12/03/2017 - 10:49

El timple de ‘El Colorao’ ¡canta!

Francisco Javier Burón

El timple de ‘El Colorao’ ¡canta!
Francisco Javier Burón

Este viernes, 10 de marzo, asistí junto a Ana, mi mujer, al ‘recital’ que ofrecía nada más y nada menos que, para el que esto escribe, el (con todos mis respetos a los demás) ‘mejor timplista’ de las Islas Canarias y, si me apuran un poco de todo Sudamérica, lugares donde se utiliza esta ‘pequeña joya’ musical, a pesar de que existen grandiosos ‘tocadores’.

 

Pero no puedo por menos que reivindicar los años que Domingo ‘El Colorao’ lleva haciendo maravillas con ese pequeño ‘instrumento’ tan nuestro, tan ‘canario’ como es el timple.

 

Hablar de Domingo Rodríguez Oramas es hablar de ‘música’, hablar de ‘sensibilidad’, hablar de… Fue en el año 2000, un 11 de julio cuando escribí en “La Provincia” mi primer artículo sobre ‘El Colorao’ que titulé: “El arrullo del timple: Domingo ‘El Colorao’ (publicado en dos partes debido a su extensión ya que personaje tan ‘peculiar’ no deja indiferente a nadie y al que esto firma, menos aún, ya que el folclore canario es ‘singular’ y se mete en el ‘alma’.

 

Me gustaría entresacar algún párrafo de aquél año 2000 sobre las ‘excelencias’ de este hombre, de este ‘majorero’ que lleva a gala su Fuerteventura. Maestro de ‘maestros’ en lo que se refiere al saber hacer uso de los instrumentos que forman parte de los de ‘cuerda’ (en el ámbito musical), ya sea el timple, como la guitarra como puede ser otro que es una especie de ‘requinto’ pero más sutil, que creo se denomina ‘contra majorera’ y que suena como el ‘canto de los ángeles’.

 

Quiero incidir en la manera o modo tan ‘peculiar’ con la que ‘El Colorao’ sujeta este diminuto instrumento y que sus manos, a raíz de tenerlo bien ‘asido’, hace maravillas con sus dedos, que componen la ‘magia’ de este artista que ‘acaricia’ esas pocas cuerdas con una ‘especial’ dulzura y hace que el propio timple ‘emita’ unos sonidos que parece más el ‘trinar’ del conocido ‘pájaro canario’ que su ‘silbido’ es casi divino y los sones que se escuchan cada vez que ‘rasguea’ Domingo su timple, es un ‘regalo’ para nuestros oídos’…

 

En su día hable de su acompañante, en aquellos años, un magnífico guitarrista de la categoría de Juan Carlos Pérez. Dos verdaderos ‘embajadores’ de la música canaria, sobre todo mi protagonista de este artículo: Domingo ‘El Colorao’. La ‘complicidad’ entre ambos, es tal que no sabías a dónde mirar pues las manos, las cuatro, iban de arriba abajo con una ‘sutileza’ tal que no abarcabas a ‘memorizar’ todos los cambios que efectuaban cada cual con el instrumento que tenían en las manos, ya fuera el timple como la propia guitarra.

 

Si ha habido un ‘grande’ entre los grandes en nuestras Islas, nacido en Las Palmas, ese artista tiene un nombre ‘inequívoco’: Alfredo Kraus Trujillo (tenor), el mejor del mundo. Y Canarias se enorgullece de haber contribuido en el terreno ‘artístico’ con personajes de la talla de nuestro querido, también y añorado César Manrique que hizo de Lanzarote que se ‘comprometió’ en no dejar que esa maravillosa isla perdiese el ‘encanto natural’ y conseguir que fuera declarada Patrimonio Artístico de la Humanidad.

