lunes, 20 de noviembre de 2017Director: Carmelo J. OjedaISSN 1885-5636
teldeactualidad
PORTADA > Sociedad
Sociedad -28/07/2017 - Actualizada a las 09:21

Me roban los paisajes

TA ofrece una nueva reflexión del periodista teldense Gaumet Florido
Me roban los paisajes
Gaumet Florido (Foto TA)

GAUMET FLORIDO

De un tiempo a esta parte siento que se ha abierto la veda con los árboles. Día sí y día también asisto con asombro a la tala indiscriminada de todo tipo de especies, sobre todo en zona urbana. Basta una queja vecinal y los operarios municipales mandan al suelo, sin contemplaciones, 20, 40, 50 o 70 años de historia y de paisaje. Siento que me roban. Alegan el mal estado del árbol, que si estaba atacado por tal o cual plaga, que si estaba podrido, que si las raíces levantaban la acera... pero aquí nadie muestra informes. Y no digo que no exista el problema, lo que no tengo tan claro es que la solución haya de ser siempre tan drástica.

 

A veces tengo la sensación de que aquí el último mono (y que me perdonen los monos) es el árbol. Tiendo a pensar que lo que está detrás de muchas de esas talas teóricamente justificadas son otros intereses. Que lo que mueve al político de turno, normalmente un concejal, es ganarse un voto más. Si el árbol molesta, se quita y todos contentos. Y me temo que el encargado de la concesionaria privada, porque el cuidado de casi todos los jardines y árboles urbanos los hemos dejado en manos de empresas, lo que gana es rentabilidad: un mato menos, un gasto menos.

 

Algo no funciona. Los ayuntamientos se gastan fortunas que no tienen en costear el mantenimiento de sus zonas verdes y, sin embargo, no hay semana que no trasciendan accidentes por caídas de ramas o de árboles enteros, sobre todo palmeras, que a punto están de provocar una desgracia. No siempre, pero buena parte de las veces son producto de un cuidado negligente. Y el pato lo pagan el vecino, que, como poco, se lleva un susto de muerte, y el arbolito, al que acaban sacrificando como si le cayera una condena a muerte. Bueno, también lo paga el pueblo, que pierde arraigo y pierde paisaje. 

 

Gaumet Florido es periodista y redactor de Canarias7 en Telde. Artículo publicado en ese periódico el pasado miércoles 26 de julio.