12/08/2017 - 11:44

La ley electoral canaria no es sólo una ley electoral

TA ofrece una reflexión del profesor y catedrático de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria

La ley electoral canaria no es sólo una ley electoral
Santiago Hernández León (Foto C7)

SANTIAGO HERNÁNDEZ

En los años 70 del pasado siglo, Canarias pasaba por uno de los periodos más convulsos de su historia. Aunque muchos canarios de cierta edad recuerdan lo que aconteció, no parece que exista una verdadera conciencia de las implicaciones que tuvo todo el movimiento social que se generó en estas islas. Fueron años en los que el movimiento independentista liderado por Antonio Cubillo tuvo un protagonismo extraordinario, no tanto en las propias islas como en el exterior.

 

En aquellos años, Cubillo logra convencer a la Organización para la Unidad Africana (OUA), la organización encargada de acabar con el colonialismo en ese continente, de que Canarias está en África (algo evidente en el mapa) y que es una colonia de España al igual que el Sáhara Occidental. La OUA le apoya y Cubillo llega a ser un personaje aceptado en sus reuniones sobre descolonización. También en esos años emite un programa de radio desde Argelia que nítidamente se podía escuchar en Canarias. Para muchos sus alocuciones no dejaban de ser una excentricidad política, además de que la conciencia independentista en Canarias era realmente escasa y sus seguidores una minoría.

 

Sin embargo, en la metrópoli existía una importante preocupación por el asunto pues Cubillo estaba logrando a nivel internacional unos éxitos diplomáticos excepcionales. Mientras a ETA nadie le hacía caso en el terreno internacional, Cubillo se codeaba con los líderes africanos. Por supuesto, la censura sobre el tema fue absoluta y sólo hemos tenido conciencia de lo que ocurrió muchos años después. En el interior sólo fuimos conscientes de algo más que anécdotas como el deterioro de coches con matrícula de la península, algunos (desgraciados) petardos, y poco más. A finales de los setenta ya aparecieron algunos líderes como el tal Comandante Guetón, y otros que no vamos a nombrar, cuyas excentricidades pueden dar para mucho (y no es ahora el caso).

 

En las primeras elecciones municipales democráticas los resultados terminan preocupando definitivamente a Madrid. Una coalición electoral de carácter nacionalista y de izquierdas, Unión del Pueblo Canario (UPC), consigue (a pesar de la ley D´Hondt) importantes resultados en Santa Cruz de Tenerife, La Laguna y Las Palmas de Gran Canaria, donde logran hacerse con la alcaldía. Además, en los municipios de Gran Canaria desde Telde hacia el sur obtienen alcaldías y una importante representación distintas agrupaciones con un marcado carácter de izquierda y nacionalista. Incluso en otras islas menos pobladas ganaban estas agrupaciones progresistas como el caso de Asamblea Majorera en Fuerteventura, la alcaldía de Santa Cruz de La Palma para el PCE y la de San Sebastián de la Gomera para el PSOE. El núcleo de la población de Canarias estuvo volcado hacia estas tendencias, en aquel momento, más que progresistas.

 

Por aquel entonces, la Universidad de La Laguna era un hervidero. Una importante masa de los que en los próximos años iban a tener puestos de responsabilidad (el porcentaje de estudiantes universitarios respecto a la población era muy pequeño) estarían claramente decantados hacia la izquierda (en todas sus facetas y colores). Las organizaciones estudiantiles progresistas y la penetración de los partidos de izquierda era absoluta. Los universitarios mayoritariamente querían un cambio democrático en el país y en Canarias. Por supuesto, la Universidad nutriría a los futuros mandos políticos. Los canarios tendríamos representantes que romperían con la caduca maquinaria franquista y una nueva era se abriría para todos los demócratas. Esto se les iba de las manos a los posfranquistas.

