12/02/2017 - 17:44

Pelea de gallos

Nieves Rodríguez

Nieves Rodríguez

No se enteran de nada. O lo que es peor,  no quieren hacerlo. Finalmente,  resultó lo que se preveía, una pelea de gallos más entre machos alfa en el último congreso de Podemos. Mientras  la derecha lo celebra exaltando a su único líder, el presidente del gobierno, la izquierda observa atónita el espectáculo que dan Errejón y Pablo, la alternativa a la izquierda del PSOE.

 

Los  antiguos amigos, niños bien a fin de cuentas, que nunca supieron lo que es estar en paro o pasar serias dificultades económicas, las jóvenes promesas de una izquierda ilusionante, como dirían los cursis,  sacan sus espadas y se  baten en debates dialécticos y  luchas de poder  que los alejan cada vez más de la gente de la calle y de los problemas verdaderos que nos asechan.

 

Los  líderes de Podemos se equivocan, no son capaces de ver que lo que sus votantes buscaron en ellos fue una alternativa de cambio, nada que ver con su estrategia manida de asaltar los cielos,  sino precisamente lo que querían era que asaltaran la tierra y se mojaran en los problemas de la gente cotidiana.

 

Carolina Bescansa, parlamentaria y compañera de los púgiles, criticada por dar de  mamar el pecho a su hijo recién nacido en el Parlamento, reivindicando de esta forma la conciliación familiar que nunca llega, es la única que se ha apartado del escenario político porque,  en el fondo, le afrenta esta lucha de testosterona de la que siente vergüenza ajena. 

 

No es de extrañar: los líderes en pugna no sólo se alejan de la población que un día confió en ellos,  sino de las muchas mujeres que un día creyeron que de una vez por todas el Feminismo había tomado el Parlamento. Pero   estaba claro que tanto en la derecha como en la izquierda,  la igualdad  aún no es un problema prioritario y está alejado de muchos de ellos.

 

Sólo hay que leer las  opiniones mostradas últimamente por Errejón,  el segundo de abordo  - quien lo deja bien claro-  sobre la maternidad subrogada,  que no es  sino otra forma moderna de utilizar el cuerpo de la mujer como mercancía.  Temas como las desigualdades salariales entre hombres y  mujeres, el retroceso en medios y recursos que está llevando a cabo el gobierno en ley de Violencia de género,   o la abolición de la prostitución como principal reivindicación feminista,  no son temas que les afecten. Y los que es peor,   ni les importa.

 

Nieves Rodríguez Rivera es profesor de Lengua y Literatura.

 

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