El legado humano del antiguo Instituto Laboral de Telde

TA ofrece crónica y reportaje de Jesús Ruiz Mesa del encuentro de confraternización de los que fueron alumnos del centro

El legado humano del antiguo Instituto Laboral de Telde
Participantes en el encuentro de este año (Foto TA)

TELDEACTUALIDAD

Telde.- Como cada año por estas fechas, la Asociación de Antiguos Alumnos del Instituto Laboral de Telde celebró el pasado sábado, 25 de noviembre, su comida de confraternización anual en el restaurante La Culata II de Las Vegas de Valsequillo. TA ofrece crónica y reportaje.

 

Encuentro anual de confraternización 2017

por Jesús Ruiz Mesa

Las primeras impresiones ante las expectativas de experiencias compartidas siempre generan un arranque de emotividades, sentimientos y expresiones de júbilo, ante el reencuentro, desde la perspectiva optimista de la convocatoria anual que se aparta de la cotidianeidad, cambio de ambiente, paisaje y, por supuesto, el abrazo, el saludo y la comida que compartimos, aunque durante unas pocas horas de tiempo para tener la oportunidad de asistir al reencuentro de los compañeros, que en mayor o menor número de asistentes, por circunstancias personales no pueden asistir.

 

La Asociación de Antiguos Alumnos y Alumnas del Instituto Laboral de Telde, como cada año por estas fechas, esta vez, el último sábado, 25 de noviembre, celebramos el encuentro de confraternización, en la que convocados para la comida habitual en el Restaurante La Culata II, de Las Vegas de Valsequillo, en esta ocasión contamos con la presencia de 45 asistencias que, cumpliendo con los momentos en que recordamos a los ausentes fallecidos a lo largo del 2017, en una oración que dedicó nuestro compañero y amigo siempre atento a nuestra llamada, el sacerdote Eugenio Peñate, en el minuto de silencio y con las palabras puestas en el recuerdo de: Margarita Vega López, Dolores Amador Monzón, Rodrigo Rodríguez Santana, Juan Santacruz Betancor, Jaime Báez Bolaños y Pedro Rodríguez Hernández. D.E.P.

 

Después de la comida y a los postres, la tarta y el brindis por los mejores deseos en estas próximas Navidades y Año Nuevo, y por los que en estos momentos pasan situaciones de recuperación y otras motivaciones, en nombre de la Asociación un futuro mejor para todos. Seguidamente tuvo lugar el sorteo de los regalos que este año la mano inocente dedico su suerte a: Gonzalo Pérez Báez, Marta Betancort López y, José Carlos Suárez Macías, que le correspondió la cesta de Navidad.

 

En nombre de los presentes y de los ausentes que formaron parte de las estancias de aquel antiguo y recordado Instituto Laboral, en la memoria de todas y todos los que, desde el plantel de estudiantes, trabajadores, que desde cualquier rincón de nuestra isla, de la urbana y en desarrollo ciudad de los faycanes, el Telde de siempre, nos dirigimos a cumplir con la obligación de superar día a día el compromiso con los estudios, forjar nuestro futuro y soñar con desarrollar lo aprendido en los primeros centros docentes para pasar a los superiores, universidad u otros centros académicos que, en aquellos años, teníamos a nuestro alcance sin tener que trasladarnos más allá del Archipiélago, como así lo tuvieron que hacer muchos de los que iniciaron su vida universitaria en Tenerife, La Laguna o en la Península.

 

Hoy después de muchos años de un pasado de lucha por conseguir nuestra propia Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), por la que han pasado y estudiado una buena cantidad de universitarios en sus diversas especialidades, y, ya con sus licenciaturas, grados, doctorados, los observo, escucho, recopilo en mis reportajes gráficos y textuales, después de impartir sus ponencias sobre la amplia diversidad de materias en las que se han especializado, desde las de Historia, Bellas Artes, Filología, Ciencias, Filosofía, Letras, Medicina, Información, etc, y en cada una de sus especialidades, materias y diversos campos de estudio, con el propósito de investigar, ampliar y detallar los diferentes campos de acción aportando informaciones y datos nuevos.

 

Fruto de ese mismo trabajo de investigación, se han ido ampliando bases de datos, archivos, necesarios para un futuro servicio pedagógico de continuidad, publicando sus ensayos, tesis y trabajos de las especialidades y materias a destacar, publicaciones, libros, que han sido presentados en instituciones, asociaciones culturales, universidades, bibliotecas, etc. Lo que un día comenzó con el primario conocimiento adquirido en sus primeros centros docentes, como es el caso de nuestro Instituto Laboral de Telde, germen de lo que, actualmente, como en otros colegios, se han ido adaptando a los programas educativos hasta las propias pruebas de acceso a la Universidad.

