Pedro Galván: "Hoy por hoy la crisis pasó por Jinámar y se quedó"

El maestro jubilado y activista social pregonará el próximo viernes las fiestas de La Concepción y la Caña Dulce de este año

Pedro Galván:
Pedro Galván (Foto TA)

TELDEACTUALIDAD

Telde.- Pocas personas como Pedro Galván conocen el devenir que ha tenido Jinámar en las últimas décadas, ya que durante 35 años ejerció la docencia en diferentes colegios e institutos. El barrio se lo agradece con su elección como pregonero de las fiestas de La Concepción y la Caña Dulce.

 

Galván llegó a Jinámar a finales de los setenta, en el momento en el que la escuela canaria experimentaba un importante movimiento, una nueva primavera educativa que se irradió a toda la población. Eran épocas de grandes cambios, pero también de fuertes reivindicaciones. Formó parte de una generación de jóvenes maestros que entraron a los colegios con un soplo de aire fresco. Y en esa coyuntura, aterrizó en el colegio público Fernando del Castillo, del que llegó a ser director cuando se reconvirtió en el José Tejera. Solo un año estuvo fuera de Jinámar, cuando ejerció en La Majadilla. Se jubiló en 2012 siendo subdirector del IES Jinámar. Más de tres décadas de docencia que compatibilizó con los 16 años como concejal en el Ayuntamiento de Telde.

 

Recorrido

Pedro Galván aprovechará el pregón, el próximo 1 de diciembre (20.00 horas), para hacer un recorrido por la historia social, cultural y deportiva del Jinámar que se encontró a la que es en la actualidad. Se centrará en destacar cómo el José Tejera se convirtió en una fuente de debate para definir los métodos educativos para Canarias. «Fue uno de los primeros colegios que redacta el proyecto educativo para el centro», recuerda, donde se recoge un ideario por la no violencia, por la identidad canaria, la libertad y la democracia. Se erigió en un lugar donde se gestó un fuerte movimiento reivindicativo, donde se fundó la asociación de padres y madres Lotus Kunkelii, el patronato de fiestas y otras entidades. «El colegio no tenía fronteras, era una fuente de inspiración y de trabajo para levantar una Canarias que vivía una situación de colonización», apunta. «El colegio era de todos».

 

Galván sigue mostrando el activismo social que le ha caracterizado toda su vida y reivindica que esa generación de maestros, que en la actualidad ha llegado a la jubilación, merece un reconocimiento público del Gobierno de Canarias porque fue comprometida con la sociedad y porque consiguieron una escuela digna para el Archipiélago.

 

Los problemas se resuelven dentro

Pedro Galván aprovecha para hacer una radiografía del Jinámar actual. Es de los que cree que los problemas que tiene no se solucionan desde fuera. «No podemos crear un Jinámar de víctimas y subsidiarias, sino capaz de crear su propia historia y eso no es fácil», dice. Entiende que el papel que juegan las instituciones es importante, pero que la responsabilidad es compartida. «Si el ser humano no es capaz de decir quiero cambiar, no hay nada que hacer».

 

Y él lo sabe bien porque vivió muchos años en la pobreza y comenzó a trabajar desde pequeño. A los 12 años no sabía leer ni escribir, pero a los 13 estaba ya traduciendo latín en el seminario, recuerda. Es la superación.

 

El exconcejal ve positiva la puesta en marcha de un plan integral, porque no solo dará respuesta a la rehabilitación de las viviendas, sino también a las personas. Apuesta por la convivencia y la integración social. «Hoy por hoy la crisis pasó por Jinámar y se quedó», explica. Por eso entiende que hay que darles respuestas a las familias porque la cohesión social se está rompiendo. Cree que es necesario priorizar el cuidado y mantenimiento del patrimonio del barrio, porque un pueblo que lo abandona y una institución que hace dejadez, «lo único que hace es cortarle las raíces de su sentido de pertenencia y su idiosincrasia», apunta.

 

La semilla germinó

Pedro Galván no esconde el orgullo que le produce que tres concejales del Ayuntamiento de Telde hayan salido del colegio José Tejera Santana de Jinámar: Marta y Soledad Hernández, además de Abraham Santana. Pero también va más allá, porque está el vicepresidente del Gobierno de Canarias, Pablo Rodríguez, que estudió
sus primeros años en el centro.

 

Dice que no es casualidad, sino la constatación de que la conciencia que ellos trasladaron se ha extendido y se ha esparcido. Los protagonistas de esa época reivindicativa
eran los alumnos, que tenían que ser portadores de la semilla. Una semilla que germinó y por eso siente orgullo de ser maestro y es feliz por haber servido a Jinámar y al Ayuntamiento.

 

Fuente: Texto de Cristina González Oliva/Canarias7.

 

Comentarios

  • Ciudadana
    01/12/2017 - 20:42

    Dificial hacer que vecinos de Jinamar y sobre todo los jóvenes tengan miras de progresar en sus vidas y estudiar para tener unos conocimientos mínimos de cultura. Si solo han aprendido a vivir de las ayudas ,sino de servicios sociales , como de ayudas de maternidad. Y luego ya no salen de un mundo donde lo único que saben hacer en sus vidas es estar en los parques y cada mes ir a recoger alimentos. Es triste como cierta juventud de Jinamar sólo tienen de superación esa sistema de vida.

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  • Daniel
    27/11/2017 - 08:33

    Si cierto emos de cambiar nosotros pero lo que a yevado a jinama la miseria an sido los politiquillos que gastan donde no hay que gastar todo por un voto

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