Y, para rematar los grandes artistas de nuestras islas, qué mejor que nombrar otra de nuestras maravillosas islas como es la de Fuerteventura, ‘paraíso natural’ donde sus playas de aguas cristalinas y su arena blanca, ‘alfombra’ de lujo para nuestros cuerpos, son un ‘remanso de paz’, en la que Domingo Rodríguez ‘El Colorao’ es un ‘majorero’ de pura cepa, y el que me ha ‘incitado’ a que vuelva a escribir sobre su profesión que es algo más que un ‘hobby’: es ‘su vida’.

 

No quiero dejar pasar la oportunidad de nombrar, al igual que hice con el guitarrista, una de las voces canarias de más ‘arraigo’ dentro de nuestro folclore. Me estoy refiriendo a la ‘teldense’ Mariví Cabo, una de nuestras mejores ‘solistas’ dentro del panorama de la música folclórica canaria. Deberían ver, entre sus actuaciones, ustedes lectores, una muy especial como es el ‘Arrorró’ en compañía de El Colorao al timple y el antes nombrado Juan Carlos Pérez (y si no es así, que me perdone quien acompañó con su guitarra a Mariví), donde lo ‘borda’, es para ponerte los ‘vellos erizados’…

 

Uno de los antiguos trabajos de El Colorao llevaba por título: “Timpliando” que es lo que hace con su timple, ya que lo toca de tal manera que sus cuerdas ‘timplían’, son ese ‘arrullo’ del que yo hablaba por aquellos años y que el viernes pude comprobar que había progresado ‘sobremanera’, ya que le vi en Nueva York ‘parrandiando’ con Yeray Rodríguez creo reconocer en ese vídeo y otro ‘cantaor’ haciendo las delicias de ellos mismos que lo estaban pasando de ‘fábula’ mientras los americanos les miraban con ‘admiración’. Lástima que Teldeactualidad no permita la inclusión de ‘audiovisuales’ en los temas que abordan los ‘articulistas’, porque sería una ‘gozada’ para todos ustedes, el que no haya tenido la oportunidad de verlo, pues son tan solo dos minutos para mí de ‘verdadero lujo’.

 

Como habrán comprobado, mi artículo lleva por título: “El timple de ‘El Colorao’ ¡canta!”. Y, no me dio vergüenza, la noche del viernes en la sala donde actuó Domingo Rodríguez, de llamarle por su nombre y decirle: “Domingo, tu timple ‘canta’…” Lo que no voy a ‘desgranar’ aquí es la respuesta suya ya que se quitó ‘mérito’ arguyendo que: “menos mal que es el timple el que canta, porque si tengo que ser yo…”. Creo que está todo más que explicado. Y me faltó tan solo conseguir de él un autógrafo aunque tengo una anécdota con él en el Parque ‘Arnao’, en el que nos tropezamos con él, un domingo (año 2005) bastante nublado, pero que mi ‘capacidad’ de reconocer a personajes populares me hizo acercarme a él y saludarle.

 

Pedirle que se hiciera una foto con mi hija Luana (nuestra niña china adoptada antes de ir en busca de la segunda que ocurriría en 2006), a lo que accedió gustoso y a renglón seguido le pedí un autógrafo cosa que hizo en el ‘envés’ de la fotografía de nuestra niña que era la que nos enviaron desde China como foto principal, a modo de la foto de carnet, y en la que la dedicatoria fue de lo más ‘original’, como es la forma de ser de Domingo, que, aparte de ser una ‘eminencia’ en lo concerniente al timple, en el plano humano no deja indiferente a nadie ya que su modo de entender la vida, ‘desinhibido’, ‘campechano’ y muy ‘natural’ así lo confirman: “¡Salud y gofio!” Díganme si no es ‘peculiar’ esta forma de reflejar la personalidad tan excepcional de alguien que demuestra una humildad que te arrebata. El autógrafo tenía alguna palabra más pero la que nos impresionó fue esa expresión tan ‘suya’: ¡Salud y gofio! Imposible poder olvidar aquél ‘encuentro’.