 

Por otro lado, es cuestión bien documentada en la historia que cuando un país tiene un recurso importante, su gestión por parte de los representantes políticos elegidos democráticamente mengua o desaparece. Quizás los países ricos en petróleo son los ejemplos más claros. En ellos, cuando hubo democracia, ésta fue una quimera. Las grandes potencias y empresas transnacionales nunca dejaron estos recursos en manos de su población y así las parademocracias y las dictaduras se sucedieron. Países tan ricos como México o Venezuela, y no digamos los de oriente medio o África, nunca prosperaron. No se podía poner en manos “incontroladas” los asuntos de comer del primer mundo. En Canarias pasa algo similar. Nuestra riqueza siempre ha sido la posición estratégica del archipiélago en esta zona del mundo. Esta ha sido nuestra condena desde los Reyes Católicos hasta nuestros días.

 

Ya tenemos todos los ingredientes. Situación estratégica, movimiento independentista de izquierda muy fuerte en el exterior, aunque débilmente creciendo en el interior, una población que se decanta por el nacionalismo de izquierda (principalmente en Gran Canaria y Tenerife), una futura clase dirigente educada en una Universidad con importante conciencia democrática, partidos, asociaciones de vecinos,… Sin duda, la metrópoli estaba preocupada y constantemente preguntaba si la pequeña burguesía canaria también estaba en el asunto. Claramente no, era heredera del viejo caciquismo y del franquismo, pero no había que tentar a la suerte.

 

El primer escollo importante fue defenestrar el independentismo y se hizo a lo bestia. Antonio Cubillo había logrado otro éxito sin precedentes al lograr que la OUA pidiera que la independencia de Canarias se discutiera nada menos que ante la Asamblea General de la Naciones Unidas (ONU). Cuando en 1978 Antonio Cubillo se disponía a salir hacia el aeropuerto para dirigirse a Nueva York, dos agentes del gobierno español lo dejaron al borde de la muerte. Este acto fue posteriormente reconocido por la Audiencia Nacional como terrorismo de Estado. Ahí lo dejo.

 

El segundo escollo, más complicado, fue revertir esa suerte de éxtasis democrático que vivía Canarias, lógico después de 40 años de dictadura y 500 años donde el que hablaba algo más de lo permitido, o se iba a América, o la alternativa era la cárcel, o la muerte. La selección natural al revés, los mejores desaparecían. El proceso para revertir tanto candor democrático tuvo varias vertientes. Por un lado, se evitó educar a la ciudadanía acerca de las bases del sistema democrático. En el parlamento español se legisló introducir una asignatura sobre el tema pero nunca se llevó a cabo. De esta forma nadie puede reivindicar lo que no conoce. Los españoles han vivido casi 40 años creyendo que el parlamentarismo es un verdadero sistema democrático. Parece que ahora se están dando cuenta.

 

En segundo lugar, todo el arco político canario acepta el sistema electoral basado en la triple paridad (supuesto equilibrio electoral entre islas) sin rechistar. En aquél entonces las cinco islas no capitalinas tenían el 12% de la población y se les otorga la mitad de la representación en el parlamento (30 de los 60 diputados). Un auténtico golpe de estado. Ni en países poco o nada democráticos se suele ver esta desproporción. Incluso Maduro en Venezuela no se ha atrevido a tanto para sacar su asamblea constituyente. El sistema electoral canario no es el primer o segundo sistema más injusto del mundo, es simplemente el hurto de las libertades a un pueblo con la connivencia de todo el arco político de las islas. Además, curiosamente sentenció el auge de la izquierda en Canarias pues su fuerza siempre estuvo en las grandes ciudades. Inexplicable.

 

Es quizás el aspecto más asombroso de nuestra historia. Nadie protestó en 30 años acerca de este desaguisado. En 2008, cuando organizamos un debate sobre el tema en la Universidad de Verano fue curioso observar el poco interés que despertó la ley electoral entre los partidos políticos, principalmente de izquierdas. Sólo unos ciudadanos agrupados recientemente en aquél entonces bajo el nombre de “Demócratas para el Cambio” se atrevieron a hablar claramente de lo injusto del sistema electoral. ¿Por qué nadie reivindicó la libertad durante 30 años? Esto parece un misterio. A la derecha le venía muy bien y fueron quienes lanzaron el órdago. Pero, ¿y la izquierda? ¿dónde estaba? ¿en qué estaba pensando?

