De visita por la Heredad Acequia Alta de Sardina del Sur

Las VII Jornadas de Cultura del Agua, celebradas en Telde, concluyen con un recorrido por las instalaciones de esta heredad

TELDEACTUALIDAD

Telde.- Las VII Jornadas de Cultura del Agua concluyeron con una visita guiada a la Heredad Acequia Alta de Sardina del Sur y Aldea Blanca, justo en el año en el que cumple cuatro siglos de existencia.

 

Organizadas por la Casa-Museo León y Castillo con la colaboración de la Asociación Cultural El Bloque, Gárgola (Gestión y Difusión Cultural), Aguas de Telde y la Heredad Acequia Alta, las jornadas se desarrollaron del 23 al 28 de octubre con una ponencia diaria, de lunes y a viernes, y la visita guiada a la Heredad Acequia Alta de Sardina del Sur y Aldea Blanca, el sábado 28.

 

Visita a la Heredad Acequia Alta y Aldea Banca de Sardina del Sur

Por Jesús Ruiz Mesa

Como colofón al ciclo de ponencias de las VII Jornadas de Cultura del Agua, Arte, Patrimonio Lingüístico y Religiosidad Popular en Canarias 2017, que se han venido celebrando en la Casa Museo León y Castillo de Telde, la mañana del sábado 28 de octubre se realizó una visita a la sede e instalaciones de la Heredad Acequia Alta de Sardina del Sur de Gran Canaria, importante entidad y testimonio del Patrimonio Hidráulico que celebra sus 400 años de fundación desde que fuera instituida en “Carta de Fundación de la Heredad de aguas de Sardina-Aldea Blanca, dada en Agüimes, el 4 de agosto de 1617, ante el escribano Francisco Delgado Sall”.

 

El grupo de visitantes participantes de estas VII Jornadas de Cultura del Agua desplazados desde Telde, fueron recibidos en la Plaza de San Nicolás de Bari, de Sardina del Sur, por el vocal de la Heredad don Juan Bolaños Domínguez y el Vicepresidente don Juan José Domínguez Franco, en un punto de encuentro urbano poblacional donde se conservan las fachadas de estilos arquitectónicos canarios de finales del siglo XIX y principios del XX. Casa del médico, ermita antigua de San Nicolás creada en 1814, hoy es la Casa de la Cultura, calle León y Castillo, la plaza, la iglesia parroquial de San Nicolás de Barí. En torno a la ermita placas dedicadas a la memoria de distinguidas personalidades que contribuyeron al progreso de Sardina del Sur, don Francisco Suárez de la Cruz, doña Saro Bolaños Domínguez, don Antonio Bolaños Morales, doña Rosario Franco. Un pueblo que desde su devenir secular escribe su historia para conocimiento de las generaciones futuras.

 

Después de la bienvenida y agradecer la visita, nos dirigieron hasta el recinto donde se controla el reparto de aguas de la Heredad, en un lateral de la alberca para almacenar el líquido elemento, la cantonera, y una serie de acequias que se dirigen a las distintas bocas de salida con el fin de combinar los riegos, y la sede de la Heredad Acequia Alta de Sardina del Sur. En la cantonera Real donde se procede al control desde la boca de entrada en la acequia madre que procede del barranco llenando los diferentes espacios de reparto desde el serenador, para su distribución por las diferentes bocas con respecto a las medidas de volumen por cuartos, medios y enteros, y tiempos controlados por reloj, cantidad y tiempo, las conocidas dulas o adulamiento, que durante 18 días comenzando los turnos nuevos el primer domingo de agosto, regulando el orden y la cantidad que tiene durante el año, cada regante que reciben las aguas desde las ramificaciones para el riego de los diferentes cultivos hasta la propia costa. Desde el lateral norte de la alberca la acequia madre por donde circula el vivo de toda el agua que se recoge del barranco y entra en el albercón para su reparto dependiendo del caudal vertido. La primera toma se produce en La Lajilla, a nueve kilómetros de distancia.