 

En su último trabajo: “A solas”, Domingo no está ‘solo’ porque ha conseguido que su ‘amor por la música’ eche raíces y qué mejor que sea su propia familia la que recoja el ‘testigo’: sus hijas Ayla como ‘cantaora’ que tiene una ‘dulzura’ y una voz grave que se te encoge el ‘corazón’ al escucharla y Julia, que le ‘sustituirá’ en un legado tan importante como es el hacerse cargo del instrumento al que su padre ha elevado a la categoría de ‘timplismo’. Ella será la que tenga el privilegio de tocar el timple y que ya lo ha hecho en alguna ocasión con el ‘estupor’ que mi persona se ha quedado ‘atónita’ por el ‘regusto’ con que Julia ejercita dicho instrumento. Todo un ‘portento’ que no es nada de extrañar sabiendo quién ha sido su ‘prócer’, que le acompaña a la guitarra y Julia ‘rasguea’ esa pequeña pieza musical con mucho ‘mimo’ y acaricia sus cuerdas quizá con mayor sensibilidad con la que lo hace su padre.

 

En el año 2000 fui cuando escribí por primera vez sobre ‘El Colorao’ aunque ya lo conocía de antes y si por aquel entonces llamó mi atención por su forma ‘característica’ de dejar resbalar sus dedos a través de los ‘trastes’ del timple, hoy en día después de 17 años, he visto que ha ‘crecido’ aunque su imagen sigue siendo la misma encima de un escenario: el ‘cachorro’ sobre su cabeza, una camisa amplia para facilitar el movimiento de brazos ya que tiene que ‘asir’ esa pequeñez de instrumento con ambas manos que le ‘constriñen’ a una postura bastante incómoda pues casi una mano está junto a la otra para hacer que suene... y, ¡de qué manera!, que ‘susurre’, que ‘hable’, y por último, hacer (como el viernes pude comprobar) que ‘cante’ su timple como si tuviera en su interior una ‘voz’ que emergiera al sonar sus cuerdas y pudiéramos escuchar el cantar sereno y ‘triste’ de una preciosa ‘malagueña’…

 

Pero no quisiera finalizar mi artículo sin dedicarle mi gratitud a Domingo ‘El Colorao’ por todos estos años de felicidad y ‘bondad’ que emana de lo más profundo de su ‘alma’ cuando su persona ha hecho algún comentario, que también le gusta, como ir a ‘parrandiar’ con un buen vasito de vino o de ron, según las circunstancias, pero lo que iba a resaltar es ese ‘valor humano’ del que goza como hombre sano, sencillo, amante de sus amigos y que valora la vida en su justa medida, sin complicarse en absoluto su existencia, tan solo se dedica a hacer feliz a los suyos y vivir en su hermosa tierra que es Fuerteventura y que la lleva ‘a sangre y fuego’ en su corazón.

 

Para terminar lo quisiera hacer tal y como lo hice por aquel año 2000, en el que finalicé “El arrullo del timple” con una estrofa de una de sus coplas que reza: “el timplillo que usted toca, siente como una persona, unas veces llora y ríe, otras veces ríe y llora; el timplillo que usted toca, siente como una persona”.

 

Y finalizo este pequeño ‘recorrido’ por la vida de Domingo Rodríguez Oramas, ‘El Colorao’, agradeciéndole el ‘concierto’ que nos ofreció el viernes 10 de marzo de 2017, en el que “yo oí ‘cantar a un timple’…”, con el aforo ‘abarrotado’ y del que él dio buena cuenta, de una ‘sutileza’ y de un ‘quehacer’ solo posible llevarlo en solitario como él actuó, pues es un ‘don’ reservado tan solo a los ‘grandes’, a aquellos que se entregan en ‘cuerpo y alma’ y ‘El Colorao’ consiguió una ‘atronadora’ ovación que, actuando como actuaba en el ‘Auditorio Alfredo Kraus’ (creo que se entiende mi ‘admiración’, doble) hizo levantar al respetable de sus asientos y le ofrecimos el más cariñoso de todos los aplausos de esa ‘magnífica’ noche. ¡Gracias!

