06/10/2017 - 07:36

Laly Sánchez: "No hay odio ni rencor al asesino, es dolor"

La esposa de José Antonio Perdomo dice que la justicia "es la de arriba"

Laly Sánchez:
Laly Sánchez junto a sus hijos, durante el funeral por su esposo en 2012 (Foto Francisco Socorro/C7)

TELDEACTUALIDAD

Telde.- La sentencia que condena a 35 años de cárcel al asesino del empresario teldense José Antonio Perdomo en Panamá no resarce el daño. «No tengo odio ni rencor, es dolor de que no esté con nosotros», asegura la esposa, Laly Sánchez, exconcejala en el Ayuntamiento de Telde.

 

La que fuera edila de Ciuca durante 2003-2007 conoció ayer por los medios de comunicación el fallo del Tribunal Superior de Justicia de Panamá que impuso 35 años de prisión a uno de los acusados y otros 11 años y 3 meses a dos de los cómplices del brutal crimen que tuvo lugar en la finca Caño Ciego en diciembre de 2012, donde también murió asesinado el empresario tinerfeño Miguel Untiedt.

 

Sánchez aseguró a Canarias7, en un reportaje de Cristina González, que para ella la justicia es «más la de arriba» que la terrenal ya que la sentencia no le supone ningún cambio ni ninguna satisfacción porque «no lo tengo a él y el dolor y la ausencia están ahí».

 

Pese a la pérdida física, sostiene que sigue estando presente y lo estuvo en el recuerdo el pasado sábado durante la boda de la hija que tuvieron en común. Pusieron su foto en el ramo. No le olvidan. Casualmente pocos días después se dio a conocer la decisión judicial.

 

Venta de La Manigua

Sánchez explicó ayer que tras el asesinato de su esposo terminó vendiendo el albergue en la finca La Manigua, en Ojos de Garza, que habían puesto en marcha juntos, y se ha trasladado a vivir a Teror, lejos de todo. Le resultó imposible seguir llevando el negocio sola y soportar su ausencia. «Era muy duro levantarte y no verlo a él, no ver su perro. Él era vida», recuerda.

 

La sentencia para ella no cierra ahora ningún ciclo, la siente lejana, porque le sigue faltando. «Te quitan una parte de ti». Rememora que llevaban 42 años juntos tras conocerse cuando tenían apenas 19 años. Todo lo hicieron juntos y destacó la confianza absoluta que había entre los dos.

 

Muerte por casualidad o fatalidad

El empresario teldense José Antonio Perdomo se había trasladado a Panamá un año antes de que tuviera lugar su brutal asesinato con un disparo en la cabeza. El día del crimen estaba en la finca de Miguel Untiedt por casualidad o por fatalidad. Estaba en el sitio en el momento equivocado. Había acudido a ayudarle al tinerfeño, que conoció tras su llegada al país, para acabar con una plaga de hormigas.

 

Los tres cazadores furtivos le mataron a quemarropa por una vendetta ya que Undient o sus trabajadores supuestamente habían acabado con la vida de sus perros al entrar en el inmueble.

 

Laly Sánchez recuerda que su marido se enamoró del lugar y su naturaleza y tenía grandes proyectos para desarrollar en el lugar. Siempre buscaba nuevas ideas para poner en marcha. Estaba contento con el trabajo que hacía al llevar en su barco a turistas recorriendo el lugar, en la provincia de Colón. Su esposa recuerda que en el poblado Kuna le habían cogido mucho cariño, se dejaba querer. Allí le hicieron un funeral tras su muerte y le mandaron a la familia un vídeo de algunos de los paseos que daba en esta zona.

 

Su esposa se llegó a plantear irse en un futuro con él, pero la propiedad del albergue le frenaba y también el hecho de que sus dos hijos siguieran en la isla. Finalmente terminó vendiendo completa La Manigua tras desprenderse de una parte de la finca en el año 2011.

 

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