 

Personalmente, creo que éstos tampoco creían en el sistema democrático, en un sistema de libertades como modelo de convivencia. De hecho, era común oír hablar a muchos de ellos denominando al sistema como “democracia burguesa”. Un sistema con el que había que convivir y que te daba la oportunidad de llegar al poder para posteriormente ejercer tu razón. De hecho, cuando tomaron el poder en algunos municipios, pronto se observó que aquellos que venían a pecho descubierto gritando por el pueblo y para el pueblo, no admitían el más mínimo disenso. Tenían la razón y contra eso es difícil argumentar nada. Muchos ciudadanos aprendieron en sus carnes que la razón es totalitaria. Existía un menosprecio generalizado al sistema democrático en los partidos de derecha e izquierda. En algo estaban de acuerdo.

 

Por supuesto, para que nadie pudiera deshacer el entuerto había que blindarla. Se impidió que el propio pueblo canario pudiese utilizar cualquier mecanismo democrático para tumbar dicha ley. De hecho, sólo el parlamento puede modificarla o suprimirla, nadie más. Claro, ese 12% (que ahora es un 17%) de la población, teniendo la mitad del parlamento, jamás elegirá a nadie que quiera acabar con esos privilegios. De hecho, partidos que se dicen de izquierda como Asamblea Majorera defienden a capa y espada dicha ley. La cuadratura del círculo.

 

Pues la cosa no se queda ahí. En los años 80 todavía coleaba ese fervor democrático de los años 70, tal y como se observó en el referéndum sobre la OTAN del año 1986. Canarias vota negativamente a la entrada en dicha organización. Todavía estaba vivo ese espíritu marcadamente progresista entre la población. Cuando se preguntó sin traducir en términos de diputados, sin aplicar ley D´Hondt y triple paridad, los resultados mostraron la pervivencia de aquellos mimbres de los 70. En esa asombrosa deriva de los partidos de izquierda que aceptan formas no democráticas, su práctica totalidad (a excepción del Partido Socialista que sigue apareciendo como tal), se une a finales de los 80 y principios de los 90 a la derecha caciquil, formando lo que hoy conocemos por Coalición Canaria (CC). Esta maniobra política estuvo diseñada para asaltar el poder y lo consiguieron en poco tiempo (y hasta nuestros días).

 

Después de una ley electoral antidemocrática, se consuma prácticamente la desaparición de la izquierda en Canarias. El parlamentarismo instaurado en España es un sistema de listas electorales donde los partidos y sus dirigentes ejercen un poder extraordinario. Ahí estuvo el truco para dejar en la cuneta a todos aquellos que reivindicaban más democracia política o social. Para salir elegido, el candidato debe figurar en los primeros puestos de dichas listas. Simplemente, dejando a los díscolos (a los más progresistas) en posiciones menos aventajadas, poco a poco irían quedando fuera del sistema. Si el candidato se enfrenta al partido o alguno de sus dirigentes, quedará definitivamente excluido del sistema. No te elige tu electorado, te elige el partido. De esta forma, todos aquellos que profesaban vocación democrática iban a quedar sin opciones y de hecho hoy en día Coalición Canaria es un partido de la derecha recalcitrante con algunos neo-caciques que se autodenominan de izquierda (p.e., Asamblea Majorera). Algunos lograron huir a tiempo y formaron Nueva Canarias. En Las Palmas de Gran Canaria como respuesta a tanto vaivén y disparate político (recuerden el pacto time-sharing para vergüenza de cualquier progresista), el electorado otrora de izquierdas termina apoyando al Partido Popular como fuerza mayoritaria durante lustros.

 

En poco más de una década se acaba con el entusiasmo generado en los años 70 donde una nueva juventud llamada a dirigir estas islas había expresado sus ansias democráticas. Desde mi personal punto de vista, la falta de formación democrática, la visión generalizada de que la democracia es simplemente un sistema para acceder al poder y no una forma de convivencia, y el absoluto desprecio a sus normas básicas como es la separación de poderes, acabaron con el sueño. Tanto la izquierda como la derecha han rechazado que podamos elegir a nuestros representantes sin que los partidos nos cocinen las listas (cerradas o abiertas, da igual), donde podamos decidir si queremos esta carretera o aquél puente, donde sentemos todas las semanas a nuestro concejal (o diputado) electo por el distrito para pedirle responsabilidades,… Donde gobiernen las mayorías en un sistema a doble vuelta para evitar tamayasos y pactos en cascada,… En fin, un largo, muy largo etc. Simplemente para que los ciudadanos no seamos meros espectadores, sino partícipes del sistema.

