La Restinga, el hábitat de 'veraneo' de los aborígenes en la costa de Telde

El poblado arqueológico estuvo ocupado desde el siglo X después de Cristo

La Restinga, el hábitat de 'veraneo' de los aborígenes en la costa de Telde
Yacimiento de La Restinga (Foto Jesús Ruiz Mesa)

TELDEACTUALIDAD

Telde.- El Cabildo de Gran Canaria ha organizado varias visitas guiadas al yacimiento arqueológico de la Restinga, situado en la costa de Telde. La segunda del mes tuvo lugar el pasado sábado. TA ofrece reportaje gráfico y crónica.

 

Visita guiada a La Restinga

por Jesús Ruiz Mesa

En la mañana del sábado 5 de agosto se realizó la visita programada por la Consejería de Cultura del Cabildo de Gran Canaria, al yacimiento arqueológico del poblado costero de La Restinga en el término municipal de Telde. Visitas impulsadas por la Unidad de Patrimonio Histórico en el marco de su política divulgativa del rico patrimonio de la isla, la cual goza de un alto grado de seguimiento y acogida por parte de la población, que con carácter gratuito se han programado para los días, 3, 5, 10 y 12 de agosto.

 

El poblado amurallado de La Restinga, núcleo aborigen de gran importancia arqueológica que viene siendo punto de múltiples estudios sobre la disposición del hábitat de un poblado característico de los antiguos canarios ocupando los límites intermareales de la zona costera, con una proyección paisajística y de observación entre lo que fueran las zonas de protección y subsistencia de su propia cultura, un amplio horizonte de mar y costa accidentada de rocas, acantilados y playas, orientadas a la constante de vientos alisios de componente nordeste, y a muy poca distancia de otros yacimientos como son el de Los Barros, y el de Las Brujas, entre las inmediaciones de los centros comerciales en el actual Parque Marítimo de Jinámar y la autovía GC 1.

 

A la entrada del yacimiento de La Restinga un panel informativo expone que junto a los yacimientos del Llano de Las Brujas y Los Barros, constituye uno de los exponentes de lo que debió ser uno de los asentamientos costeros más importantes del Este de Gran Canaria. Este yacimiento se emplaza junto a la desembocadura del Bocabarranco de Telde, en una pequeña meseta, sobre la que se reparten, en su zona norte y central, diversas estructuras domésticas y funerarias. Levantadas con grandes cantos de barranco, las viviendas muestran las características plantas circulares u ovales en el exterior y cruciformes en su interior.

 

Al área ocupado por las viviendas (al menos 11), se suman, compartiendo el mismo espacio, algunas construcciones sepulcrales, túmulos asociados a los espacios domésticos, como construcciones funerarias, y dos grandes recintos para los que se han propuesto funciones diversas (espacios comunales de reunión, “tagoror”, almacenamiento, cerco de ganado…).

 

Gracias a las dataciones, hoy sabemos que este lugar estuvo ocupado al menos desde el siglo X d. C. El Cabildo de Gran Canaria ha venido desarrollando en este asentamiento distintos trabajos arqueológicos que han estado orientados a la completa excavación de una gran estructura rectangular situada en el extremo norte de la pequeña península que forma La Restinga. Se trata de una gran construcción de unos 125 metros cuadrados, al que se asocian otras construcciones exteriores.

 

En su interior se han identificado los suelos de ocupación, hoyos de poste (que sostendrían la cubierta de la edificación) y fórmulas constructivas inéditas en otros yacimientos insulares (un canal “revestido de piedras” que transcurre en paralelo al interior de los muros del recinto). El material arqueológico recuperado en el interior de esta edificación recinto no ha sido demasiado abundante, aunque sí se han constatado evidencias de las diferentes reutilizaciones que ha sufrido este espacio tras la conquista.

 

También los arqueólogos han intervenido en una casa de planta cruciforme que proporcionó un abundante registro de materiales, entre los que destacan los asociados a la explotación que hicieron los antiguos canarios del medio marino. Un marco en el que se reúnen las circunstancias idóneas para asegurar un poblamiento humano estable y prolongado en el tiempo: recursos hídricos abundantes, tierras de cultivo y pasto, una vegetación diversa y gran accesibilidad a los productos marinos como la pesca y el marisqueo.

 

Trabajos arqueológicos que han dado a conocer los últimos descubrimientos que realizan los especialistas en esta compleja, difícil y paciente tarea, con las dificultades y problemas de las propias excavaciones, el deterioro causado por la erosión, la falta de atenciones y la del propio tiempo, para sacar a la luz lo que, según se va descubriendo, acercarnos a las formas de vida y entorno geográfico en donde se asentaron los aborígenes canarios.

 

Dentro de todos los yacimientos que actualmente están datados, documentados para conocimiento de nuestra propia historia, la de nuestros antepasados aborígenes, tienen una importancia para su desarrollo y exposición cultural los de Cuatro Puertas, Tufia-Aguadulce, Barranco de Silva, Las Huesas, Lomo Taliarte, Lomo de Los Melones, Cueva de Malpaso, Cascajo de Belén, Cendro, Tara, Caserones, Jinámar-Los Barros, Llano de Las Brujas, La Restinga, Bocabarranco.

