23/07/2017 - 09:57

¡Gdeim Ikiz: condenas terribles…!

Francisco Javier Burón

Francisco Javier Burón

El Campamento de la ‘Dignidad’, fue ‘devastado’ e ‘incendiado’ el 10 de octubre de 2010 a manos de ‘agentes marroquíes’, que iban bien ‘pertrechados’ con sus uniformes, cascos, porras, y armas… (tal vez no utilizadas por órdenes recibidas, pero algún ‘accidente’ tuvo que producirse, a raíz de cómo se desarrollaron los hechos). Todo por la ‘sinrazón’ de un Marruecos que decidió ‘arrasar’ lo que no perjudicaba a nadie a excepción del ‘rey moro’, el de siempre, como su antecesor, su padre Hassán II, que es con quien ‘comienza’ esta larga, ‘cruenta’ y ‘tormentosa’ relación entre los saharauis y sus ‘invasores’ los marroquíes. La Historia puede dar buena cuenta de ello.

 

¿Quién mató a quién? ¿Quién es el agresor y quién el agredido?

 

Bajo los estandartes de Hassan II una horda de marroquíes cruzó la frontera del Sáhara Occidental, a finales de octubre de 1975, arrasando con todo a su paso. Y desde entonces la agresión no ha cesado, la persecución se mantiene bajo un fuerte estado policial que secuestra, tortura y asesina a cualquier signo de resistencia proveniente de los legítimos dueños del Sáhara Occidental. La mayor movilización contra el ‘ocupante ilegal’ que se recuerda en territorio desde el abandono cobarde de España, y que muchos expertos internacionales califican como el inicio de la primavera árabe, conocida como Campamento de la Dignidad o de Gdeim Izik, fue cruelmente reprimida por el ejército del hijo del sanguinario Hassan II, el aún más cruel Mohamed VI.

 

El brutal desmantelamiento del campamento de protesta, en la madrugada del 8 de noviembre de 2010, sin aviso previo y quebrantando la confianza que depositaron los saharauis en la comisión negociadora marroquí, que prometía el oro y el moro... provocó una avalancha de más de 20.000 personas y el caos propio de pánico multitudinario. El derecho internacional prevé como una de las excepciones a la prohibición del uso de la violencia, el derecho de los pueblos bajo dominación extranjera a la resistencia... y así fue, la mayoría de los jóvenes presentes respondieron a la agresión del ejército marroquí con piedras y lo que tenían a mano, para contener su avance sobre el campamento. Finalmente, y después de días de disturbios y centenares de personas detenidas y en paradero desconocido, una calma tensa se instaló en las ciudades Ocupadas del Sáhara Occidental.

 

Entre los más de 300 detenidos, 24 fueron seleccionados por su conocido ‘activismo y resistencia pacífica’ a la ocupación, son los conocidos como el Grupo de Gdeim Izik. Trasladados a Rabat para ser juzgados y condenados con duras penas por un Tribunal Militar, sin garantías ni prueba incriminatoria alguna. La presión internacional hizo que Marruecos anulara la sentencia del Tribunal Militar y devolviera la causa a un Tribunal Ordinario, un Tribunal que se suponía iba a ser más justo y benévolo con estos presos, que a ojos del mundo entero están condenados por sus ideales políticos. Sin embargo, rompiendo con la expectativa creada por la Sentencia del Tribunal de Casación marroquí y la recomendación de Naciones Unidas, Marruecos repite los mismos argumentos ya anulados en casación y vuelve a condenar, con penas casi idénticas a las ya anuladas en su día. Asesinato premeditado de once miembros de las fuerzas marroquíes, ¿quién mató a esos 11 o 14 o 20 agentes? ¿Quién mató a quién?

 

No fueron capaces de establecer la regla más elemental del derecho penal (‘A’ mata a ‘B’). Esperan que este pueblo resista en silencio otros 42 años, o que el hartazgo de una juventud cada vez más desesperada y sin perspectivas de progreso vital, no se traduzca en un retorno a la vía armada, creerán que los saharauis seguirán en poniendo la otra mejilla mientras reciben ‘hostias’ por todos lados. No sé que esperarán o qué desean que ocurra, lo que sé es que la historia se repite, que Marruecos está repitiendo patrones muy parecidos a los de la España franquista y que originaron el inicio de la lucha armada del Frente Polisario el 20 de mayo 1973.

