11/07/2017 - 20:04

Padres y madres

Nieves Rodríguez

Nieves Rodríguez

No sé lo que es la maternidad, ni la paternidad, si fuera el caso. No obstante, por mi profesión he conocido a cientos de padres y madres: madres desbordadas, padres preocupados, padres ausentes y disidentes de la educación de los hijos, ¡que se ocupen ellas! (son por desgracia una gran mayoría). Quienes asisten a las tutorías en los colegios e institutos siguen siendo todavía las madres. En definitiva, padres y madres de todos las condiciones y clases sociales. 

 

 A todos no les ha llevado el mismo interés: a algunos les ha cogido de sorpresa,  a otros les vino de añadido con la nueva pareja, incluso -triste realidad- he conocido a muchos para quienes la maternidad o paternidad era sólo un deseo egoísta de ver reproducida su genética  o simplemente el deseo de no sentirse solos. 

 

 Sin embargo,  hay un nuevo modelo de paternidad que no sólo me preocupa sino que repugna;  me refiero al nuevo modelo de paternidad que se está instalando entre las clases más adineradas: la compra de  hijos a mujeres pobres o sin escrúpulos. 

 

Ahí tenemos a la  estrella mediática y futbolística, Cristiano Ronaldo,  el mismo que está acusado de desfalcar ocho millones de euros a hacienda y cuyos fans piden  que le paguemos su deuda.  El futbolista,  que a pesar de tener novia, prefiere comprar los hijos como quien compra un coche, representa la nueva forma de explotación a las mujeres y una moda que se extiende de forma preocupante. 

 

El  comercio de seres humanos que existió en la antigüedad con la esclavitud vuelve a resurgir peligrosamente en nuestra sociedad, bajo la connivencia de muchos sectores que ven esta tendencia con buenos ojos como si se tratase de una nueva moda.

 

El hecho de que Ronaldo luzca  sus hijos en las revistas  como quien luce su última propiedad inmobiliaria, o que personajes de la farándula obtengan hijos a la carta, desvinculados del cuerpo de la mujer y de todo vínculo afectivo como si fuese lo más natural del mundo, sólo habla de una sociedad desnaturalizada que ha perdido el sentido y respeto a la vida.

 

Recientemente he tenido noticias de mi amigo Bashir, un padre coraje donde los haya. Este  hombre saharaui, que afrontó solo la grave enfermedad de su hijo, la madre desapareció a los pocos años de nacer, representa para mí  lo que un padre es capaz de hacer por un hijo. Bashir que acompañó a su hijo durante más de veinte años, que nació con severo problemas de riñón y al que debía llevar tres veces a la semana al hospital, pasar noches enteras junto a él, durmiendo en una silla en una triste habitación de hospital en Arrecife, mientras se le practicaba la diálisis, es el ejemplo más vivo del amor a un hijo. Su fé inquebrantable, siempre a la espera de que le hicieran un transplante de riñón y que tuvo que trasladarse al país vasco para que este tuviese una asistencia sanitaria más justa y mayor  oportunidad de vivir es lo que significa la paternidad responsable. 

 

Me pregunto si Ronaldo sería capaz de esto,  si abandonaría su trabajo,  su vida,  en el caso de que uno de sus hijos tuviese una enfermedad como esta. Sólo en momentos duros, dolorosos como estos,  se reconoce la verdadera valía de las personas. Mi amigo Bashir, al que quiero y admiro profundamente, me da esperanza en la raza humana;  Ronaldo, en cambio,  sólo me produce el más absoluto desprecio.

 

Nieves Rodríguez Rivera es profesora de Lengua y Literatura.

 

Comentarios

  • MAS AMOR, Y MENOS CAPRICHOS
    12/07/2017 - 22:23

    Gracias, por reconocer el cariño de ese padre. Padres y madres que se sacrifican por sus hijos día a día, que no se les ve porque ellos no hacen propaganda. A Cristiano Ronaldo, ese hijo le supone un plus de propaganda profesional. Lo lamentable es que hay niños en orfanatos que podían estar con padres adoptivos que les podrían atender como si fueran suyos, y nuestras autoridades les ponen tantos peros que tienen que desistir en el empeño. Quiero aprovechar tu amabilidad para denunciar la nueva forma de comprar hijos, me refiero a las madres de alquiler. Hace no mucho oí que en España una pareja de homosexuales, que podría ser otro tipo de parejas, para el caso da igual, que le han admitido en adopción un niño de madre de alquiler. Creo que la sociedad debe reaccionar ante esto. Los niños no son perritos ni un capricho.

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  • Maria
    12/07/2017 - 19:44

    La esperanza en la raza humana también se deriva en no menospreciar al prójimo. Por el simple echo de que la vida le haya dado la situación económica que posee ese jugador. Si todos tuviéramos él mismo poder adquisitivo ( no seamos hipócritas...) daríamos todo por el bienestar de los nuestros. Usted no puede menospreciar a una persona como padre por el simple hecho de que tenga millones o porque utilice una vía que es la paternidad subrogada para ser padre. Alabo y admiro la valentía ,coraje del padre del cual usted hace mención. Pero tan padre es uno como el otro. Los que les diferencia es las posibilidades económicas y la suerte que la vida les ha deparado. Buenas tardes.

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