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jueves, 08 de diciembre de 2016Última actualización: 08:59Director: Carmelo J. OjedaISSN 1885-5636Año 11 nº 4313Establecer como Página de inicio
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EDUCACIÓN - 29/11/2016 - Actualizada a las 09:58

La pervivencia de los vínculos estudiantiles

La Asociación de Antiguos Alumnos del Instituto Laboral de Telde celebra su cita anual ● Rindió reconocimiento a Jesús Ruiz, colaborador de TA, por los reportajes de sus encuentros
La pervivencia de los vínculos estudiantiles
Asistentes a la reunión y Jesús Ruiz con su esposa , tras recibir la placa de reconocimiento por su labor divulgativa (Foto TA)

TELDEACTUALIDAD

Telde.- La Asociación de Antiguos Alumnos del Instituto Laboral de Telde celebró el pasado sábado su encuentro anual, una cita que, como es habitual, se celebró en el restaurante La Culata  II de Las Vegas de Valsequillo. En el acto, el colectivo tributó un reconocimiento a Jesús Ruiz Mesa por su labor de divulgación a través de TELDEACTUALIDAD de estos encuentros de confraternización.

 

Comida de confraternización de los antiguos alumnos del Instituto Laboral

por Jesús Ruiz Mesa

Durante los años que llevo asistiendo a estos encuentros de confraternización que celebra la Asociación de Antiguos Alumnos y Alumnas del Instituto Laboral de Telde, el celebrado este último sábado 26 de noviembre del año en curso 2016, como está programado,  estuvo lleno de sorpresas que fueron rompiendo un poco el acostumbrado devenir de esta cita.

 

En primer lugar agradecer de todo corazón el reconocimiento que me dedicó la Asociación en las personas presentes con la entrega de una placa por la labor y colaboración en que queden registrados a modo de crónicas reportajes estos encuentros anuales en la memoria colectiva del siempre querido Instituto Laboral. Una preciosa bufanda formó parte del regalo para abrigar la esperanza de continuar compartiendo estos momentos. Sorpresa porque además mi hermana María Ángeles dio lectura a una reflexión basada en uno de los poemas que tengo dedicado a mi paso por las aulas del que fue nuestro centro docente.  Placa que me hizo entrega Antonio Melián Hernández en el mejor de los recuerdos de nuestra amistad en Telde. Antonio Melián, hoy escritor, autor de dos extraordinarias novelas una de ellas Por tierras del Sur ya presentada, y El Éxodo, Una Conspiración Hebrea, edición de 2015, que pudimos adquirir durante este encuentro.

 

La compañera Melita Trujillo dio la bienvenida a los asistentes que en número de 59 personas celebramos con el saludo y recuerdo a los ausentes, y en la memoria de los fallecidos se guardó un minuto de silencio: Jorge Rivero Pérez. Fermín Guillén Jiménez. Antonio Ramírez Marqués. D.E.P.

 

Finalizada la comida se procedió al sorteo de una cesta de Navidad que después de la extracción del boleto premiado de la mano inocente de Faustino, recayó en la persona del compañero Gonzalo Pérez Báez, que efectivamente llevaba el número 38 asignado por su participación a la entrada del local donde celebramos este encuentro, el Restaurante La Culata II de Las Vegas de Valsequillo que tan amablemente nos ofrece sus servicios gastronómicos y personales.

 

Con los postres dando partida a la excelente y gustosa tarta con la dulce inscripción Antiguos Alumnos del Instituto Telde, el tenor teldense Juan Manuel López, de los veteranos alumnos del Instituto que, en estos años de jubilación, ha dedicado gran parte de sus aficiones al estudio y perfeccionamiento del bel canto logrando una calidad digna de ser escuchada, nos deleitó con una versión a capela para tenor del bolero Júrame, informándonos que en una más de sus actuaciones en Telde, el próximo miércoles 30 de noviembre a las 20:00 hs. ofrecerá, con motivo de la conmemoración del 174 Aniversario de Fernando León y Castillo,  un concierto lírico en la Iglesia Conventual de San Francisco, con la actuación de la mezzosoprano Jennifer Ramírez, al piano la profesora Sara Verona Martín y con la colaboración de la soprano Joyce Kazoun, organizado por la Casa Museo León y Castillo de Telde, al que auguramos un éxito seguro.