 

El 17 de junio de 1970 una gran manifestación en Zemla (El Aaiún) fue duramente reprimida por la legión española, con centenares de heridos y desaparecidos, entre los que se encontró el ideólogo del nacionalismo saharaui, Sidi Brahim Basiri, tres años después se constituye el Frente Polisario y comenzó la lucha por la ‘independencia’. Gdeim Izik, podría ser esa gran manifestación de Zemla y sus consecuencias, tan injustas para los saharauis, la ‘mecha’ que prenda las llamas de la espada de Apolo en manos de jóvenes que nada tienen que perder, pues todo les fue robado antes de nacer.(texto: Sidi M. Talebbuia)

 

El Frente Polisario y el Gobierno Saharaui expresan su más enérgica condena y repulsa ante dichos juicios y sentencias arbitrarias que. Este dictamen y las sentencias de eternidad impuestas por el régimen presuntuoso marroquí, contrarias al Derecho Internacional, a los Observadores Internacionales y a los de Derechos Humanos, jamás doblegarán ni callarán al pueblo saharaui hasta no arrebatar su representan la práctica habitual del régimen opresor marroquí contra nuestra población indefensa en los territorios ocupados del Sáhara Occidental legítimo derecho a la libertad e independencia.

 

Igualmente, exigimos con firmeza a la Comunidad Internacional la aplicación de las decenas de resoluciones internacionales que reconocen tal derecho y el seguimiento sobre el terreno de la situación de exterminio que padece la población civil saharaui bajo la ocupación ilegal marroquí.

 

La ‘larga noche’ del 19 de julio de 2017, pasará a la Historia como la de el ‘sufrimiento’ de, al menos 23 familias, que no han ‘pegado ojo’ durante la madrugada que les acercaba al 20 de julio, en el que se han dado a ‘conocer’ la sentencia y consiguientes condenas de esos ‘presos políticos saharauis’ del juicio de ‘Gdeim Izik’ que son ‘terribles’: la menor de 20 años y así hasta llegar a la ‘cadena perpetua’. En total han sido: 291 años de cárcel y ocho cadenas perpetuas a 23 activistas independentistas saharauis ‘pacíficos’ que su pecado fue el de ‘defender’ un campamento, a 14 kilómetros de El Aaiún en el que habían instalado para ‘manifestarse’ contra las ‘aberraciones’ que los policías marroquíes ‘infringían’ a los habitantes saharauis ‘okupados’ por los colonos marroquíes y demás ‘fuerzas represoras’ que hacía que los saharauis apenas pudieran salir de sus casas. El Tribunal de Apelación de Salé, cercano a Rabat, condenó esta madrugada (19 de julio de 2017) a 23 independentistas saharauis a penas de entre la perpetuidad y dos años de cárcel por el llamado ‘macrojuicio’ de Gdaim Izik. Este nuevo juicio, que comenzó el pasado mes de diciembre, se celebra en un tribunal civil después de que el Tribunal de Casación revocó las penas pronunciadas contra los saharauis por el Tribunal Militar y ordenó su repetición.

 

Los seis miembros del jurado dictaminaron las sentencias en esta última sesión, que fue retomada el último día, después de unas deliberaciones de más de catorce horas. El juicio se desarrolló en ausencia de los acusados que desde el pasado mes de mayo decidieron boicotearlo y no asistir a las audiencias. El juez confirmó la condena perpetua ­antes pronunciada por el tribunal militar­, a ocho de los acusados, mientras que las otras penas oscilaron entre 30 años para tres de ellos, 25 años de prisión contra cinco acusados y 20 años contra tres de ellos. Mientras, rebajó entre cuatro años y medio y dos años las penas contra cuatro de los acusados, lo que significa su puesta en libertad tras haberlas cumplido. El juez volvió a calificar los delitos y decidió descartar la acusación de “formación de una banda criminal” para la mayoría de los condenados, mientras les imputó por los delitos de “violencia contra las fuerzas del orden ocasionando lesiones, asesinato y mutilación de cadáveres a cada uno de los acusados en lo que le corresponda.

