14/05/2017 - 10:23

Parálisis y transformismo en el Cabildo

Felipe Afonso

Felipe Afonso

En mitad de la pasada Semana Santa, el Cabildo de Gran Canaria decidió improvisar un mitin para presentar, bajo el nombre de Plan Transforma 2017, distintas líneas de inversión por un importe superior a los 240 millones de euros. El pomposo acto estaba organizado por el Tripartito del Transfuguismo, la mayoría ilegítima compuesta por tránsfugas provenientes de Podemos, junto a PSOE y Nueva Canarias.

 

Esta presentación simbolizaba todo lo que desde el Grupo Popular venimos denunciando durante este mandato: el Cabildo dispone de mucho dinero pero no tiene un gobierno ejecutivo capaz de invertirlo y, lo que es más importante, de acuerdo a un proyecto político coherente de avance para Gran Canaria. Eso sí, no paran de gastar y gastar en publicidad y propaganda, como se volvió a comprobar con el acto/mitin del que ahora les hablo.

 

Esta peregrinación a la sede insular de Bravo Murillo era su desesperada manera de intentar contrarrestar las críticas cada día más extendidas de que el Cabildo de Gran Canaria se encuentra parado, sin liderazgo y carente de un proyecto de Isla sólido y ambicioso. Algo que le está pasando factura a Gran Canaria con una alarmante y progresiva pérdida de competitividad.

 

Fue, en resumen, un acto propagandístico para vender de nuevo su proyecto, como si acabaran de aterrizar en el Cabildo y tuvieran que darlo a conocer. La realidad, por mucho que intenten disimularla, es que han transcurrido ya dos años de mandato y no pueden contar nada de lo hecho porque, simplemente, nada se ha hecho y la gestión pública ha estado paralizada, con un gobierno enredado en batallas partidistas y trifulcas constantes entre los socios.

 

Como intentaré explicar, el programa presentado ni es un Plan, ni va a transformar nada, ni se va a ejecutar en 2017. Además, no tiene nada de novedoso, pues no es más que una suma de partidas de distintas administraciones que el Cabildo ha sido incapaz de gastar en lo que va de mandato. Y, por si fuera poco, los antecedentes nos hacen albergar serias dudas sobre la capacidad del Tripartito Tránsfuga para gestionarlo con rigor y eficacia.

 

Como digo, no se trata de un Plan porque no son actuaciones estructurantes ni coordinadas entre sí para alcanzar un objetivo. Es, más bien, un reparto de millones entre los consejeros para que ninguno se enfade. Con partidas inconexas y sin prioridades, lo que vuelve a evidenciar la falta de un proyecto en el Cabildo y, por consiguiente, su manifiesta incapacidad para liderar la Isla.

 

Tampoco es, como ellos lo pintan, un proyecto de transformación por lo ya explicado. Y, lo que es más grave, veremos que termina 2017 y aquí no se ha transformado nada. Es más, muchas de las obras propuestas ni siquiera habrán comenzado.

 

Por situar las cosas, lo que Morales presentó ante el entusiasmo indescriptible de "sus consejeros" de NC, de los dos tránsfugas y de un PSOE cada vez más diluido en Nueva Canarias, no fue más que la suma de cuatro partidas distintas.

 

En primer lugar, 100,7 millones del presupuesto ordinario de inversión del año 2017, conocido desde diciembre del año pasado, sin ninguna otra novedad, salvo que ya estamos en mayo y no se ven las inversiones por ningún lado.

 

La segunda línea es una partida de 68,4 millones de euros del famoso FDCAN, del que el Cabildo solo pone el 30% del total, aunque se apunta las obras de otras administraciones. Sí, como lo oyen, se atribuyen como propias obras que pagan, licitan y dirigen otras administraciones.

 

El FDCAN, les recuerdo, es el programa creado para invertir en el conjunto de Canarias los 160 millones anuales del famoso IGTE que Mariano Rajoy decidió que se quedaran a partir de ahora en las Islas. Pues bien, de la cantidad que corresponde a Gran Canaria, el Cabildo se queda con el 60%, a financiar luego a partes iguales entre la Administración insular y los fondos IGTE; y el 40% restante va a los ayuntamientos, también al 50% entre los municipios y el IGTE. Pero Morales, al más puro estilo Tío Gilito, se lo apunta todo.

