08/11/2017 - 09:51

La Garita, una costa pintoresca salpicada de trampas mortales

Decenas de visitantes se acercan cada día a su costa, ajenos al peligro que esconden rincones como el Bufadero

TELDEACTUALIDAD
Telde.- La costa de La Garita es uno de los enclaves más pintorescos y, a la vez, bravíos de cuantos conforman los cerca de 24 kilómetros por los que se extiende el litoral del municipio. Un entorno atractivamente salvaje, pero también plagado de trampas mortales que aguardan a imprudentes y despistados visitantes.

 

Mediodía de este martes en La Garita. Sopla una leve brisa y las olas, aunque algo más calmadas que en la jornada del lunes, baten con fuerza contra las rocas y salientes que dibujan este singular rincón costero de Telde. Apenas habían transcurrido 19 horas desde que el mar se cobrara la vida de un joven extranjero y en la jornada de ayer, en el mismo lugar y ajenos a la tragedia, varios grupos de turistas se exponían al mismo riesgo.

 

Atraídos por la belleza de este paraje natural, eregido sobre unas coladas volcánicas que el medio marino se ha encargado de modelar con el paso los siglos, desafían al todopoderoso Neptuno solo por capturar una instantánea. 

 

Uno tras otro, llegan con sus cámaras al cuello en busca de una fotografía que plasme ese espectáculo espontáneo que cada poco ofrece el Bufadero de La Garita. Primero desde el mirador, hasta que cogen confianza y, desconocedores de cómo se las gasta el océano por estos lares, abandonan la protección que les brinda el paseo marítimo. 

 

Descienden por el perfil escarpado valiéndose de unos pequeños caminos pavimentados que les conducen hasta el mismo pie de los rompientes. Allí quedan totalmente desamparados ante lo que los oriundos de la zona conocen como ola fantasma. Esa que llega sin avisar, un golpe de mar que se produce de manera totalmente repentina, cuando los osados fotógrafos piensan que teniendo los pies sobre tierra firme el mar no les puede arrastrar. Nada más lejos de la realidad.

 

Una escena que TELDEACTUALIDAD ha podido comprobar que se repite varias en un corto periodo de 15 o 20 minutos, y que los vecinos de La Garita están cansados de observar cada día. En ocasiones, como sucedió el pasado martes, desembocando en un final trágico.

 

Imprudencias que cuestan vidas
A no muchos metros, junto a la sede del colectivo vecinal Los Melones, una señora comentaba este martes cómo un grupo de chiquillos había advertido a la última víctima del peligro que corría. Al foráneo, un iraquí de 27 años de edad que junto a unos amigos había llegado hace unos días a la Isla para disfrutar de una de sus pasiones –la fotografía–, se lo llevó una ola.

 

Fue sobre las 18.00 horas, cuando aún quedaban unos rayos de luz. Cayó en lo que se conoce como la poceta chica del Bufadero. Con una mar muy picada, quedó indefenso, a expensa de una corriente de resaca que lo llevaba de un lado a otro. Frente a esto, sus opciones de supervivencia se reducían prácticamente a un milagro.

 

A los pocos minutos de darse el aviso llegaba al lugar una dotación de bomberos desde el cercano parque de La Garita. Con trajes de neopreno y cascos, sus efectivos intentaron en un primer momento el rescate, pero las condiciones desaconsejaba lanzarse al agua, por lo que se activó el Helimer de Salvamento Marítimo.

 

El helicóptero encontró el cuerpo flotando boca a bajo a unos 10 metros del rompiente de la ola. Sus rescatadores lo izaron ya en parada cardiorespiratoria y durante la evacuación hasta el Hospital Doctor Negrín intentaron reanimarlo. Pero al llegar al complejo un médico constató su fallecimiento.

 

Fuentes del operativo, en el que también participaron agentes de la Policía Local y Nacional, dos ambulancias del Servicio de Urgencias Canario (SUC) y personal de Pro-activa, apuntaban que lo más probable es que al poco de caer al mar se golpeara en la cabeza contra una roca y quedara inconsciente.

 

Un lugar de peregrinación turística
El Bufadero de La Garita es uno de los principales atractivos turísticos de los que puede presumir el municipio de Telde. Promocionado desde los portales del Ayuntamiento y el Cabildo, este recipiente lávico que a través de un pequeño orificio proyecta un chorro de agua a modo de géiser se ha convertido en todo un reclamo para los extranjeros que visitan Gran Canaria. Sobre todo para aquellos que son amantes de la fotografía.

 

Basta con googlear su nombre para hacerse una idea de su impacto internacional. La búsqueda arroja la friolera de unos 67.200 resultados y centenares de fotografías artísticas. Incluso la productora Canary Islands Film ha elegido a esta oquedad submarina para ilustrar su página web y como futura localización para películas u otras obras audiovisuales.

 

Un lugar tan bello como mortífero que en los últimos años se ha cobrado la vida incluso de uno de sus vecinos más antiguos y apreciados: Chano El Guapo. Más recientemente, en 2014, también perecía en estas aguas una mujer de 59 años de edad. Y en 2016, un teldense de 54 años.

 

Advertir del peligro

Ante la afluencia visitantes y el desconocimiento del enclave, en La Garita no son pocos los que piden a las autoridades que tomen cartas en el asunto, señalizando el peligro con carteles en varios idiomas o adoptando otras medidas preventivas.

 

Además de en el Bufadero, en otros puntos que también entrañan amenazas similares como pueden ser la Punta del Castellano o la Punta de La Mareta, esta última un lugar muy frecuentado por pescadores y en donde se proyecta levantar un mirador.

 

Comentarios

  • telde
    09/11/2017 - 07:44

    Esto no va de cobardía o valentía, va de sentido común, algo que escasea hoy en día.

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  • Lugareño
    08/11/2017 - 13:35

    Precioso vídeo,

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  • Pirata
    08/11/2017 - 10:39

    Hay muchos atrevidos que se ariega a buscarse por si mismo perder su vida.Si vez el peligro huye..Hay un dicho que dice.."mas vale ser cobarde vivo que valiente muerto"..

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