 

Hassana Aalia fue condenado por la protesta

El saharaui Hassanna Aalia, activista que el pasado octubre consiguió el estatus de refugiado político en España, fue condenado a cadena perpetua por un tribunal militar marroquí, por participar en el campamento saharaui de protesta pacífica Gdeim Izik. El proceso judicial no contó con las suficientes garantías, según han denunciado en repetidas ocasiones numerosos organismos y entidades nacionales e internacionales. Marruecos ordenó su busca y captura por participar en ese campamento y Aalia cursó una solicitud de asilo en Bilbao, donde se encontraba participando en un programa sobre derechos humanos. El Ministerio del Interior rechazó en enero de 2015 la solicitud con el argumento de que el saharaui afronta un proceso judicial en Marruecos. En octubre de 2016, consiguió el estatus de refugiado político y según, la sentencia de la Audiencia Nacional, ha sufrido torturas, injurias y detenciones ilegales y que, en caso de ser devuelto a Marruecos, sufriría un grave riesgo”.

 

Las protestas

Durante el 8 y 9 de noviembre de 2010, su sucedieron fuertes protestas en el campamento de Gdeim Izik, a las ‘puertas’ de El Aaiún y algunas otras localidades, tras el desmantelamiento de Gdeim Izik por parte de las ‘fuerzas marroquíes’... Durante los incidentes, murieron agentes de las fuerzas marroquíes y civiles, pero las cifras siempre han sido confusas y contradictorias, en parte porque Marruecos impidió la entrada de la prensa y ONGs durante varias semanas para que, como en el caso del ‘proceso de autodeterminación’ de los saharauis, no se supiera lo que allí había ocurrido ‘realmente’. Las fuerzas marroquíes fueron acusadas de detenciones masivas, torturas y violaciones graves de los Derechos Humanos, provocando una ola de solidaridad a nivel internacional.

 

Pero después de muchos intentos por ‘conocerse la verdad’ de lo allí sucedido, el tema se fue ‘tapando’ por parte de Marruecos, el más interesado en que no se conocieran los ‘hechos acaecidos’ porque jugaban en su contra, ya que ‘arrasaron’ el campamento de ‘Gdeim Izik’, lo ‘incendiaron’ y no dejaron ni rastro de las ‘jaimas’ que allí habían y cualquier ‘atisbo’ de prueba que supusiese una ‘maquinación’ contra esos ‘bárbaros marroquíes’, sobre todo ‘colonos’ que consiguieron que no quedara ni un ‘ápice’ de rastro de ese campamento en el que los saharauis trataron de manifestar su ‘contrariedad’ a la forma en que Marruecos lleva a cabo su política de ‘anexión’ de los países árabes pero de una modo bastante ‘salvaje’.

 

Frases como: “La ‘impunidad’ de Marruecos, el fracaso del mundo” y "Las condenas de Gdeim Izik son un castigo político contra todo el pueblo saharaui", son dignas de tener en cuenta a la hora de ‘calificar’ la tremenda ‘injusticia’ que han sufrido estos presos políticos saharauis a la hora de elevar a ‘injustas’ todas las condenas impuestas ‘al libre albedrío’ de un país como Marruecos: ‘infames’…

 

El tribunal civil que juzgaba a 24 activistas saharauis procesados por la muerte de once agentes marroquíes ha dictado las mismas sentencias que el tribunal militar de Rabat en 2013. Expertos en derecho internacional y observadores lo consideran un "juicio político y nulo". Los saharauis en libertad hicieron la señal de la victoria pero seguirán "en pie para liberar a los compañeros" .La ‘versión’ quizá más completa es la que figura a ‘renglón seguido’, que es la que me interesa mucho que conste su contenido en mi artículo para una mejor comprensión de la ‘barbarie’ vivida en “Gdeim Izik”. El 10 de octubre de 2010, Abdelaziz Meftah, fundó el campamento de refugiados saharauis de “Gdeim Izik”, también llamado ‘Campamento de la Dignidad’.

 

La madrugada del 19 de julio de 2017 fue larga para quienes esperaban el veredicto del juicio a 24 saharauis acusados del asesinato de 11 gendarmes marroquíes el 8 de noviembre, durante el ‘desmantelamiento’ (yo más bien diría el ‘arrasamiento’ y ‘quema’ del mismo) en 2010 del campamento Gdeim Izik, conocido también como 'Campamento de la Dignidad', a 14 kilómetros de El Aaiún, capital del Sáhara Occidental. En él, miles de manifestantes pedían el fin de la ocupación (‘invasión ilegal’), y además de los agentes marroquíes, murieron dos civiles saharauis.

