07/08/2017 - 20:34

Un teldense en el Norseman

El documental sobre la participación del deportista Leoncio Ramírez en una de las pruebas de triatlón más duras del mundo ve la luz

Un teldense en el Norseman
El teldense Leoncio Ramírez (d) junto al periodista Edu Viera (Foto TA)

TELDEACTUALIDAD

Telde.- Un canario en el Norseman, el documental que relata la participación en 2016 del deportista teldense Leoncio Ramírez en una de las pruebas de triatlón más duras del mundo, ya ha visto la luz. La pieza audiovisual, producida y dirigida por otro teldense, por el periodista Edu Viera, consta de una duración de 32 minutos y desde este domingo se puede visualizar al completo en internet.

 

El pasado 6 de agosto de 2016 -justo hace un año-, Viera acompañó a Leoncio Ramírez a una de las pruebas de triatlón más duras del mundo. Se trata de una distancia Ironman (3,8 kilómetros de natación, 180 de ciclismo y 42 de carrera a pie) bajo condiciones extremas en Noruega. El triatleta teldense, afincado en Valencia, se aventuró a luchar -como primer canario de la historia en disputarla- contra el coloso noruego. Edu Viera, periodista cuenta en este documental todo lo que le sucedió al triatleta teldense en el país nórdico con un seguimiento de toda la prueba.

 

El sábado 6 de agosto de 2016 no fue un día cualquiera en la vida de Leoncio Ramírez y su familia. Ante una de las pruebas de triatlón más duras del mundo -distancia Ironman- en pleno corazón de Noruega, este grancanario de 47 años experimentó uno de los días más felices de su vida. Con la ilusión de alcanzar la cima del Gaustatoppen, montaña de 2.000 metros donde se ubica la meta de este admirable triatlón, Leoncio comenzó su mayor reto. Una andadura que se inició a las 05.00 horas de la mañana y que se ve reflejado en este documental.

 

Desde un barco, y en mitad del fiordo de Eidfjord, 270 participantes se lanzaron a las frías aguas para iniciar un sueño. La sirena del capitán sonó y todos emprendieron su marcha hacia la gloria. Los 160 primeros serían las únicos elegidos en pasar el corte, en el kilómetro 32 de la maratón, y alcanzar la ansiada camiseta negra, ubicada en el cielo, la gloria estaba en la cima de la montaña.

 

Tras poco más de una hora de travesía a nado por el fiordo -con el agua a 13 grados de temperatura- y tras la primera transición, las montañas de Eidfjord, Diranut, Geilo y Iminfjeld cargaban, siempre bajo la incesante lluvia, a los triatletas. La dureza del sector de bicicleta -cinco puertos de montaña- imperaba entre los aspirantes a convertirse en el nuevo hombre del norte, significado de Norseman en noruego.

 

En Austbydge se terminaba con los 180 kilómetros de bicicleta y con ello la segunda parte de la carrera. Habían pasado casi ochos horas y por delante, nada más y nada menos que una maratón. Los primeros 15 kilómetros fueron muy positivos para Leoncio Ramírez, que ubicado en la posición 138 tenía margen hasta los 160 del corte establecido por la organización. Pero llegó el primer duro revés en el kilómetro 20. Los dolores estomacales y la carga en los cuádriceps hicieron mella en el triatleta teldense.

 

Haciendo alarde de la distancia de la prueba y como buen hombre de hierro (Ironman), el triatleta grancanario tiró de coraje y en el kilómetro 25 le apareció un ángel, el que otorga por regla la organización para terminar la prueba con un equipo de apoyo. En este caso, su mujer. Elisavet acompañó hasta el final del sueño a Leoncio.

 

La alegría y el momento decisivo aconteció en el pueblo montañoso de Rujkhan, donde sólo los 160 primeros estaban destinados a abrazar al gloria y coronar la cima del Gaustatoppen. Leo, enormemente entusiasmado, llegaba en la posición 139. Primera gran meta conseguida. Solo faltaba ascender la montaña por piedras lascadas durante cinco kilómetros. Casi nada.

 

Lo demás, aunque no fue coser y cantar, se desarrolló para Leoncio Ramírez con una enorme sonrisa en la cara. Los últimos 10 kilómetros -cinco de ellos mortíferos- acabaron con el sufrimiento y dieron paso a la gloria. La meta entre las nubes del monumental Gaustatoppen cerraba un círculo, que comenzó justo hace un año y que culminó despertando del sueño que justo en ese momento y se convertía en realidad.

 

15 horas después, el teldense ya era camiseta negra. Desafío conseguido. Una hazaña que demuestra que en la vida no hay nada que no se pueda superar si de verdad se quiere conseguir.

 

 

Comentarios

  • Leoncio Ramirez
    08/08/2017 - 09:07

    Gracias Teldeactualidad por la publicación. Una crónica excelente que resume muy bien lo que allí pasó. De entre todo me gustaría destacar su comentario "una hazaña que demuestra que en la vida no hay nada que no se pueda superar si de verdad se quiere conseguir". Eso sin duda, así es. Muchas gracias nuevamente. Leoncio Ramírez..

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