 

Y lo que es peor, con el FDCAN Morales ha montado un decidido montar un Plan E bis, como aquel que organizó Zapatero y que tan mal recuerdo dejó por el despilfarro que supuso.

 

La tercera y cuarta línea de financiación representan ya el colmo de la burla. Por un lado hay 12,9 millones correspondientes a obras iniciadas el año pasado y cuya ejecución se ha retrasado. Y, por otro lado, 61,9 millones del denominado Plan de Inversiones Financieramente Sostenibles con cargo a remanentes de créditos. O sea, dinero de otros ejercicios que el Cabildo del Tío Gilito no fue capaz de ejecutar.

 

Cabe recordar que la primera vez que Morales mencionó este plan de inversiones sostenibles fue hace más de un año, cuando anunció que a lo largo de 2016 se invertirían los remanentes de 2015. La triste realidad, de nuevo, es que ha pasado el 2016, ha llegado 2017 y lo único que ha hecho es ponerle apellidos a las obras. Verán, insisto, que acaba el 2017 y la mayoría de las actuaciones no estará siquiera empezada.

 

También hemos dicho que el Tripartito Tránsfuga que preside Morales carece de credibilidad. ¿Por qué digo esto? Porque es más que evidente que el Cabildo lleva dos años paralizado, tiempo más que suficiente para conocer el caminar de la perrita.

 

A modo de ejemplo, en el ejercicio 2016 el Cabildo presupuestó para Inversiones Reales, las que gestiona directamente el gobierno insular (Capítulo VI), 45,4 millones de euros. Solamente ejecutó el 29,6 %, alrededor de 13,4 millones, un tercio que en el año 2015. También presupuestó transferencias de capital, dinero que se envía a otros organismos o administraciones para que estos lo inviertan (Capítulo VII) por valor de 75,4 millones de euros, de lo que solamente transfirió el 68%, con independencia de que los organismos o administraciones beneficiadas hayan ejecutado o no estas partidas.

 

De las inversiones sostenibles para 2016 repetidamente anunciadas, nada se supo.

 

De igual forma, el presupuesto inicial del Cabildo de Gran Canaria para el ejercicio 2016 se incrementó en 45.1 millones de euros respecto a 2015. Sin embargo, sólo consiguió gastar 3,2 millones más, y eso con un aumento de las operaciones corrientes de 34,4 millones de euros.

 

Da pena ver cómo la principal Institución de la Isla, el gran motor de desarrollo de Gran Canaria, desaprovecha una y otra vez las oportunidades de generar riqueza.

Con todos estos antecedentes, queda sobradamente probado que el Plan Transforma 2017 es realmente un ejercicio de transformismo político para ocultar la parálisis y la inacción del gobierno del Cabildo de Gran Canaria. Más publicidad pagada con el dinero de todos.

 

Entenderán ahora por qué vengo repitiendo con insistencia que Gran Canaria necesita con urgencia un proyecto nuevo capaz de liderar los sueños de todos los grancanarios, poniendo al frente de la Institución insular a un equipo con capacidad de revertir el andar cansino e irrelevante del actual gobierno de Morales, un equipo nuevo con ilusión y con ganas de trabajar y ser útil a la Isla, que es tanto como ser útiles a todos los grancanarios y grancanarias.

 

Felipe Afonso El Jaber es portavoz del Grupo Popular en el Cabildo de Gran Canaria.

 

Comentarios

  • Mario Moreno
    19/05/2017 - 09:58

    lo que sin duda carece de credibilidad son las recomendaciones de cualquiera que represente a las siglas , hasta que desde dentro limpien el partido de corrupción, corruptos y cegatones conscientes y por tanto conniventes. Un zafarrancho de limpieza y no intentar meter la basura debajo de las alfombras del congreso, porque siempre sale.

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