01/10/2017 - 10:07

CoATIción se grancanariza

Nicolás Guerra

Nicolás Guerra

El 1 de enero de 2010 el señor Rodríguez Zapatero accedió a la presidencia de la Unión Europea hasta el 1 de junio del mismo año. En 2009 el señor Obama había tomado posesión como presidente de los EE UU de América. Por tanto, en el medio año iba a producirse “el más importante acontecimiento histórico de este planeta".

 

Tal predijo aquel tsunami de raciocinios, capacidades intelectuales y firmeza científica que fue la señora Pajín, exsecretaria de Organización del PSOE. La concomitancia de ambas presidencias durante el semestre supondría, además, "una esperanza para muchos seres humanos". (Al poco, la señora Pajín fue nombrada ministra de Sanidad. “¡Ay, san Nicolás, / me cagondiés, / no puedo más!”.)

 

Y como también en Canarias tenemos brujos, adivinos, sajorines, profetas, augures o videntes capaces de traspasar negras sombras para predecir el futuro con la acertada certeza de la señora Pajín, nos llega la buena nueva, la esperanza, la ilusión por el mañana inmediato: ¡Alcanzaremos la perfección política interplanetaria en poco tiempo, cuestión de meses y elementales identificaciones “para evolucionar!” (señor Barragán).

 

Las mareas del Pino, pues, propician aproximaciones, palabras de entendimientos, puentes entre canarios, fraternales abrazos, parabienes y alegrías… Canarias, por fin, volverá a ser aquella geografía renacentista cantada por Cairasco de Figueroa: “Llamáronlas los Campos Elíseos / diciendo que el terreno Paraíso, / del ímpetu del golfo y mar cubierto, / entre ellas tiene su glorioso sitio”.

 

Pero no fue la señora Pajín quien lo vaticinó, qué va. El mensaje llegó del más allá durante un relajado atardecer: paisanos tinerfeños se alegran y meditan en la playa, ajenos a ruidosas discotecas. Comen chuletas y galácticas papas arrugadas tipo AZH 08 mientras las suaves brisas de isas y seguidillas enternecían corazones, animaban a garrafas de vino tacorontero… Ya en la siguiente fase -la rigurosamente filosofal- alguien lo dijo, una voz también femenina elegida por los dioses o acaso miembro del Olympo, tal vez sacerdotisa del templo de Apolo: “¡Será posible la conjunción de CoATIción Canaria (CC) y Unidos por Gran Canaria (UxGC)! Preparémonos, pues, desde el azul del mar para tan gloriosa armonización”. Y así hicieron.

 

Por tal causa CC ha transformado gráficamente su logo. Además, el color blanco anterior se agrisa para resaltar el azul y el amarillo. Triunfó, pues, la conditio sine qua non, condición sin la cual el presidente de UxGC (señor Bravo de Laguna, pater) no entablaría conversación alguna con el Gobierno canario para hacer caminos políticos paralelos: a fin de cuentas, amarillo y azul son los distintivos cromáticos de Unidos por Gran Canaria. Y CC solo logró un consejero en el Cabildo grancanario (2015) frente a UxGC: esta alcanzó cuatro. Además, obtuvo muchos más votos que CC para el Parlamento. (Sin embargo… no alcanzó escaños, pero el partido nacionalista sí tiene un representante por Gran Canaria. A tal desajuste lo llaman “pureza democrática, decoro y respeto a la voluntad popular”.)

 

Los inicios de esta adaptación son de ahora mismo, pues dos años atrás (26 de septiembre) CoATIción Canaria dio a conocer a través de pregoneros, voceros y bandos distribuidos por todo el Archipiélago su radical decisión: no habrá pacto alguno con UxGC para presentarse, juntos de mancomún, a las elecciones generales de diciembre. Tanto UxGC como su presidente el señor Bravo de Laguna (pater), argumenta CC, "tienen un discurso insularista difícil de encajar por CC y que hace prácticamente imposible llegar a un acuerdo". Tal sentenciaron para el mundo conocido y ordenaron que se grabara con fuego en el sanctasanctórum del nacionalismo canario: la vivienda de Nicolás Estévanez Murphy ubicada en el barrio lagunero de Gracia.

 

Pero como el hombre propone y la veleta de los alisios dispone, dos años después todo ha evolucionado o, quizás, metamorfoseado. Ahora bien: ¿qué ha producido tal transmutación o mudanza en las costumbres, ayer indelebles convicciones antiinsularistas de CC? ¿Será, acaso, la perplejante conclusión de que el señor Bravo de Laguna (pater) y su gente (con todos mis respetos) caminan hoy por vías y senderos nacionalistas? (No lo creo… ni jarto de ron.)

 

¿O por un casual, así como quien no quiere la cosa, resulta ser que los nacionalistas de CC viven exquisitamente emocionados con el liberalismo defendido por UxGC, sobre todo en lo concerniente a “la […] iniciativa privada en lo económico y cultural, limitando en estos terrenos la intervención del Estado y de los poderes públicos?”. “Ser o no ser, esa es la cuestión”, planteó Hamlet (pero en inglés). Y parece que sí: son.

 

Por tanto, exactamente dos años después CoATIción cambia su símbolo gráfico anterior (tres puntas de lanza –blanca, azul y amarilla, respectivamente- se unían en una especie de triángulo. Los dos primeros colores corresponden a la bandera de Santa Cruz de Tenerife. El segundo y el tercero, a la oficial de Gran Canaria). El logo, pues, es sustituido por una incompleta estrella (¿acaso estelada catalana?) en la cual el blanco tinerfeño pasa a gris casi imperceptible y destacan los colores grancanarios. Estos dos últimos son, también, quienes identifican a UxGC en su logotipo. (Se trata, dicen desde CoATIción, “de una adaptación de la marca corporativa a los nuevos tiempos”. Cabe, pues, otra pregunta: ¿serán UxGC y el señor Bravo de Laguna (pater) quienes marcan los tales “nuevos tiempos”?

 

UxGC no ha cambiado. Muy al contrario, denuncia cómo el Gobierno canario se vuelca con Tenerife en detrimento de Gran Canaria. Valgan tres ejemplos explicados por su presidente, el señor Bravo de Laguna (pater): la Universidad de Las Palmas (25 000 alumnos) recibe 25 millones de euros menos que la de La Laguna (23 000 alumnos); la Consejería de Hacienda fue trasladada a Tenerife desde Gran Canaria; en la oficina canaria de Bruselas no hay casi ningún grancanario…

 

Y el lema para su Congreso del pasado sábado (“Por fin, Gran Canaria”) es geográficamente muy limitador. No obstante, su “discurso insularista” (dijo CC en 2015) grancanariza a CoATIción. Alabado sea Dios.

 

Nicolás Guerra Aguiar es catedrático y escritor.

 

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