 

El escenario de la noche del martes 18, no parecía favorable para los detenidos, confesó desde la puerta del Tribunal uno de los defensores de derechos humanos a ‘eldiario.es’. El despliegue policial en los barrios donde residen los activistas saharauis de El Aaiún, la falta de luz en el Tribunal de Apelación de Salé mientras los observadores internacionales esperaban en la calle el resultado, y el aumento de agentes secretos en Salé "hacían esperar sentencias muy duras".Y se cumplieron los pronósticos. Después de 20 horas de deliberación, el Tribunal de Apelación de Salé dictó penas similares a las ya impuestas por el Tribunal Militar de Rabat en 2013. Castigos desde la cadena perpetua para ocho saharauis, hasta los más livianos, 20 años de cárcel para otras tres personas. En esta ocasión, dos presos quedaron en libertad por haber cumplido la condena durante los siete años que han estado en prisión. Diech Daf, condenado a seis años y medio, y Bakay Arabi a cuatro años y cinco meses, quedaron en libertad y llegaron haciendo la señal de la ‘victoria’ a las viviendas que los saharauis alquilan en Salé para visitar a sus familiares en la cárcel. "No tengo expresión, nuestra alegría es incompleta mientras que nuestros compañeros estén en la cárcel. No vamos a sentarnos, vamos a estar de pie para liberar a todos los saharauis en las prisiones", confesaba Diech a la televisión ‘Smara News’.

 

“Nadie se deja engañar”

Los condenados "están en plena forma", ha asegurado Claude Magis, la esposa de Naama Asfari, considerado el cerebro del campamento, que ha sido sentenciado a una pena de 30 años. Esta profesora francesa, varias veces expulsada de Marruecos, denunció telefónicamente que "han sido condenados sin pruebas, y ‘nadie se deja engañar’. La ONU tiene todo lo necesario para condenar a Marruecos. Todo está escrito y lo recibirán". El presidente de la Coordinadora de las familias y amigos de las víctimas marroquíes, Ahmed Atertour, ha afirmado en declaraciones a la prensa que las penas son "equitativas para las dos partes" al no haberse dictado "pena de muerte" para ningún acusado. También agradeció a las asociaciones de la sociedad civil y a los abogados, marroquíes y extranjeros el apoyo a los familiares de los gendarmes fallecidos (esto último ‘escriturado’, lo pongo en duda yo, el que firma este artículo, ya que de Marruecos, no me fío ni lo más mínimo).

 

Aminatou Haidar, defensora saharaui de los derechos humanos y una militante en favor del derecho a la libertad y la autodeterminación del Sáhara Occiental considera que estas sentencias: "son un castigo político contra todo el pueblo saharaui, contra su ‘resistencia pacífica’ y contra la comunidad internacional", según explicó a ‘eldiario.es’. Es una crítica con Marruecos porque, dice, "por desgracia, el aparato judicial marroquí no es absolutamente independiente y está directamente dirigido por el Palacio Real marroquí", cosa nada de extrañar en estas ‘latitudes’…

 

Un juicio para ‘maquillar’ el proceso militar

En 2013 el Tribunal Militar de Rabat dictó sentencia contra los 24 saharauis con condenas de los 20 años a la cadena perpetua. Después de tres años el Tribunal de Casación de Rabat la anuló. Marruecos decidió emprender un nuevo juicio tras la decisión del Comité de la ONU contra la Tortura de noviembre de 2016 que consideró que el país había vulnerado las Convención contra la Tortura en relación al acusado Naama Asfari.

 

Entonces se inició de nuevo el juicio ante un tribunal civil "para demostrar que en Marruecos no se tortura", asegura Juan Soroeta, profesor de Derecho Internacional Público en la Universidad del País Vasco. Para este experto en Derecho internacional, que participó como observador internacional en ambos procesos, el objetivo era "maquillar" un juicio militar que "había sido irregular desde todos los puntos de vista". "El Tribunal de Casación estableció que no existían pruebas, y que no existían vínculos entre las personas procesadas y los fallecidos, de quienes no había autopsia", recuerda. Sin embargo, la prensa marroquí achacó la anulación del tribunal militar a "no tener competencia".

 

La Constitución de 2011 contemplaba que un tribunal militar no tenía competencia para procesar a civiles pero "no había un desarrollo de la ley", detalla Soroeta respecto a esto último comentado. Solo dos días antes del veredicto, ‘Amnistía Internacional’ y Human Rights Watch enviaron un comunicado advirtiendo de que las autoridades judiciales marroquíes debían asegurarse de que las sentencias que se dictaran en "un juicio masivo, no se basan en confesiones o declaraciones que involucren a otros acusados y obtenidas mediante ‘tortura’ o ‘maltratos’ durante los interrogatorios policiales".