 

Ya de retorno y finalizadas las intervenciones se procedió a la foto de familia en el jardín anexo a este local desde donde se divisaba todo el frente cumbrero de Las Vegas de Valsequillo, paisaje que agradecida como es nuestra tierra con las últimas lluvias caídas, el campo, las laderas, fondo de barrancos y hasta la misma cumbre lucían un verde esplendoroso, de un frescor y alisio húmedo que te invitaba a permanecer en el recinto tras una taza de buen café.

 

Volviendo del ensueño y retrocediendo en el tiempo sin dejar de mirar al frente, cada vez que en mis idas y venidas al sur, al aeropuerto de Gran Canaria o a cualquier destino que me llevase por la autovía GC 1, desde hace años en la rotonda de Salinetas, aparecía el que hoy es ya un icono, discreto, aparece la silueta verde de un vehículo destinado a labores agrícolas, el tractor Deutz D-40 de 1959, que allí permanece como monumento, recuerdo de una herramienta para arreglar las tierras, que después de varios intentos se logró rehabilitar y adecentar, acción que el compañero Fernando Santana Rivero me informa como testigo de este último destino, cuando definitivamente el Ayuntamiento de Telde decidió ubicarlo sobre esa rotonda, como instrumento mecánico testimonial de aprendizaje y paso por las labores agrícolas ejercitadas en el Campo de Prácticas de la Cruz de Jerez,  por los alumnos que fuimos en aquellos primeros años de 1960. Una placa sobre el mismo  rememora este tiempo: “Tractor utilizado por los Alumnos del Instituto Laboral de Telde en el Campo de Prácticas de Jerez. Ayuntamiento de Telde Enero 1998”.

 

Otro símbolo que nos marca nuestro cuaderno de bitácora personal del tiempo de correrías estudiantiles por estas tierras del Faycanato de Telde, es la propia caminata desde nuestros domicilios hasta el Campo de Jerez, donde cada tarde de jueves complementábamos nuestras enseñanzas en las aulas con la puesta en práctica sobre el terreno, nunca mejor dicho, bajo orientación, consejo y de vez en cuando algún vocerío el aviso de subir al final del surco labrado la reja que a un golpe de embrague y palanca liberaba el mecanismo para girar con más facilidad y emprender la alineación del nuevo surco.

 

Operación en la que algunos alumnos eran verdaderos expertos y otros habiendo armado, plantado y regados otros surcos, los de la propia vida, con sudor, y manos encallecidas, ya venían con la sapiencia heredada de sus mayores. Aquellos cuyos símbolos convertidos en aperos de labranza los observamos cada año sobre las paredes del local donde festejamos nuestro encuentro, como huella de los que no tuvieron oportunidad de manejar lo que el Instituto nos ponía en las manos, un moderno tractor y no precisamente el amarillo descapotable de aquella canción del verano de 1992, uno verde que ya hubiesen querido manejar muchos de nuestros antepasados para facilitar sus labores y sacrificios, y de vez en cuando poder levantar la vista para ver el cielo.

 

Pues bien, ahí está, ahí está… aquel moderno y elegante tractor verde de avanzada tecnología alemana Deutz, para memoria de todos los que  pasamos por esta autovía, sin dejar de mirar al frente, sepamos que permanece una parte tangible de nuestros recuerdos docentes. Mi buen amigo Fernando Ojeda Pérez, igualmente ex alumno del Instituto,  hace unos días al comentarle que incluiría en este reportaje el famoso tractor, con la sonrisa y el vacilón semántico de su ingenio, no azucarero, el de un genio, un intelectual, ingeniero y buena persona que le caracteriza, me cuenta que en un viaje reciente por Europa, en el sitio más inesperado, una tienda de antigüedades de Viena,  da con una maqueta, miniatura del modelo de tractor Deutz, el mismo que arranca, marcha, gira y clava profundo el arado tras la vista del conductor que no pierde ojo sobre la hilera de surcos. Me envió unas imágenes de la miniatura que las incluyo en el reportaje gráfico. Fernando, me recuerda que de la mano del profesor don Héctor Rúa-Figueroa, aprendió como otros muchos compañeros, a realizar analíticas de aguas y tierras en el laboratorio y en el Campo de Prácticas. 

 

En el salón de actos del Instituto Laboral, hoy I.E.S. José Arencibia Gil, hay una muestra de fotos de la época en blanco y negro que detallan lo preciso de esta operación sobre el terreno. En el alto relieve de la fachada del edificio el artista, profesor José Arencibia Gil, realizó esta obra artística y entre los motivos iconográficos representados figura en la parte superior un personaje que conduce un tractor en clara alusión al que poseyó el Instituto y describo en el reportaje.