 

Visita guiada por el monitor David Naranjo que, como en otras ocasiones en las que he tenido la oportunidad de visitar estos yacimientos, ofreció una amplia y bien documentada visión del contexto histórico geográfico y humano, del desarrollo de estos asentamientos claves para el estudio y consiguientes conclusiones del acontecer vital de nuestros antepasados aborígenes canarios, donde el público visitante no solo podrá conocer de cerca este singular enclave arqueológico ubicado en uno de los lugares estratégicos de aprovechamiento de los recursos costeros que ofrecía el litoral de Telde, sino descubrir cómo vivían los antiguos canarios, así como comprender toda la evolución histórica que ha experimentado esta pequeña parcela costera de la isla.

 

Las fuentes arqueológicas y documentales han dejado constancia de la existencia de dos tipos de hábitat entre los canarios. Las cuevas típicas de las zonas del interior de la isla (Acusa, Temisas, Guayadeque,…..) y por otro las estructuras de piedra, más habituales en zonas costeras (Telde, Gáldar, Mogán,….).

 

Leonardo Torriani ingeniero cremonés, escribió a finales del siglo XVI “Descripción de las Islas Canarias”, donde habla de las viviendas de los canarios de la siguiente forma: “……las casas hechas con piedra seca (es decir sin argamasa u otra cosa parecida), pequeñas, limpias y bien labradas, pero bajas de techo (……) Cubrían dichas casas con troncos juntados de palmas y encima de ellos, para defenderse de las aguas de lluvia, hacían una costra de tierra que todavía se usa hoy en Canaria; porque no tenían útiles para poder adelantarse a más noble arquitectura. A las casas ponían pequeñas puertas de tablas de palma, labradas con hachas de piedras duras afiladas, apretadas entre dos pedazos de madera bien unidos y atados juntos……

 

La importancia del entorno geográfico insular y el histórico arqueológico se aúnan, a los bordes de las laderas del barranco que desciende hasta el mar, en esta zona costera de Telde, conformando el gran número de yacimientos poblacionales en Gran Canaria, hay más de mil yacimientos documentados, excavados la gran mayoría, a veces de difícil acceso y que han surgido por la explotación urbanística, red viaria, sacando a la luz las huellas de nuestros antepasados.

 

Para los aficionados a la Arqueología y la Historia en general, una interesante visita que ofrece el programa de la Consejería de Cultura del Cabildo de Gran Canaria, que va más allá de la acostumbrada ruta turística de la ciudad, y por supuesto el placer que supone el saber y aumentar conocimientos al sentir y observar sobre el terreno, nunca mejor dicho, los secretos desvelados bajo las piedras y tierra que el tiempo, la erosión, y el hombre sellaron para ser descubiertos, bien tratados y conservados, de una importancia trascendental para comprender aquel pasado, mantener y conservar bien el presente de estos enclaves y añadir al legado cultural que debemos dejar a las generaciones futuras. De gran ayuda por su documentada información y consulta al respecto la tercera edición de la Guía del Patrimonio Arqueológico de Gran Canaria, editado por el Cabildo de Gran Canaria Patrimonio Histórico y Cultural.

 

Disfrutar de un amplio espacio costero en el que se mantienen testimonios de la huella humana en el último siglo, grandes centros comerciales, centros de producción de energía, principales accesos viales, construcciones de defensa militar, bunkers ubicados a lo largo de la costa, zonas de observación y estudio de desarrollo y conservación de la flora y fauna, flora halófila de endemismos como la Hierbamuda de Jinámar (Lotus Kunkelii), uva de mar, etc. Concentraciones dunares de arenas volcánicas y fósiles, orillas de depósitos magmáticos. La casualidad de poder observar un bello cernícalo (falco tinnunculus) después de posarse sobre una piedra, alza rápido el vuelo delante de mi objetivo con un lagarto entre sus garras. Gaviotas pardas y blancas sobrevuelan las espumas que el oleaje va dibujando sobre las orillas de arenas, callaos, y un sinfín de efectos cromáticos naturales que la mañana dispersa por este litoral costero teldense.

 

la línea costera que desde La Laja, San Cristóbal y barrios capitalinos próximos, Vegueta y las torres de la Catedral de Santa Ana, se prolongan hasta poner a nuestro alcance la panorámica estampa porteña de la Bahía y el Puerto de La Luz con el sky line de sus grandes buques, ingenios navales, gigantescas máquinas y torres de perforación. Un panorama que desde estas orillas se perciben con el sabor a sal y aire del nordeste alisio, el solitario pescador, el deportista que eleva su cometa para disfrutar del oleaje, constante en esta costa, y el recuerdo de quienes mucho antes que nosotros, quizás tuvieron la misma visión, la de la primigenia y secular geografía costera. Por esto y por el respeto a su paso por nuestra historia que es la de ellos, igualmente, debemos conservar su legado. Enhorabuena por esta labor de divulgación cultural.

 

Muchas Gracias.

 

Jesús Ruiz Mesa es colaborador cultural de TELDEACTUALIDAD.

 

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