 

Finalmente, parece que cada partido tiene su democracia. Es de risa esa especie de carrera por proponer esta u otra reforma electoral. Que si diez diputados más, que si dos por islas y lista regional, que si aumentar no sé cuántos diputados en las islas capitalinas,… Estrafalario. La democracia moderna está inventada hace más de 200 años para que gobierne la mayoría y exista un escrupuloso respeto por las minorías. No hay que reinventarla en el siglo XXI. Sólo hay que aplicarla si realmente se es un verdadero demócrata. Lo que si parece claro es que es hora de ir aprendiendo pues la ley electoral canaria no fue una simple ley electoral, fue el instrumento para secuestrar la libertad de todo un pueblo durante más de tres décadas. Esa connivencia de todo el espectro político ha sumido a Canarias en su más grave crisis. Las enormes bolsas de pobreza en las islas más pobladas, los niveles de incultura, la situación de la sanidad, la educación, la justicia, los servicios sociales, infraestructuras, I+D+i (nuestro futuro), medio ambiente, los bajos salarios,… producen escalofríos y nos sumen en el subdesarrollo. La corrupción y la impunidad tienen niveles alarmantes y esto sólo se sana con altos, muy altos niveles democráticos.

 

Santiago Hernández León es catedrático de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

 

Comentarios

  • Para propuestas.
    13/08/2017 - 14:25

    Propuestas lee de nuevo o quizas el intelecto no te dé para más. Simplemente con que gobierne la fuerza más votada ya es suficiente. Con que mi voto tenga el mismo que valor que el de otro ciudadano de una isla "menor" es suficiente. Con que de aplique la democracia REAL que como dice en el escrito hace siglos que está inventada es suficiente. A la burguesía de Tenerife le interesa mantener dichos privilegios ya que controlan las grandes empresas productoras que estás en la islas menores con unos monopolios en el sector primario que son historicos. Canarias no puede avanzar con los mismos que llevan gobernando más de 25 sin ser la fuerza más votada. Que quiere escuchar de propuestas? Radicalismos? Otra comunidad autónoma para la provincia de las Palmas?. En fin lo peor es que seguirán algunos Votando CC.

    13
    0
  • Dunia Marrero.
    13/08/2017 - 12:47

    La ley electoral canaria jamás será modificada en el Parlamento de Canarias porque eso implicaría la pérdida de poder para Coalición Canaria-Tenerife. En todo caso, si se llevará a cabo algún cambio en la ley electoral canaria, este sería para reforzar el poder de Coalición Canaria-Tenerife, y así continuar imponiendo en toda la Comunidad Canaria sus políticas injustas de desequilibrio territorial. Y mientras, con campañas publicitarias en medios de comunicación afines a Coalición Canaria, desde el Gobierno de Canarias se extiende una cortina de humo en donde se proyectan imágenes engañosa de que somos Región y Unidad. En Canarias se da el Mito de la Cueva de Platón, en donde el Gobierno de Canarias mantiene engañada a la Sociedad Canaria con sombras de que somos una Comunidad Unida, pero como la Ciudadanía Canaria está atada por una publicidad engañosa, pues no puede liberarse de las ataduras de las sombras y permanece ciega a la realidad real, ciega a la verdad. Y la verdad es que Canarias no existe como Unidad Territorial, ni física, ni económica, ni política, digan lo que digas las leyes. La división permanente e injusticias continúas son las dos constantes vitales de Canarias.

    8
    0
  • Propuestas
    13/08/2017 - 08:47

    Muy bien esto de reflexionar pero... Y su propuesta, cuál es?

    3
    9
  • Marisa
    12/08/2017 - 20:06

    Excelente artículo. Muy clarificador. Espero que pronto esa situación se pueda revertir y que en nuestras islas podamos votar como autèntic@s demócratas. Suscribo casi todo lo dicho por usted. Gracias.

