29/01/2015 - 10:02

El Risco de Agaete: crónica de un abandono anunciado

Javier Gil Pérez

Javier Gil Pérez
Comienza un año cargado de contenido político, con varios comicios que van a marcar sin duda la actualidad diaria, en el discurso y actuaciones de muchos gobernantes. En este artículo de opinión, quiero centrar la atención en el barrio de El Risco, situado en medio de la carretera que une Agaete con La Aldea.
 
Y es el caso que desde hace un par de semanas, el alcalde de Agaete, D. Antonio Calcines, parece haber despertado tras una legislatura desaprovechada y perdida. De repente, la preocupación por El Risco invade al señor alcalde. Pero, para que los ciudadanos puedan comprender el motivo de estas líneas, hay que recordar y hacer un repaso por estos últimos años. 
 
La muerte económica y social de El Risco viene de hace mucho, debido al gran abandono al que ha sido sometido por los gobernantes. Sólo hay que recorrer sus calles principales para observar el estado del mismo: alumbrado público con serios problemas cada vez que llueve, contenedores viejos o ausencia de papeleras, por no mencionar el terrible estado del barrando y los accesos a la playa.
  
Basta con realizar un repaso por el programa electoral que el grupo de gobierno presentó en el año 2011 para confirmar que todas las promesas han sido incumplidas. Tales como la construcción de una helisuperficie en El Risco, que aunque según manifestaron en algún pleno no tienen la competencia para ello, ¿entonces por qué proponen algo que saben que no está en sus manos? “Se crearán oficinas de Servicios Municipales al Ciudadano en El Valle y en El Risco”, así dice textualmente otra de las líneas del programa, incumplidas, y otras como “aumentar oferta deportiva en el Risco de Agaete, con la creación de campo de fútbol 7 artificial en el Risco Arriba, construcción de piscina municipal en el Risco Arriba”. Estos son algunos de los puntos donde se nombra específicamente este barrio, pero se podrían enumerar otros muchos que afectan también al mismo. 
 
El Risco de Agaete sufre un abandono continuado, existiendo para los gobernantes en las fiestas y en las elecciones. ¿Quién no recuerda cuándo anunciaron a bombo y platillo el consultorio médico que luego resulta que no podían abrir? Numerosas son las quejas de los padres del colegio de El Risco por el insuficiente mantenimiento del centro, algo tan sencillo como prestar ayuda para la realización del belén viviente, que con gran acierto han realizado los vecinos, o las numerosas quejas de los jóvenes, cansados de la situación que viven, de aislamiento, con ausencia de actividades en el lugar, sin trabajo y sin la esperanza de un futuro en el barrio, por lo que tienen que emigrar a otros municipios.
 
El Risco no merece vivir esta situación, los problemas de El Risco tienen solución y desde luego, después de 20 años, no están en los actuales gobernantes. Existe un gran potencial turístico, con el Charco Azul como reclamo; se podrían tomar diversas medidas como habilitar la Cantina, posibilitando que familias del lugar puedan sacar beneficio, además de ayudar a los negocios ya existentes; se podrían rescatar fincas agrícolas, con nuevas técnicas y nuevos cultivos, como hacen otros municipios, y sobre todo atender las demandas de los vecinos in situ, visitando el lugar no 1 vez al año, sino de forma continua, haciendo que se sientan parte del municipio.
 
La enumeración de problemas podría extenderse en hojas y hojas pero no es la finalidad la de cansar al lector, por eso para ir acabando hay que señalar uno de los grandes problemas de El Risco: el aislamiento que vive. En las numerosas concentraciones que se celebraron en la capital de la isla durante 2013 y 2014 no se vio al alcalde de Agaete ni a su primera teniente de alcalde –alcaldesa en funciones durante un largo periodo de tiempo y consejera del Cabildo- acudir a las mismas. Mientras ayuntamientos como Gáldar facilitaban guaguas para sus vecinos, en Agaete no. Eran los propios vecinos y colectivos quienes por cuenta propia se las ingeniaban para poner guagua o facilitar coches.
 
O por no mencionar el rechazo a una moción de ALPA en marzo de2014 para establecer un protocolo de Asistencia y Atención a los vecinos de El Risco cuando quedan incomunicados por el cierre de la carretera. El reciente cierre parcial ha agravado de forma muy grave la situación de los negocios, ya que ciclistas y motoristas hacían escala en este lugar para recuperar energías y disfrutar del entorno y ahora no pueden circular por la carretera. Habrá que recordarle al Alcalde que su partido gobierna en Madrid y que ha tenido 4 años para pedirle a la Ministra Pastor que no recortara el convenio de carreteras. Ahora, cuando se acercan las elecciones, es cuando el Alcalde se acuerda que El Risco existe.
 
Javier Gil Pérez es estudiante de Historia y vecino de El Valle de Agaete.
 

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