13/05/2017 - 21:34

La verdad histórica del 'Pan nuestro'

El filme del teldense José Antonio González se proyectó el pasado lunes en la Casa-Museo León y Castillo de Telde

La verdad histórica del 'Pan nuestro'
El cineasta teldense José Antonio González (i), el pasado lunes tras la proyección de El pan nuestro (Foto Jesús Ruiz)

TELDEACTUALIDAD

Telde.- Después de un intento fallido, que se tuvo que suspender por problemas técnicos, el público que acudió a la Casa-Museo León y Castillo de Telde el pasado lunes, 8 de mayo, pudo disfrutar con la proyección de El pan nuestro.

 

Un filme del director y actor teldense José Antonio González, Tonono, de unos 45 minutos de duración y que incluye varias escenas rodadas en la ciudad, está ambientado en la Guerra Civil española y que cuenta la historia de Anselmo, un falangista teldense que vive estigmatizado por su pasado turbio y sangriento.

 

El pan nuestro, un mediometraje cercano a la realidad histórica de la Guerra Civil en Gran Canaria
por Jesús Ruiz Mesa
Con el éxito del segundo intento ya que la pasada semana se tuvo que suspender su proyección por motivos técnicos, la noche del lunes 8 de mayo hemos podido visionar el mediometraje El Pan Nuestro, que se ofreció en el salón de actos de la Casa Museo León y Castillo de Telde, que dirige don Antonio María González Padrón, institución museística dependiente de la Red de Casas Museo del Cabildo de Gran Canaria.

 

Con prácticamente el aforo completo el director de este trabajo cinematográfico, ópera prima del cineasta teldense José Antonio González (Tonono), presentó su obra que a lo largo de 45 minutos nos asoma al blanco y negro de un caótico paisaje como escribiría el poeta, cuyo mensaje nos muestra el devenir de la primera transición en imágenes de presentación que contrastan con las que exponen la cuestión de fondo de la situación en Gran Canaria, nada más producirse el levantamiento, con la aparición de personajes que marcan la pauta y el ritmo de la exposición  de El Pan Nuestro de José Antonio González.

 

Un trabajo elaborado prácticamente sin logística cinematográfica a gran escala, desde la sencillez y el excelente comportamiento de cada uno de los que han hecho posible esta película, que realmente sorprendió a todos los presentes ya que expone la cruda realidad de la situación social, económica y política de la isla en los albores del fatídico comienzo de la Guerra Civil en España, durante los años de conflicto bélico, y la reflexión que nos lleva de la mano por el guión de la película de una de las víctimas de la desesperación,  la soledad, el desgarro emocional de un tiempo que nunca debió vivir, y el intento de sobrevivir con las imágenes que a lo largo de toda la contienda tuvo que soportar y que le atormentan hasta el final de sus días.

 

Un mediometraje que para su coste de producción, realización,  medios técnicos  y  cinematográficos, dificultades de financiación, han logrado una buena obra que nos lleva a través de sus planos cortos, bien definidos, con las precisas tomas, interiores y exteriores, sin más alardes que respetar el guión tratando de circunscribirse a los momentos en que las respuestas, conductas y acciones humanas provocadas por los enfrentamientos fratricidas, muestran lo que de lobo tiene el hombre para el hombre, expuesto de una manera sencilla, real y escenas que el silencio de las miradas y la expresión corporal lo dicen todo, respetando el lenguaje de sus personajes, costumbres y formas de vida de la época en nuestra ciudad de Telde, que es donde se suceden los hechos y se exponen en la cinta. 

 

Planos exteriores actuales que identificamos con los que pudieron perfectamente pisar aquellos que se dejaron o les arrancaron la vida, aquí o en otros lugares, a causa de la represión durante la guerra y en la dictadura recién acabada la contienda, como se anuncia por radio en el parte de guerra del Día de la Victoria, y como hilo conductor las constantes reflexiones del personaje, el falangista Anselmo (José Luis de Madariaga), el verdadero verdugo, que nos hace igualmente pensar, como él, sobre las consecuencias de esta desgracia histórica. Versos del poema de Saulo Torón que suenan desgranando el dolor en la voz gastada, cansada y harta de desesperar del loco incurable, como el poeta teldense titula su poema, o desde la satisfacción del aficionado escritor que recibe una misiva del poeta para hablar con él:


“Señor yo no quería/ el mundo que me diste,/ este mundo de llantos/ donde el placer no existe./ Este mundo impreciso,/ de realidades vanas,/ donde son los ayeres/ igual que los mañanas./ Este mundo de engaños/ y necias vanidades,/ donde están las mentiras/ supliendo a las verdades./ Este mundo caótico,/ de luchas ancestrales,/ donde hay seres que viven/ lo mismo que animales./


Como el mismo Saulo Torón miraría a su mar Atlántico la última escena despide la cinta con la esperanza y el recuerdo de la visión de un mar azul desde Bocabarranco de Telde, con los que partieron y no regresaron, aún se les recuerda en el deseo de un tiempo mejor para todos en el horizonte azul de un mar que a todos los isleños nos abraza constantemente.

 

En la sala se encontraban los actores Alejandro Camacho (magnífica interpretación del falangista grupo de los vencedores), Pino Pérez (lavandera en el reparto), y el mismo director y actor que finalizada la proyección expuso las circunstancias y experiencias de la película en todas sus vertientes, participando después de una rueda de preguntas.

 

Asiste al acto la Concejala Delegada de Participación Ciudadana y Voluntariado, doña Rosario Sosa Pulido, que felicita al director y equipo. Un extraordinario reconocimiento por este excelente trabajo, un mediometraje de gran calado histórico y como bien dice Tonono, su director, sin más pretensiones que mostrar una verdad histórica mirando hacia los dos bandos que llegados o empujados a esta confrontación fratricida tuvieron que resolver sus destinos según sus conciencias. 

 

Enhorabuena y que los proyectos futuros se hagan realidad, eso sí, con un poco más de apoyo y colaboración institucional. Se ha demostrado que hay talento y ganas de trabajar, y con esta contribución a la cultura general y en particular a la cinematográfica canaria, por parte de gente como José Antonio González y su equipo capaz de contar una historia que es parte de la de nuestros antepasados y la nuestra actual, desde la sencillez y la humildad necesaria para trasladarnos a los lugares donde se sucedieron los hechos relatados, cerca, muy cerca, de donde actualmente transitamos, vivimos y vemos el tiempo pasar desde los mismos escenarios del siglo XXI. Enhorabuena. Muchas gracias. 

 

Jesús Ruiz Mesa es colaborador cultural de TELDEACTUALIDAD.

 

Enviar Comentario