 

En mis idas y venidas por el Telde urbano, coincido con las horas de salida del actual I.E.S. José Arencibia Gil, situado en la calle Pérez Galdós, antigua Los Baluartes, y femenino de San Juan, cuyos edificios guardan las esencias de los que ocupamos sus aulas como estudiantes de la época, y hoy, con la presencia de jóvenes que me recuerdan lo que fuimos, y la excelente preparación que los chicos y chicas se les supone, con unos avances tecnológicos a su disposición y que en la actualidad hago uso de ellos, ya quisiéramos haber tenido la posibilidad de conseguir la información o accesos a la misma con solo pulsar una tecla. Mi reflexión ante estos antecedentes que, ya con los setenta en el bagaje vital, veo a estos grupos juveniles de estudiantes del siglo XXI, entre los que me entremezclo cuando a la salida del I.E.S les observo, y me pregunto, ¿qué será de ellos?

 

Pues, con el ánimo de desearles todo lo mejor, una buena educación, preparación y, sobre todo, voluntad, esfuerzo y entrega a su vocación y elección profesional, en un sistema de libertades, respetos, derechos y democracia, para ejercer el desarrollo de su personalidad en bien propio y de la comunidad. Nosotros, pudimos realizarlo en el tiempo que nos tocó desarrollar nuestro futuro, sorteando tormentas y calmas, luces y sombras. Seguro que las cosas han cambiado y mucho, aunque las crisis y los problemas nos traen de cabeza, y eso, compañero y compañera, es centro y motivo de charla, y ¡cómo no! el merecido recuerdo de los profesores y profesoras que nos impartieron las asignaturas de los programas educativos de entonces, para unos muy fáciles de digerir para otros se nos atragantaban, pero, así cumplimos nuestro primer paso para acceder a los estudios superiores, después de pasar por el siempre recordado Instituto Laboral.

 

Aquel centro docente que tanto costó lograr desde su origen en el primer establecimiento del Parque de León y Joven, hoy Parque de Franchy Roca, a las puertas de la antigua carretera del Sur hacia la Barranquera, cuando se empezó a gestar en 1951. Organizado con un primer claustro en 1954, pasando al Colegio León y Castillo en 1956. Su traslado real a la calle Pérez Galdós entre 1958-1959, inaugurándose su definitiva ubicación el 12 de octubre de 1961. Allí se establecieron las primeras clases, profesorado, y muchos de los alumnos que pasaron al nuevo edificio del entorno de la calle Pérez Galdós, procedían de aquella primera ubicación.

 

El encuentro de la Asociación en este 2017 con los mismos deseos de participar del abrazo y saludo entre todos, hemos cruzado y celebrado otra etapa más del memorial individual, y con la suerte de poder mirar a los jóvenes, alumnos y alumnas, de aquella segunda mitad del siglo XX, que formaron la sociedad teldense y de otros municipios, y que después de tantos años, aunque nos conservamos a Dios gracias o al destino reservado para cada uno, con ánimos de continuar el camino, cierro este texto con la cita del filósofo danés Soren Kierkegaard: la Vida solamente puede ser entendida mirando hacia atrás, pero vivida mirando hacia adelante.

 

Mi agradecimiento a la presidenta de la Asociación de Antiguos Alumnos y Alumnas del Instituto Laboral de Telde, Pepa Betancort, Isabel Macías, Carmen del Pino Moreno, y colaboradores, con el saludo afectuoso en el mejor de los recuerdos, compañeras, compañeros, por los presentes, ausentes, y por las generaciones que se forman, entre otros, en todos los centros docentes y como el nuestro lo fue. Un abrazo y hasta el próximo año.

 

“Allá arriba quedaron los campos y laderas cubiertos de un precioso manto verde, con la espera de ofrecernos el blanco florecido del almendro en flor, y aquí permanece nuestro Instituto Laboral, erguido, orgulloso, dejando el pabellón de su legado a las nuevas generaciones con ilusión y las mejores esperanzas puestas en el futuro de una mejor ciudadanía, por Telde, Gran Canaria y Canarias".

 

Muchas gracias.

 

Jesús Ruiz Mesa es colaborador cultural de TELDEACTUALIDAD.

 

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