 

El campamento Gdeim Izik se creó el 10 de octubre para exigir derechos sociales, políticos y económicos. Comenzó con 9 personas, y llegaron a reunirse hasta 20.000 ciudadanos acampados en jaimas, las tiendas de campaña de los pueblos nómadas. A los 21 días del asentamiento, las leyes internacionales hubieran permitido que fuese declarado campamento de refugiados. Pero para eso era necesaria la intervención de la MINURSO, la misión de la Organización de las Naciones Unidas para el Sáhara. Una posibilidad que no se dio porque este organismo se mantuvo al margen. Entre los observadores, llegó Mans Andersen, ex relator especial de la ONU, que calificó la detención de "arbitraria".

 

Algo que se toma como una señal de que las instituciones internacionales reaccionarán y "se verán obligados a negociar con el Frente Polisario", piensa Claude Magin. Y, al parecer, nada de esto sucedió porque Marruecos decidió ‘desmontar’ ese campamento que le hacía ‘sombra’ para sus intereses internacionales, que no quería que nadie supiera lo que ocurriría en ‘Gdeim Izik’ ya que las pretensiones del monarca alauita era ‘borrar’ toda huella que no fuera la razón por él expuesta ante la opinión pública, bueno la ‘prensa’ que él autorizaba a expandir el hecho en sí, ya que su ‘autocensura’ a la prensa internacional es bien conocida pues lo que ocurre en Marruecos y sus ‘dominios’ es difícil que el resto del mundo tenga ‘conocimiento’ de ello…

 

A pesar de lo ‘extenso’ de mi artículo, todavía no ha quedado todo claro y ‘diáfano’ como el pueblo saharaui merece; lo que he pretendido ha sido que el Comité Internacional de Recursos Humanos se ‘implique’ de manera ‘intensa’ y con una ‘rigurosidad’ que haga saltar las ‘conciencias’ de todos aquellos países que tienen que ‘emitir’ una opinión y también ‘mojarse’ en el tema que nos ocupa como es un ‘macrojuicio’ que ha estado presidido por la ‘injusticia’ desde el primer momento y, sin entrar en los ‘pormenores’ más que ilegales que han ‘precedido’ al mismo, por no hablar de ‘torturas’ y demás, quisiera hacer un ‘llamamiento’ a aquellos gobernantes, como el de España, Mariano Rajoy que se ha ‘decantado’ en el caso de Venezuela por la ‘defensa a ultranza’ de Leopoldo López, en cambio en lo que se refiere al juicio de ‘Gdeim Izik’ no ha ‘emitido’ ni un solo comentario al respecto, algo que no me sorprende a tenor del comportamiento que está teniendo España en el largo ‘peregrinar’ del pueblo saharaui con el que todavía y hay que recordarlo, ‘mantiene’ una grandísima ‘deuda’ como es la de su ‘ex colonización’ pero que, al parecer, es más importante su ‘relación’ con el reino de Marruecos, con ese ‘dictador’ como es Mohamed VI, que ‘prestarle’ un mínimo de ‘cortesía’ al pueblo saharaui con los que hemos ‘departido’ muchos años, y el que esto escribe convivió 15 años de su vida y no ve con ‘buenos ojos’ la parafernalia y la ‘fanfarria’ que monta el gobierno de España cada vez que se le pone encima de la mesa algún documento que diga: ¡Sáhara!

 

Creo que es de “bien nacido, ser agradecido…”, pues ahí dejo la cuestión. España se debe ‘expresar’ sobre el juicio del ‘Campamento de la Dignidad’ con la misma ‘dignidad’ y sin esconderse tras el ‘traidor’, el ‘invasor’, el ‘okupa’ y ‘siniestro’ rey de Marruecos y, por encima de todo, ser coherente y ‘denunciar’ como ya lo han hecho varios países, las ‘condenas’ que se les han ‘impuesto’ a unos ‘activistas pacíficos saharauis’ que tan solo pretendían ‘exigir’ sus derechos más elementales, a los organismos internacionales encargados de las ‘torturas’, ‘asesinatos’ en la sombra, y pedir que se ‘anule’ este juicio y, por tanto, se haga todo lo posible porque esa ‘impunidad’ de la que goza Marruecos, se le dé ‘carpetazo’ y tenga los mismos ‘privilegios’ que cualquier otro país ‘democrático’, aunque su ‘tiranía’ es más que notable.

