19/02/2017 - 18:53

Princesa versus 'el arrastrao'

Fernando A. Ojeda

Fernando A. Ojeda

Navegaban los buques de la armada española en días para completar el año de 1896. Otros estaban a punto, también, de comenzar nuevas singladuras. Así, llegado el señalado en calendario como 8 de octubre, la nave bautizada como Princesa de Asturias. Clasificada como crucero acorazado de la clase Cardenal Cisneros. ( Aunque no pasaba de ser un crucero protegido, dada la coraza utilizada sólo en parte de su casco y obra muerta).

 

Ese día, intentan su botadura, deslizándose el casco por la grada sólo 2 metros y quedando detenido. El día siguiente es testigo del segundo intento, recorrió cuatro metros inicialmente y trece después, es decir,  logran arrastrarlo 17 metros. Quedando semi-botado, con la tercera parte del casco en el agua y el resto en la antegrada, sufre un peligro de movimiento de " balanza" según el experto don Enrique Sanchiz, que se extiende en explicaciones sobre engrases y rozamiento en la grada de lanzamiento ( Revista de Obras Públicas 10 de octubre de 1896 ). Con grave riesgo real de quebrarse. El gracejo popular lo bautiza como " El arrastrao".

 

Por fin, mediante unas mareas muy vivas y sin que estuviese planeado, se echó solo al agua. Nuevo mote, esta vez :  " El espontáneo". Al aparecer en la bahía flotando, aunque el impulso le lleva hacia el fango en la otra orilla del caño de La Carraca gaditana.. Además sirvió de argumento a varios cuplés del Carnaval de Cádiz de 1897

Un poeta muy popular celebró el epílogo de la accidentada botadura con una copla que decía:

«Mira tú si habrá coraje,
hasta el «Princesa de Asturias»
él solo se hizo a la mar
y tomó el rumbo de Cuba...»

 

Pero no fueron estos los únicos motes de los buques de la Armada Española, sin aspirar a ser exhaustivo aquí van algunos más....

 

Rio de la Plata,  crucero acorazado botado en 1898, en realidad otro crucero protegido. Denominado por sus constructores franceses como " La bombonnière" por dos rechonchas chimeneas.

 

El acorazado Pelayo, botado en 1888, soportó el de " El Solitario", pues no tuvo gemelos.

 

Otro crucero acorazado botado en 1895, realmente crucero protegido, nombrado Emperador Carlos V, más conocido sencillamente como Carlos V, aunque....le llamaban "Carlos Usted !

 

 Reina Victoria Eugenia, crucero botado en 1920,  rebautizado República en 1931. Finalmente en plena guerra civil, 1937 reformado y vuelta a las aguas marinas bautismales como Navarra, continuamente a pesar de ir a toda máquina siempre quedaba rezagado en la fila que formaba con los cruceros Canarias y Cervantes. Sufrió un último bautizo : " Sigamos la flota", película que se proyectaba por aquellos años de la guerra incivil.

 

El cabeza de una serie de remolcadores de rada : RR10, botado en 1943, fue conocido como " Rediez" . Su fuerza motriz, algo escasa, a vapor mediante carbón. Los relegó a patrulleros costeros, por su poco tiro para remolcar. El RR-28 tuvo destino en la  Base Naval de Las Palmas de Gran Canaria hasta desguace en 1973. Al RR19 le cupo el privilegio de ser el primer buque de la Armada donde se probó el aterrizaje en su toldilla a popa, de un helicóptero Bell 47 de la primera Escuadrilla.

 

Los guardacostas Procyon W-22  y  Pegaso W-21 botados en 1948, también quemaban carbón, y asimismo recibieron sobrenombres..." El Porción" y "El Pedazo"

 

En la guerra civil se usaron por ambas partes algunas lanchas, que con permiso de Hacienda, la compañía arrendataria del monopolio del tabaco usaba para su resguardo fiscal, combatiendo el contrabando. Operaron como dragaminas con sus rastras, incluso acabada la guerra recibieron identificativos de guardacostas; las I-3 e  I-6 guardacostas V-33 y V-34. Pues el indicativo de inspección fiscal comenzaba con la I.

 

Pues bien, como justo en el centro de su eslora miraba al cielo una estilizada chimenea, las conocieron como..." Las Palmatorias".

 

 Los 5 destructores de la clase Fletcher recibidos de la ayuda americana, a finales de los 50, principios de los 60 del pasado siglo XXI formaron la  21 Escuadrilla. Los conocían como los 5 latinos: Lepanto, Almirante Ferrándiz, Almirante Valdés   Alcalá Galiano y Jorge Juan.

 

Un submarino del mismo lote USA, el S-31  Almirante García de los Reyes, llegado en 1959. Al quedarse durante algunos años como único componente del arma submarina de la Armada realmente operativo, por obsolescencia del resto, se quedó como " El treinta y único".

 

 La 11 Escuadrilla de destructores, recibidos en  1972-73, también de USA, la formaban 5 unidades tipo Gearing : Churruca, Gravina, Méndez Núñez, Lángara y Blas de Lezo. Agotada su vida operativa como tales destructores con capacidad antisubmarina,  fueron reclasificados como Patrulleros de Altura y algunos destinados en la Base Naval de Canarias. Previamente les desmontaron el Asroc y el Sonar de quilla, es decir perdieron su capacidad detectora-de VER submarinos....¡ otro nombrete ! Pasaron a ser " Los ciegos de la ONCE".

 

La serie de 10  patrulleros de vigilancia de zona antiguos PVZ clase Anaga, fueron conocidos como los "Tacañones" pues a pesar de sus excelentes condiciones marineras, ahorraron en dotarlos de determinados equipos.

 

Fuentes: De las que manaron todos estos datos:

Revista de Obras Públicas - boletin pg. 338 Enrique Sanchís Tarazona (10 de octubre de 1896). " La Semi-botadura del Princesa de Asturias". 

Ilustración Española  del 22 de octubre del 1896,  fotografía de  don rafael rocafull.

La Vanguardia  del 12 de octubre  de 1896 en su página 2.

Buques de Guerra Españoles 1885-1971, Alfredo Aguilera. Tercera Ed. 1980

La Armada Española, Asamblea de Capitanes de yate. 1978.

 

Fernando A. Ojeda Pérez es ingeniero industrial y ciudadano de Telde.

 

Comentarios

  • Julio Pérez Tejera
    20/02/2017 - 21:37

    Es de justicia reconocer lo extraordinario de tu artículo y al mismo tiempo lo soberbio de tanto barco que no repara en que es la mar quien los sostiene. Enhorabuena; siempre aprendiendo contigo...

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