 

Tal y como me firmaste aquel ‘autógrafo’, a nuestra hija Luana, te devuelvo el ‘piropo’ pues te lo has ganado ‘a pulso’: “A Domingo ‘El Colorao’, ¡salud y gofio!”.

 

Francisco Javier Burón Monís es ciudadano de Telde.

 

Comentarios

  • javier burón monís
    15/03/2017 - 19:22

    No quería que este artículo fuera 'ensuciado' por comentarios 'soeces' pero al parecer hay que aceptar a todo hijo de Dios, en mi 'redil'. Y si hay un 'nick' más 'irreverente' que el de 'camellito sonoro' es del quien ha esbozado tan solo una frase con varias 'reflexiones' que hacer. Prefiero ser yo el 'toto' (ya que ha pretendido de forma subliminal llamarte 'tonto') que lo sea usted, que tiene todas las papeletas para serlo. En cuanto a que me gusta Domingo 'El Colorao' no cabe duda, que es un 'maestro' de maestros no le ponga 'puertas al campo'. Es un 'genio' del timple como lo fue y, ya muy mayor, aunque sigue ahí, hay que nombrarle con 'mayúsculas' a un personaje como el 'maestro' Totoyo Millares (y usted se mete en 'berenjanles' para jugar con el nombre) quien ha sido todo en el folclore canario. No olvidamos a José Antonio Ramos (ya fallecido) y Benito Cabrera. Los dos primeros canarios, y el tercero de Lanzarote, Como comento en mi escrito: Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura. Tres 'grandes tocadores' aunque mi preferido es 'El Colorao', por su 'arraigo' al timple y su 'enseñanza' del mismo como buen 'majorero'. Siento discrepar de un 'insonoro camellito'. Javier Burón.

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  • camellito sonoro
    14/03/2017 - 10:51

    Si a usted le gusta vale, pero que diga que es el mejor; ¡¡¡será toto...!!! digo: Totoyo. P.D: Cada uno con su estilo, jejeje.

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  • javier burón monís
    12/03/2017 - 17:33

    Antes de nada quisiera 'aplaudir' a rabiar a Domingo Rodríguez Oramas, 'El Colorao', por el 'recital' tan maravilloso como el que nos ofreció a todos los espectadores que llenamos el patio de butacas, el viernes 10 de marzo, en la Sala 'La Palma' del Auditorio 'Alfredo Kraus', y del que disfrutamos como nunca. Dicho esto, tengo que volver a responder a alguien tan 'tozudo' como es Blas que, ¡ya sabes que no me vas! Eres 'cansino', 'aburrido', 'irreverente', y un sinfín de adjetivos que podría 'dedicarte' pero no quiero 'caer en tentación' para que Teldeactualidad me 'reproche' que 'saco las patas del tiesto'. Tan solo decirte, como la semana pasada le 'increpé' al drag que el 'respeto' hacia los demás es algo que no permite 'ofensas'. Si la 'mentira tiene las patitas cortas', tú mismo has caído en tu propia 'trampa'. Me explico: si 'El Colorao (no Colorao a secas que para haberle visto alguna vez, ni sabes escribir su nombre) tiene tantos 'fallos' y 'desbarra'... ¿por qué has ido varias veces a 'escucharle'? ¿A qué 'repetir'...? ¡Eres mas 'falso' que un billete de '100$'! ¡De música, 'ni papa'...! ¡Menos 'motos, Angel Nieto'! (slogan de tus años). ¡Blas, sin más...! Javier Burón.

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  • Blas
    12/03/2017 - 14:06

    He visto al Colorao algunas vecrez y me ha parecido un timplista discretito discretito. Se pierde varias veces en la melodía. Asi que menos lobos caperucita.

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