 

El actual director del centro docente I.E.S. José Arencibia Gil, don Pedro Andrés Naranjo Jiménez me recibe en su despacho y amablemente me informa sobre la situación y los proyectos para este centro: “Después de permanecer nueve años en la dirección del centro y con anterioridad 13 años en la Secretaría, 22 años de evolución he observado el proceso del cambio normativo en función del cambio tecnológico. El actual alumnado es mucho más competente en el ámbito digital, aunque se notan ciertas carencias en el ámbito académico o que llamaríamos teórico. Cuando yo entré en este centro por aquellos años todavía se titulaban con el Bachillerato, B.U.P. desde la Ley General 14/1970, de Villar Palasí.

 

Ha habido muchos cambios en el contexto social y económico del alumnado sino la propia realidad que han hecho posibles los cambios por los avances tecnológicos, que ha afectado a la enseñanza. Antes se enseñaba para el campo memorístico, en la actualidad se opta más, no por la memoria descriptiva, sino por la comprensiva, por el razonamiento. Ahora hay que enseñar al alumnado cómo buscar la información no sólo que la aprendan.  Actualmente aquel modelo de enseñanza laboral que se complementaba en gran manera en los talleres electricidad, carpintería, mecánica, ya no existe, hoy desde las propias aulas se manejan conceptos tecnológicos, informáticos, como aspectos específicos. La titulación después de cursar de primero a cuarto de la E.S.O. Graduado en Secundaria Obligatoria, y en el caso de Bachillerato con el acceso a la Universidad que desde el segundo de Bachillerato ya se hacen las pruebas de Acceso a la Universidad PAU, este Instituto es sede de la celebración de la PAU, con otras sedes en Tafira-Las Palmas, Vecindario para la zona sur, Guía para la zona norte y Telde-Jinámar.

 

Un centro que recibe diariamente en los turnos de mañana, tarde y noche una media de 950 alumnos y alumnas que ha alcanzado un nivel docente tanto por su calidad como por su claustro de profesores, convirtiéndose en un foco de atracción educativa ejemplar, todos quieren venir a estudiar al Arencibia, puede que influya la tradición, su historia y su devenir docente, ejemplo de que alcanzan las cinco primeras líneas de la ESO, luego tenemos Línea 4 en el resto de la ESO, 2º, 3º y 4º, cuatro grupos.  Luego en Bachillerato tenemos cuatro grupos en 1º, cuatro grupos en 2º, ya son ocho, hablamos de un macro centro educativo. En Telde es el más antiguo y más numeroso, en cuanto a alumnos y estructuras”.    

 

Pedro Naranjo, entra en su último año como director del centro docente, es Licenciado en Historia del Arte y en la disposición de dedicarse a la investigación, autor de artículos, ensayos, ha editado un interesante y muy completo libro “La escultura urbana en Telde”, que participó en el Certamen 650 Años de la Ciudad de Telde, obra prologada por el Cronista Oficial de la ciudad, don Antonio María González Padrón. Un trabajo de investigación y recopilación de alto valor divulgativo, en la que la didáctica y la pedagogía se ponen al servicio de la ciudadanía. Un manual indispensable para conocer la biografía y obras que artistas canarios han realizado y se muestran en la red urbana de calles, parques, jardines, plazas urbanas y en el entorno del municipio de Telde.

 

Allí dejo a mis espaldas la reja que franquea las puertas de la Secretaría y acceso a las aulas, el salón queda con los ecos apagados por el silencio del tiempo. Un cartel me indica el edificio construido en 1961. El bello friso que el pintor José Arencibia Gil dibujó y pintó para ilustrar artísticamente este centro, como un libro abierto, lectura de aquel mundo agrario, y en sus inicios industriales, un homenaje a la mujer y hombre que sobre la tierra ejercían sus labores y quizás no pudieron disponer de un tractor como aquel que los alumnos del Instituto Laboral pudimos manejar en el Campo de Prácticas de Jerez.

 

En mis manos repaso un catálogo memorial publicado en el 2004, con motivo de la conmemoración del 50 Aniversario del Instituto de Educación Secundaria José Arencibia Gil (1954-2004), donde se reflejan las intervenciones literarias publicadas en dicho memorial: 50 años de andadura, Hitos históricos, Hablar desde el corazón, Carta de despedida, Poema Subiendo a mi Barrio, Mirando hacia atrás sin ira,  y Uno de tantos.

