13/07/2017 - 19:19

¡Salve, Virgen del Carmen!

Francisco Martel

Francisco Martel

Amigos y amigas, de nuevo el 16 de julio nos hace mirar para la patrona de los marineros, la Virgen del Carmen. Es por ello que de corazón felicito a los Carmelos y Carmelas recordando aquellos 4 años que tuve la suerte de ser párroco en Arrecife de Lanzarote, en Valterra, junto al Charco de San Ginés, llevando la parroquia del Carmen.

 

Pido hoy a los amigos lectores y lectoras que recen con fe a la Stella Maris, a la Virgen del Carmen ya que ella sabe bendecir a todos los que la aman. También, de paso, felicito a los sacerdotes Carmelitas que estuvieron en nuestras islas desde el 1947 hasta hace pocos años, recordando figuras como la del padre José Manuel, sí, aquel que marchó el pasado año al cielo diciéndome momentos antes de morir: “Paco, ya me quiero marchar a puerto seguro donde el maestro me espera". 

 

Seguro que los que le conocimos de cerca sabíamos bien que el buen hombre D. José Manuel había pasado 7 años en el Ecuador donde se enfermó teniendo que venirse para España. Ciertamente que él fue un gran amigo de los pobres, no dudando que, al entrar en el cielo, San Pedro, el gran pescador, le diría: "Adelante D. José Manuel cura botella y gran amigo de los pobres”. 

 

A la misma vez no dudo que los antiguos parroquianos de San José de Las Palmas recordarán a este gran carmelita que sabía hacer el milagro en el barrio de dar comida a los que nada tenían para vivir, caridad que lograba vendiendo botellas vacías para tal fin, sin olvidar por otra parte sus años de párroco en Melenara, según me cuenta la feligresa Lala afirmando de él: "D. José Manuel fue un hombre que no se cansó de hacer el bien".

 

Amigos lectores y lectoras de TELDEACTUALIDAD, les pido que recen a  la Virgen del Carmen deseando que ustedes lean despacio algo de la historia del Monte Carmelo donde numerosos profetas hacían oración como el gran Elías y sus discípulos.

 

Ah, les animo a todos a rezar también por las vocaciones de las monjas carmelitas que, al parecer, nos dicen adiós después de muchos años con nosotros en sus conventos de Tafira y de Telde. Felicito también a todos los Carmelos y Carmelas y en especial al piloto de esta nave TELDEACTUALIDAD que lleva el santo nombre de Carmelo.

 

Acabo dejándoles para que lo saboreen el precioso himno que cantamos en este gran día a la Virgen del Camen, patrona de los marineros:

-“Estrella de los mares, cuyos reflejos en mis ojos de niño resplandecieron. ¿Te acuerdas Madre, a tus pies, cuántas veces recé la Salve?

 -Aún era yo muy niño cuando mi madre me hizo pisar las gradas de tus altares y de rodillas tu dulcísimo nombre yo repetía.
-Del mar en los peligros, ¡ay no me dejes!, y a recoger mi alma  ven en mi muerte, que sólo quiero, asido de tu manto,  volar al cielo”.

 

Francisco Martel es sacerdote y párroco.

 

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