17/10/2017 - 09:38

El Partido Feminista de España y la declaración de independencia de Cataluña

Lidia Falcón

El Partido Feminista de España y la declaración de independencia de Cataluña
Lidia Falcón (Foto TA)

La Comisión Política e Ideológica del Partido Feminista de España se pronuncia respecto a la declaración del Presidente Puigdemont en el Parlamento de Cataluña el día 10 de octubre pasado y la respuesta enviada al gobierno de España el 16 del mismo mes, manifestando:

 

1º.- Que la declaración de la supuesta independencia de Cataluña planteada por el Presidente de la Generalitat no tiene ningún viso ni de legalidad ni siquiera de legitimidad, dado que a la afirmación de que asumía el resultado del “referéndum” del día 1 de octubre que apoyaba la república catalana, seguía la petición de su suspensión. Tal confusa redacción no tenía más propósito que el de que no pudiera ser tomada como una rotunda afirmación, y diera paso al desconcierto e inquietud que han acometido al gobierno y a todas las fuerzas políticas, y permitiera darse un tiempo indefinido de tregua en el pulso que sostiene con el gobierno de España.

 

En consecuencia, no puede ser tomado como tal, ya que la actuación de un político, y más si es presidente de una Comunidad Autónoma, tiene que ser precisa y clara, como han de serlo las leyes, cuyo significado y contenido debe ser conocido y entendido por toda la ciudadanía, en cumplimiento de los principios generales del Derecho, instituidos en la Revolución Francesa.

 

Un texto de declaración de la República catalana de la que se pide inmediatamente la suspensión de su puesta en práctica, resulta tan ridículo que no comprendemos como puede ser tenido en cuenta.

 

2º.- Que nos pronunciamos contra las absurdas peticiones de una parte del espectro político pidiendo diálogo entre el presidente Rajoy y el presidente Puigdemont. En ningún país democrático que podemos tomar como ejemplo, como Francia, el ejecutivo del país dialogaría con un presidente de una comunidad que se pronuncia por la independencia de un territorio contra lo dispuesto en la Constitución, realiza una campaña continuada de adoctrinamiento de los escolares y de la población contra el Estado central durante años difundiendo falsedades y calumnias, celebra una sesión del Parlamento donde se aprueba en unas oras dos leyes que rompen con la Constitución española y con el Estatut de Cataluña, no permite a la oposición presentar enmiendas; convoca un referéndum sin viso alguno de legitimidad; sin censo electoral, sin que se sepan cuáles son los colegios donde votar; donde varias personas votaron varias veces y las urnas llegaban llenas de papeletas; provoca disturbios en las calles, ordena a la policía autonómica que no obedezcan las órdenes judiciales e incluso boicotea la acción de otras fuerzas de seguridad que intentaban cumplirlas; asegura que los resultados de esa mascarada son válidos, crea un gobierno virtual para llevar adelante sus propósitos de secesión, y declara en sesión solemne en el Parlamento que la republica catalana es independiente pero que esperará un poco para que lo sea.

 

La conducta de ese Presidente y la de los políticos que le apoyan es meridianamente delictiva. Y en cualquier país democrático ya habría sido procesado por sedición y probablemente encarcelado.

 

3º.- De la misma manera consideramos una nueva prolongación de la farsa que está representando el gobierno de Puigdemont la respuesta entregada hoy 16 de octubre al gobierno de España, donde sigue sin clarificar si se ha declarado la república catalana y vuelve a plantear un diálogo con el presidente Rajoy con mediación de otras personas, en términos de igualdad.

 

4º.- Lo más absurdo de esa constante y lastimera petición de diálogo por parte de varias fuerzas políticas, es que no se sabe nada de los temas y propósitos que se van a discutir en ese diálogo. Excepto si, teniendo en cuenta lo repetido interminablemente por Puigdemont, el gobierno español acepta negociar sobre la pretensión de convocar un referéndum para decidir la secesión de Cataluña.

 

Como partido político y como expertas en Derecho manifestamos nuestro asombro de que, bajo la tutela de la Constitución que nos rige y que fue aceptada y aplaudida por la mayoría de las formaciones políticas, incluso de los partidos nacionalistas catalanes que hoy piden el referéndum, y que en Cataluña se aprobó con el 90% de los votos, se plantee la demanda de celebrarlo para secesionar una parte de España.

 

Como cualquiera que esté informado sobre nuestra Constitución es preciso primero modificarla para poder convocar la consulta legalmente, a menos que se pretenda incumplirla, lo que está definido legalmente en todos los estudios jurídicos como golpe de Estado.