 

Las aguas del Barranco de Tirajana pertenecen a dos Heredades, la de Aldea Blanca y la Acequia Alta de Sardina, fundadas de común acuerdo en 1617. Se muestra el recinto donde permanece el reloj como reliquia de un tiempo de medidas oportunas para regular la distribución de las aguas, reloj datado de 1868 que conserva la factura de su transporte pagada al arriero que lo trajo desde Telde a Sardina. Un mueble testimonio de su tiempo, el arcón de tres cerraduras donde se custodiaban dineros, documentos, al que sólo tenían acceso tres llaves, la del presidente, secretario y tesorero de la Heredad.

 

En la sede de la Heredad se visita el Salón de Juntas Generales, la Sala de Archivos, edificio inaugurado el 2000. Una foto de amplio formato ilustra gráficamente la Presa de Tirajana I, conocida popularmente por La Sorrueda, inversión en proyectos de infraestructuras hidráulicas en el cauce del Barranco, ya que a partir de 1950 se da por concluido el proyecto de minas. La Heredad concentra sus esfuerzos y objetivos por la construcción de un gran embalse, el de La Sorrueda, comenzada en 1965 las obras finalizan en 1976, con una capacidad de 3.200.000 metros cúbicos (88.000 horas de agua), su primer llenado se produce en 1979, un acontecimiento ¡rebosó la presa! Se ha rebosado en tres ocasiones. La presa se llenó en cinco ocasiones, la última en el 2010.

 

Juan Bolaños, para mejor comprensión de su exposición sobre la historia y desarrollo de la construcción de la infraestructura de la Heredad proyecta una serie de imágenes en la que expone detalles de cada proceso histórico de la presa, la acequia, el entorno, y personajes cuyos rostros se exhiben en una muestra cronológica y fotográfica, que ocuparon en diferentes años cargos directivos de la Heredad. Se nos facilita una completa información editada por la entidad en la inauguración de su sede el 2000, y, al cumplirse los 400 años de fundación en un tríptico informativo: “1617-2017. 400 Años encauzando la historia del Barranco de Tirajana. Breve épica del agua y su aprovechamiento”, con textos de Juan Bolaños y diseño de Luis Artiles, con mención a los datos referentes al siglo XVII, tomados del libro “Los Tirajanas de Gran Canaria”, del autor, Santiago Cazorla León. El sacerdote don Policarpo Báez Marrero llegó a Sardina en 1910, primer párroco y fundador de la parroquia, formó parte de la Heredad como Secretario, hoy se le recuerda en una de las calles del pueblo que toma su nombre.

 

La acequia real a lo largo de la calle León y Castillo, en su instalación tuvieron derechos preferentes el riego y las aguas, el urbanismo llegó después, había que respetar los derechos de los regantes ya que era elemento preferencial en la economía y subsistencia. Sobre los años 50 del pasado siglo XX, en un tiempo de expansión urbanística, se construye la Plaza de Sardina, se hacen las escuelas, la casa del médico, y desde la Heredad se aportan fondos económicos para el entubamiento de los riegos. Hoy edificios como el antiguo cine de Sardina como centro cultural, localización de acequias soterradas, remotos accesos como el Viejo Camino de la Madera, calles rotuladas con nombres referentes al agua y la historia, Albercón, Tinguaro, Maninidra, Princesa Guayarmina, Drago, León y Castillo, Bravo Murillo, Deán Rodríguez Bolaños, que asomados al Barranco de Tirajana se contempló el amplio panorama de este enclave sureño por donde circula la Acequia, y la loma donde Aldea Blanca forma parte de esta gran Heredad.