 

Retorno a la culminación de este día de encuentro con la satisfacción de haber compartido una vez más la celebración, ser uno más de los que formamos aquellas filas de estudiantes que en los edificios que aún rezumaban frescor y ya escribían su historia, los alumnos del Instituto y las alumnas de la Sección Femenina del Bachillerato Laboral. Un grupo representativo de aquellos jóvenes y de sus centros docentes, a dios gracias, aún permanecíamos en pie después de haber cruzado la frontera del milenio, desde el siglo XXI, alzando la copa por todas y todos los que en cierto modo aprendimos a valorar la grandeza y la suerte de haber recibido una educación, quizás con sus luces y sombras, con mejoras posibles que el tiempo ha ido marcando, pero allí, entre aquellas aulas, con un profesorado que lo dio todo por la docencia, y sobre la tierra madre que pisamos y ahondamos en sus raíces, allí permanece la memoria personal y colectiva que cada año celebramos en este encuentro comida de confraternización de la Asociación de Antiguos Alumnos del Instituto Laboral de Telde.

 

Mi agradecimiento a la presidenta Pepa Betancor, Ángel Torres, Melita Trujillo, Juan Ojeda Abrante, María Ángeles Ruiz Mesa por sus palabras, a todos y todas las colaboradoras, asistentes a la comida, que han hecho posible este encuentro y el agradecimiento sincero por el reconocimiento que no es ni más ni menos la labor y el fruto de un trabajo que hemos realizado todos en el tiempo. Un abrazo y muchas gracias.

 

"Los ecos del vacío de las aulas y el griterío del recuerdo me llegaban por las cristaleras entreabiertas  desde el patio,  desde aquellos años, niñez, juventud y mocedades, el recuerdo sigue ahí, las ausencias no han sido borradas por el silencio,  el verdor de sus pasillos, sobre la pizarra que aún huele a tiza y borrador, descifro alguna fórmula ya envejecida por el tiempo. Suben por la escalera los pasos y el trotar de las huellas que nuestros infantiles pies dejaban en busca de la clase,  el profe, serio, circunspecto detrás de su mesa nos aguardaba en silencio castrense para empezar cualquier disciplina,..........y ahí está mi Instituto Laboral, erguido, orgulloso, dejando el pabellón de su legado a las nuevas generaciones con ilusión y las mejores esperanzas puestas en el futuro de una mejor ciudadanía, por Telde, Gran Canaria y Canarias".

 

Jesús Ruiz Mesa es antiguo alumno del Instituto Laboral de Telde y colaborador cultural de TELDEACTUALIDAD.

Comentarios de esta noticia
Enviado el 30/11/2016 a las 12:32
Merecido reconocimiento para un hombre "todoterreno" que, cámara en mano", deja cumplida cuenta de los actos culturales que acontecen en nuestra ciudad y fuera de ella. Un abrazo, Jesús, y gracias por tu generosidad.
Comentario enviado por Pino Monzón
Enviado el 29/11/2016 a las 18:53
Enhorabuena Jesús, te mereces el reconocimiento siempre estas pendiente de tod@s en las comidas, sentimos no haber podido estar el sábado con tod@s ustedes. Daniel Suárez y Loly Ramos
Comentario enviado por Loly Ramos
Enviado el 29/11/2016 a las 18:31
Más que merecido homenaje Jesús!, Un abrazo de enhorabuena!. En cuánto al tractor...acepto tu propuesta de pintarlo de amarillo. Bueno, amarillo chillón! Un honor ser Tu amigo.
Comentario enviado por Fernando Ojeda
Enviado el 29/11/2016 a las 13:19
Enhorabuena a Jesús Ruiz por ese merecido reconocimiento. Siento no haber podido estar. Un abrazo.
Comentario enviado por Julio Pérez Tejera
Enviado el 29/11/2016 a las 11:17
Felicidades Jesus Ruiz.Se lo merece por ser una gran persona y un gran profecional y por un gran amigo.un saludo.Celina y Paco.
Comentario enviado por churreria melian
Enviado el 29/11/2016 a las 10:42
Enhorabuena Jesús. Somos muchas las personas que te queremos y reconocemos todo cuanto haces. Sigue siendo como eres de auténtico.
Comentario enviado por MCarmen Ramos Henríq
Enviado el 29/11/2016 a las 10:29
Un legado, que podría ser Base de estudio, para esas nuevas generaciones que hoy llenan sus aulas. Podríamos decir aquella frase de: "Tiempos pasados fueron mejores" a la vista de lo que se contempla.Enhorabuena.
Comentario enviado por Antonio O.
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