20/12/2017 - 21:36

Capataces escolares

Los alumnos del IES José Frugoni Pérez comercian en un mercadillo la primera cosecha del curso de su huerto ecológico

Capataces escolares
Alumnos y profesores implicados en el proyecto, este mediodía en el mercadillo navideño (Foto TA)

TELDEACTUALIDAD

Telde.- Acelgas, lechugas, caña de limón y espinacas son algunos de los productos agrícolas que los alumnos del IES José Frugoni Pérez comerciaban este miércoles en el mercadillo navideño instalado en el hall del centro, todos ellos recolectados en el huerto ecológico que gestionan desde hace cuatro años.

 

El cercado ocupa una pequeña extensión de terreno al aire libre del centro. Apenas posee 80 metros cuadrados, pero la felicidad de alumnos y profesores con los resultados obtenidos en estos cuatro cursos no es medible por la superficie sembrada ni por los kilos cosechados.

 

A la implicación de estos 90 alumnos de la ESO y Bachillerato, que atienden con sumo cariño las plantas que cultivan en sus horas de recreo, hay que sumarle la estrecha y desinteresada colaboración de padres y madres que han impulsado una Asociación de Amigos del Huerto y también el apoyo que han recibido del Centro de Profesorado de Telde.

 

“Los capataces escolares”, como les denomina la profesora Araceli Pérez, alma mater del proyecto junto a la también docente Tere Mendoza, hoy aprovecharon el recreo para ofrecer en la segunda edición del mercadillo la primera recolección del curso y obtener con la comercialización algo dinero para la compra de semillas y herramientas. El año pasado recaudaron 800 euros, incluyendo lo recogido en el sorteo de una cesta con productos navideños. El resto de recolecciones del año se destinan a bancos de alimentos.

 

Las madres colaboran también aportando frutas y compotas de mermeladas variadas al surtido de productos a la venta en el mercadillo, que este miércoles estuvo abierto mañana y tarde y mañana jueves solo en la jornada matutina.

 

El proyecto del huerto ecológico cuenta con una gran aceptación en la comunidad educativa. Según explicó Pérez, sirve para potenciar los valores de la agricultura ecológica y para que el alumnado, a través de experiencias, aprenda de su entorno natural y rural mediante la actividad investigadora, el trabajo en  grupo y el fomento de hábitos de cuidado y de responsabilidad medioambiental. "Los alumnos deben llegar a la conclusión de que del sector primario también se puede vivir", apuntó.

 

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