 

Un espléndido recorrido tanto por la importancia de su historia como la de las explotaciones hídricas, que desde 1743 en el siglo XVIII comienzan la explotación de las aguas sub-álveas del Barranco de Tirajana. Desde comienzo del siglo las escorrentías del barranco, o llamadas “aguas de sol”, se agotan durante el verano en la parte baja del barranco. El Doctoral Domingo de Mendoza en 1739, solicita y obtiene licencia para abrir la primera mina junto a la Acequia de En medio con la oposición de las Heredades de Aldea Blanca y Sardina del Sur. Bruno del Castillo, primer Conde de la Vega Grande, solicita en 1743, la apertura de una mina hasta los terrenos “que dicen del Moral y güerta del Samarín”.

 

El Conde de la Vega Grande adelanta el capital con el compromiso de los herederos de Sardina de contribuir con la mitad de lo gastado y, el criterio de, que las aguas producidas se repartan al 50%. Mina de 155 metros desde la desembocadura de El Gallego hasta La Chorrera, la cantidad estimada a pagar por la Acequia de Sardina no terminará de hacerse efectiva hasta el siglo XX.

 

Ante los 400 años de su creación, cinco fechas que indican el devenir histórico de esta Heredad, 1617 en su fundación. 1645, colonización de la tierras situadas al Sur del Señorío de Agüimes, territorio ocupado por hombres y mujeres de Gran Canaria tras la crisis de la exportación del azúcar acaecida a finales del siglo XVI. 1743, explotación de las aguas y escorrentías, creación de las minas y acuerdos de reparto de dichas aguas. 1934, conflictos originados por la propia explotación de las minas localizados en el pago de Rosiana. 1950, Urbanización del núcleo central de Sardina y construcción de su plaza. 1979, de la alegría del barranco, pleno de agua, inversiones en el cauce, finalización del proyecto de minas y construcción de La Sorrueda. Una interesantísima historia breve de la épica del agua y su aprovechamiento, tal como bien titula el tríptico editado por sus 400 años de andadura y aprovechamiento de las aguas.

 

El agradecimiento a don Juan Bolaños y don José Juan Domínguez por la excelente disposición a acercarnos a una historia que es la de toda Gran Canaria y Archipiélago, la Heredad Acequia Alta, situada en un espacio geográfico insular, donde el agua, su búsqueda, captación, extracción y aprovechamiento, en estos amplios espacios sureños se ha manifestado por el trabajo, ardua labor y sacrificada aventura de los que fueron capaces en otro tiempo, con dificultades y venciendo la compleja y tormentosa orografía propia de la evolución geológica de nuestra isla, extraer de las entrañas del suelo o de la caída del cielo en forma de lluvia, las aguas tan necesarias para la vida, algunas veces sometidas en pertinaces sequías.

 

Esta didáctica visita clausura las VII Jornadas de Cultura del Agua que, desde la Casa Museo León y Castillo de Telde, dependiente de la Red de Casas Museo del Cabildo de Gran Canaria se han celebrado en la última semana del mes de octubre.

 

Enhorabuena al coordinador, Juan Ismael Santana Ramírez, por su excelente trabajo, y murales informativos expuestos en el corredor superior de la Casa Museo, que reflejan documental y gráficamente la evolución del agua y su explotación a través de la historia. A todos los colaboradores, empresas y a la dirección de la institución museística en la figura de don Antonio María González Padrón. Unas jornadas para recordar y testimoniar el conocimiento de nuestra historia y patrimonio. Muchas gracias.

 

“Es el barranco que entrecortado/ abierto, discurre profundo/ de aulagas, tabaibas y brezales,/ de retamas y tajinastes, jaspeado./ Es el agua en la acequia/ que ligera va cantando/ hasta la madre cantonera,/ buscando el surco sediento./ Es el hombre en el campo,/ mano al arado, sudor en la frente,/ en sus labios un canto que rompe/ el silencio en la simiente”.

(Del poema, “Evocación”, del autor del reportaje).

 

Jesús Ruiz Mesa es colaborador cultura de TELDEACTUALIDAD.

 

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