La vecindad tomará protagonismo en el pregón de Los Llanos de Telde

El arqueólogo y antropólogo Francisco Mireles revivirá sus recuerdos para las fiestas del núcleo comercial

La vecindad tomará protagonismo en el pregón de Los Llanos de Telde
Francisco Mireles Betancor (Foto C7)

TELDEACTUALIDAD

Telde.- Su barrio, el de sus padres y abuelos; el lugar del que tiene los primeros recuerdos. Francisco Mireles echará la vista atrás para el pregón de las fiestas de San Gregorio, donde se irá a la época prehispánica y regresará para recordar los olores que le evocan la niñez y le hacen rebrotar vivencias.

 

Los Llanos es el lugar donde nació, creció y por convicción sigue viviendo. Nunca se marchó de allí. No es su primer pregón, sino el tercero tras el de San Francisco y la Concepción de Jinámar años atrás, pero éste es especial y tiene más trascendencia para él porque es el de su barrio, donde están sus raíces.

 

Una responsabilidad, pero también una alegría y orgullo, asegura. Todo un privilegio. Es un habitual de las fiestas y al trabajar en la capital grancanaria, siempre se pide el día libre el 17 de noviembre para disfrutarlas. Es su día festivo desde siempre. Ahora será el encargado de abrir los festejos el próximo 10 de noviembre, en la plaza de San Gregorio, según se detalla en una información publicada por Canarias7.

 

Ya tiene perfilado el pregón y se valdrá de su licenciatura en Historia y después en Antropología para hablar de la fundación de Telde y de los datos de que pudo haber existido población prehispánica en la zona de Los Llanos, como lo recoge Jiménez Sánchez y Hernández Benítez, tras encontrar restos en la década de los cuarenta del pasado siglo. Existe mucha probabilidad de que hubiera poblamientos, apunta.

 

Recuerdos

Pero tal vez la parte más emocional para Mireles será la de evocar las vivencias personales con su barrio. Esas remembranzas de los olores asociados a la niñez, como la del café tostado del bar Buenaventura, que inundaba toda la calle, la de los aromas de las comidas que preparaba su madre y las vecinas, los de la churrería, o los de la panadería Pérez. También recuerda las fragancias de las amapolas asociadas al colegio María Auxiliadora en el mes de mayo, con su procesión. O el olor de la goma de borrar de su infancia mientras estudiaba en el colegio Labor, a escasos metros de su casa; o el de acetona que salía de la farmacia. «Toda mi niñez fue en torno a tres o cuatro calles», recuerda ahora. Esas calles que para un niño eran un mundo y las prohibidas a las que no podía pasar. Después comenzaron los primeros mandados a comprar el pan o la tiendita de aceite de Juanito Herrera para buscar el jamón cocido. Era su lugar en el mundo.

 

Francisco Mireles siempre ha residido en San Gregorio y ha visto muchos cambios en sus 52 años de vida. Recuerda que Telde siempre ha sido una ciudad que acogía a la gente que venía de fuera, especialmente Los Llanos. Reconoce que la peatonalización de las calles en los últimos años ha permitido que vuelva a recobrar la vida que perdió hace décadas. Rememora el tránsito que había antiguamente en la plaza del mercado antiguo y el núcleo comercial.

 

Un movimiento que tuvo un bajón antes de la crisis, con la llegada de centros comerciales, pero que ahora ha empezado a resurgir con la instalación de locales de restauración en varias zonas.

 

También aprovechará el pregón y utilizará la antropología para analizar el concepto de vecindad y parentesco. La importancia que tienen las redes de colaboración y apoyo. Por eso traerá a la memoria a sus vecinas, que fueron en ocasiones como de la familia, como Rosita y Maruca de la Nuez, Sionita, o Felita. «Era una calle pequeña donde todos nos cuidábamos y protegíamos», explica. Eran una gran familia, una prolongación de cada casa. Pese a evocar recuerdos, Mireles reconoce que se ha mejorado mucho. Es de los cree en el presente y en el futuro; y entiende que muchas veces los seres humanos reinterpretan el pasado obviando lo negativo, se selecciona lo mejor. Aunque asegura que echa de menos una mayor participación ciudadana.

 

Un amplio currículo

Francisco Mireles inició sus estudios en el parvulario del colegio María Auxiliadora y posteriormente pasó al colegio Labor y al Loyola de Las Palmas de Gran Canaria. Se licenció en Historia por la UNED y comenzó sus pasos en la antropología de la mano de la profesora Rosa Schlueter y después en la Cueva Pintada de Gáldar. En su trayectoria tiene en su haber multitud de trabajos arqueológicos y etnográficos en varios municipios de Canarias.

 

Actualmente trabaja en la Fundación para la Etnografía y Desarrollo de Canarias (Fedac), que depende del Cabildo de Gran Canaria. En este organismo realiza labores como antropólogo. A su currículo se suma también las clases que imparte como profesor tutor de Historia y Antropología en la UNED.

 

Comentarios

  • churreria melian
    30/10/2017 - 15:38

    Nos alegramos muchisimo de seas el pregonero este año .Te lo mereces .

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