Te fuiste de este mundo en silencio, al igual que habías vivido, pero dejando un vacío inmenso en el corazón de quienes te querían, pero en el mío no solo hay vacío, también hay una herida que tardara en cerrarse ya que eras como una madre para mí.
Hoy sé que estas en ese lugar maravilloso en el que creo y te imagino rodeada y arropada por la gente querida que se te adelantaron al dejar este mundo. Sé que ese será desde ahora tu morada eterna…La muerte es así, intempestiva, espontanea y a veces cruel….Pero quiero pensar en medio de mi dolor que….
Tu sonrisa será la compañía ideal para ese Dios en el que tanto creías, tu bondad la llave del paraíso, tu mirada la luz que nos alumbre en este mundo muchas veces sin sentido.
Descansa en paz aguardando el día de no sé qué mes, de no sé qué año que llegue hacerte compañía, pues está demostrado que la vida es pasajera pero quiero creer y creo que la recompensa después de partir es infinita…Te quiero Ana López.