09/03/2017 - 17:47

Cuaresma, la carrera de 40 días para campeones

Francisco Martel

Francisco Martel

Amigos, alguien me preguntaba no hace mucho cómo iba el programa dominical Viva el Domingo en Radio Faycán (dial 91,4) y yo con gusto le dije que este próximo domingo, día 12 de marzo, hacíamos la entrega número 288, llevando ya más de 5 años emitiendo todos los domingos a las 09.30 horas de la mañana. 

 

Sí, allí, en Marpequeña de Telde, estamos en antena Paco Peña y yo con algunos niños que gritan a pleno pulmón ¡viva el domingo! Sí, a los amigos-as les invito a conectar con la emisora Radio Faycán y a que también lean este minuto semanal dirigido siempre al amigo Lucas, aquel gran muchacho del Fondillo de Tafira Baja que, cuando joven, fue animado por el sacerdote D. Santiago Díaz Peñate a ir como misionero seglar a Venezuela viniendo luego después de años de aquellas tierras con poca salud y falleciendo hace ya 8 años.

 

Como estamos en Cuaresma les digo a los lectores algo de este tiempo eclesial que siempre invita a vivir con el corazón:

 

1.- Este tiempo eclesial nació entre los cristianos hacia el siglo 4º y con él preparaban la Pascua de Jesús que es la mayor fiesta de nuestra fe.

 

2. Siempre la Cuaresma nos invita a vivir y a meditar la palabra de Dios. A leer, a rezar, a abrirnos y a confrontarnos con ella poniendo su luz en nuestra existencia.

 

3.- El tiempo cuaresmal está lleno de símbolos que invitan a la conversión como el desierto, la luz, el agua, el perdón, la liberación, la cruz, la resurrección…

 

4.- En la Cuaresma la fuerza principal es la oración que nos ayuda a vivir la vida cristiana.

 

5.- El ayuno que hagamos tiene sentido si nos privamos de algo en favor de los pobres.

 

Pido a los amigos que lean despacio el pasaje de la Samaritana, aquella mujer que necesitaba de agua viva para limpiar las suciedades de su vida teniendo la suerte de encontrarse con Jesús que le pedía de beber(Jn 4, 1-31).

 

Animo a leer despacio el texto de la mujer adúltera para palpar de cerca la gran misericordia de Jesucristo y el Perdón cristiano, (Jn 8, 1-11).

 

Acabo invitándoles a que miren de cerca a la Virgen de Nazaret, la madre solidaria, la que vivió de cerca la pasión, muerte y resurrección de su hijo Jesucristo ya que ella sabe echar una mano a todos sus hijos ayudándonos a vivir como personas humanas.

 

Francisco Martel es sacerdote y párroco.

 

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