mantengamos un minuto de silencio en su memoria. Muchas gracias.

 

El mejor homenaje dedicado a Antonio Florido mantener vivo su recuerdo y, mientras le tengamos en la mente y en el corazón, nunca se habrá ido.

 

D.E.P. In memoriam Antonio Florido de la Nuez

 

Jesús Ruiz Mesa es colaborador cultural de TELDEACTUALIDAD.

 

Condolencias

  • Isabel otero Ruiz
    23/06/2022 - 12:11

    Buenos días !totalmente de acuerdo con estas palabras que definen muy bien Antonio.Yo tuve la suerte de trabajar con el ,y para mi fue un compañero espectacular . Que pena tengo dentro de mi .

  • Amara Florido
    22/06/2022 - 23:03

    ...que la tierra te sea leve, primo♥️

  • JOSE A SUAREZ A.
    22/06/2022 - 20:51

    ......un señor, un hombre bueno, un caballero.

Enviar Condolencia

X