 

Para que los Tribunales de Justicia Internacional puedan ‘inmiscuirse’ en ese conato de juicio celebrado en Salé (Marruecos) y tengan la oportunidad de acceder a las ‘penas’ impuestas a estos 23 saharauis ‘inocentes’ y a los cuales se les pueden ‘rebajar’ mucho las ‘condenas’ (inclusive otorgarles su ‘libertad total’), solo existe la ‘culpabilidad’ por parte del gobierno marroquí pues de esta manera ‘salva los muebles’, de una ‘tropelía’ que cometió en 2010 y de la que ahora ‘se arrepiente’… ¡Así saldría ‘exculpado’ si sabe ‘rectificar’ su error…!

 

Francisco Javier Burón Monís es ciudadano de Telde.

 

Comentarios

  • javier burón monís
    29/07/2017 - 14:36

    Estimado Mehmet: agradezco tu opinión pero permíteme no estar de acuerdo en 'absoluto' contigo. Me hablas de que El Sáhara 'siempre será marroquí', y te diré que al menos el Sáhara Occidental, donde habitan los saharauis con los que yo conviví 15 años, desde 1960 hasta 1975, época en la que reinaba en Marruecos, como tú dices el 'gran Hassán II', que fue el que 'impulsó' la Marcha Verde, ya que tenía a su pueblo muerto de hambre, al igual que ahora, en la actualidad Mohamed VI, su hijo, solo tiene consideración con su 'séquito'. Hassán II (ya fallecido) fue quien envió ese contingente de 300.000 marroquíes a la frontera de El Aaiún y España que durante esos 'quince años' que permanecí viviendo con los saharauis, el Sáhara Occidental era 'colonia española' y por lo tanto Marruecos 'no pintaba nada', en aquellos años y antes de 1960 ya era 'protectorado' español. De lo que se debe preocupar Alá es que el 'invasor' marroquí salga lo antes posible de El Aaiún y España concluya la 'descolonización' de ese territorio ya que tiene esa deuda con el pueblo saharaui. ¡El Sáhara Occidental 'nunca' ha sido marroquí y 'nunca lo será'! Lo siento amigo 'marroquí'. ¡Sáhara Libre, ya! Javier Burón.

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  • Francisco Javier Sánchez
    29/07/2017 - 13:50

    Estoy a favor del pueblo de Marruecos y de todos los países que lucha por sus intereses .

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  • Francisco Javier Sánchez
    29/07/2017 - 13:25

    Gracias señor javier Burón monís por las palabras tan atentas , que siga su lucha a favor del pueblo del Saharaui que se merece ser un país independiente que hay no se respeto el proceso de descolonización .

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  • Mehmet
    28/07/2017 - 22:24

    Sáhara siempre ha sido y será marroqui. Ala tenga en su regazo al Gran Hassan II y cuando toque a su misericordioso hijo Mohamed VI.

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  • javier burón monís
    27/07/2017 - 14:34

    Gracias Francisco Javier Sánchez por tu 'aportación' a una lucha, la del pueblo saharaui y, sobre todo, en estos tiempos que corren en donde se ha celebrado un juicio 'Gdeim Izik', o el llamado Campamento de la 'Dignidad' en donde 23 saharauis han sido 'condenados' a penas de lo más 'demencial', pues sin hacer nada, al menos según han narrado los periodistas que han tenido acceso a lo ocurrido aquel año 2010, los que 'arrasaron' el campamento fueron los 'comandos' organizados marroquíes pertenecientes al ejército y las fuerzas represoras, los policías que 'asolaron' el Campamento de la 'Dignidad' y acabaron siendo ellos, también víctimas pues en una muchedumbre de 20.000 personas que protestaban 'pacíficamente' alguien tenía que morir, pero nada tenían que ver esos 300 que detuvieron y luego se quedaron en esos ¡23 inocentes! que han sido 'toruturados' y castigados a cadena perpetua a 8 de ellos, más las condenas de 30 y 20 años a otros más. De todas formas el 'futuro' del Sáhara Occidental espero que finalice pronto y los saharauis pueden regresar a El Aaiún, la capital 'invadida' por Marruecos. Con todo mi 'pesar, por lo ocurrido en 2010, un saludo de Javier Burón, de 'corazón'.

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  • Francisco Javier Sánchez
    25/07/2017 - 13:06

    El Sahara tiene que ser un país independiente y hay una lucha de Franceses Españoles Marruecos , EEUU en esa zona de afríca occidental y Marruecos por el petroleo , Fosfato , pesca , turismo y construcción .

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