    4
    1
  • Juan M.
    12/08/2017 - 20:04

    Nunca hay que perder la perspectiva del tiempo y de los hechos políticos históricos desde la década de los años 70, sobre todo, de aquellos hechos que fueron verdaderas maniobras políticas en la sombra para dejar bien encauzada la Pseudo-Democracia Española. Se tenía que pasar de una Dictadura Real a una Democracia Simulada porque el objetivo era mantener la Pirámide Social de Poderes. Había que mantener, y agrandar, los privilegios de aquellas Clases Sociales que ya estaban establecidas en la Dictadura, el Ejército, la Iglesia, y Clase Alta y Rica, y, además, había que dar espacio y privilegios a otras Nuevas Clases Sociales como la Clase Política y la Clase Financiera, mientras, había que dotando al País de una apariencia de aires nuevos, de que había Libertad. Miremos ahora hacia atrás, y sabiendo lo que sabemos, de como los partidos políticos han estado usando el Poder y para que fines. Y no llegan buenos augurios desde el futuro para España ni para las personas residentes aquí, ''sometida'' a una Derecha económicamente Neo-Liberal y una Izquierda fraccionada y enfrentada. Corren aires de esclavitud simulada de democracia y libertades, y lo peor es que estamos ciegos.

    1
    0
  • lanzarote
    12/08/2017 - 15:52

    Interesante reflexión del Sr Hdez. Santiago, bastante objetivo en el devenir del tiempo, aunque muy laxo o mejor pasa de puntillas en lo referido al psoe y Nueva Canarias, pues, siendo cierto que este último, nuevas canarias, en sus inicios fueron de izquierdas, no es menos cierto que en la actualidad y a pesar de su separación de la Derecha insularista de COALICIÓN CANARIA, pues, es aquí donde discrepamos, la diferencia entre ambos socios del pasado sólo se corresponde con los gestos externos ya que en el fondo son similares a los de Asamblea Majorera. Esperar que el psoe sea combativo y menos aún nueva Canarias es creer que la sociedad es la misma que la de los años 70, si bien lo deja claro cuando se refiere a la Ley Electoral y su reforma, ya que es un insulto más de estos dos partidos a la inteligencia de las personas ¿Quién puede pensar que la Ley Electoral se hizo para que votaran los Territorios?. Cuando prima el interés del poder o de supervivencia frente al interés general, no podemos esperar nada interesante de ambos partidos supuestamente de izquierdas aunque sus acciones, medidas o normas cuando ejercen el poder son en muchas ocasiones sean de corte caciquil.

    10
    0
  • Demócratas para el Cambio
    12/08/2017 - 14:22

    Felicitamos al profesor Santiago Hernández por su reflexión, su aportación de datos, y, sobretodo, por su indesmayable preocupación por el estado de la democracia en Canarias, preocupación que compartimos desde Demócratas para el Cambio.

    6
    0
  • Antonio O.
    12/08/2017 - 14:07

    Se podrá decir más alto, pero no tan claro. Han pasado treinta años, de aquel 1987, en la que la "Democracia" se decía estaba consolidada en España, cuándo un, ya viejo, izquierdista, se enfrentó al Poder de quienes decían ser de izquierdas, pero que por sus comportamientos, en áreas tan sensibles, como el Servicio Canario de Salud, le hacía dudar de que un Vice.. tuviese claro el concepto de Igualdad y Solidaridad, cuando con aquel famoso P-7 hacían dar vueltas y revueltas a los familiares de enfermos que, una vez intervenidos en el Hospital Insular,con prontitud y buen servicio, pero que por aquel "famoso"P-7 hacían de su post operatorio, una verdadera odisea, de un ir y venir del Hospital a Salud (Ubicada en Ciudad Jardín), para que pudiesen acceder al seguimiento post operatorio. En Sanidad Estatal se le entregaba a los desorientados familiares una fotocopia de acuerdo Canarias/Estado, (mismas siglas gobernando), pero que en el acceso al Hospital, el documento no era válido. Lo más grave es que cuando un familiar, un familiar y cargo público en su momento, exige explicaciones, y, la respuestas fue "¿ por qué no te identificastes? . La respuesta fue: "Me estás diciendo.....

    2
    0

Enviar Comentario