 

5º.- Que la aplicación del artículo 155 es imperativa para desplazar del poder al Presidente de la Generalitat y a su gobierno, que han incurrido en el delito de sedición, intervenir las instituciones catalanas sobre todo en las competencias de seguridad, justicia y hacienda, y convocar nuevas elecciones en Cataluña a fin de que los partidos políticos que ocupen el Parlament tengan la legitimidad adecuada.

 

6º.- Asimismo manifestamos nuestra crítica hacia los partidos que han propuesto la reforma de la Carta Magna sin que se sepa qué partes quieren modificar y en qué sentido, sin mencionar, puesto que no está en su propósito, que la primera modificación que se debe acometer es la forma de Estado, para proclamar la República. Es evidente que ni el PSOE ni Podemos se plantean seriamente esa demanda que sería la única que daría un marco estable a las relaciones entre los territorios de España.

 

En definitiva, lo que pretenden los partidos catalanes independentistas con la creación del conflicto que se arrastra desde hace una década, además de tapar la corrupción que les corroe, es conseguir que el gobierno español acceda a concederles beneficios fiscales semejantes a los que privilegia al País Vasco. Y dependiendo de los intereses del PP y de los pactos secretos que esté llevando a cabo con el PdCat, puede ser esa la salida al conflicto de Cataluña, y cumpliría una de las leyes del capitalismo: que las burguesías suelen ponerse de acuerdo en el reparto de la riqueza contra los intereses del pueblo. Porque en definitiva quienes pagarían los privilegios de que disfrutaría la burguesía de Cataluña serían las clases trabajadoras, especialmente de las regiones más pobres.

 

7º.- Rechazamos rotundamente la identificación de nuestra postura con la de los sectores falangistas y derechistas, como han pretendido hacer ciertos comentaristas e intoxicadores de las redes sociales, con el único propósito de desprestigiarnos.

 

Nosotras somos coherentes con nuestra definición de marxistas y en consecuencia, realizando un análisis concreto de la realidad concreta, es evidente que la reclamación de la independencia de Cataluña está dirigida, promovida y financiada por la burguesía catalana, que utilizando todos los recursos de su gobierno ha orquestado una campaña de ideologización y propaganda con la que está engañando a la ciudadanía. Ninguna formación política de izquierda puede apoyar la espúrea campaña independentista de la Generalitat.

 

Los pueblos se unen no se separan. Todas las clases trabajadoras de España, y bueno sería que en alianza con las de Portugal, deben unirse contra los enemigos comunes: el Capital, el Imperialismo y el Patriarcado.

 

En vez de apoyar las demandas del gobierno de Puigdemont los partidos de izquierda deberían haber dirigido sus esfuerzos a promover la proclamación de la III República, que tan olvidada tienen. Porque en definitiva esa izquierda se ha convertido en un soporte muy necesario de la corrupta burguesía catalana que domina su gobierno.

 

7º.- Por último, queremos dejar constancia de que esta nefasta operación de pedir el referéndum de independencia en Cataluña que han llevado a cabo los partidos del PdCat, ERC y la CUP, con el apoyo de IU, EUiA, los Comunes de Ada Colau, de Podemos y otros de sus socios, y la permisividad durante mucho tiempo del PSOE, únicamente ha beneficiado a la derecha y sus partidos, que verán recompensada su firmeza y coherencia con el aumento de sus votos. Esa izquierda padecerá las nefastas consecuencias de su indefinición, vacilaciones y torpezas en un futuro próximo cuando se convoquen elecciones, y entonces tendremos que sufrir un nuevo gobierno de la derecha en España.

 

Además se ha prestigiado el rey, que necesitaba un espaldarazo a su insulso reinado. Este será el 23 de febrero de Felipe VI. Con lo que la monarquía se va a perpetuar en nuestro país.

 

Solamente los historiadores darán cuenta de los disparates cometidos en esta etapa por las formaciones políticas de izquierda. Pero para entonces varias generaciones de españoles y españolas habrán sufrido sus consecuencias.

 

Lidia Falcón es presidenta del Partido Feminista de España.

 

Comentarios

  • Francisco Javier Sánchez
    28/10/2017 - 17:58

    falta en España democracia , hay dos tipos de democracia formal y política democracia formal es el principio de libertad alcanzable libertad colectiva. No discriminatoria no libertad solo partidos estatales y para otros partidos no ,esto es una oligarquía del estado de partidos , si hay corrupción no hay democracia .

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  • Francisco Javier Sánchez
    27/10/2017 - 12:40

    Hoy 27 de Octubre en el parlamento Catalan lo mas posible que vamos a asistir a un acto ilegal en el Parlamento de declaración de independencia de Cataluña , Pido que se restituya el orden democrático y constitucional .

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