22/10/2015 - 20:46

Nueva, toponimia que da nombre a una calle en San Gregorio

Con 150 metros de longitud y acceso a la plaza del barrio, es una de las arterias más populares de Los Llanos

Luis A. López Sosa

Nueva, toponimia que da nombre a una calle en San Gregorio
Calle Nueva (Foto Luis Á. López Sosa)
Luis A. López Sosa

Paseamos hoy por el barrio de San Gregorio, donde vamos en busca de la calle Nueva. Su inicio lo encontramos en la Plaza de San Gregorio, desde donde parte con orientación Norte-Sur y, tras recorrer unos 150 metros, aproximadamente, va a desembocar a la calle Betancor Fabelo.

 

Tiene lindando por el Poniente la calle Tomás Morales, mientras que por el Naciente lo hace con la calle Diego Ramos Galván.

 

Esta nominación aparece por primera vez en el libro “Telde”, cuyo autor fue el Dr. Hernández Benítez y que fue publicado en el mes de mayo de 1958, desconociéndose con exactitud la fecha de aprobación de la misma, pero que se intuye fuera a mediados del siglo XIX, cuando el barrio de San Gregorio experimenta una evolución urbanística, se abren nuevas calles y se ensanchan antiguos callejones, dando salida a éstos hacia otros viales.

 

Desde entonces, ha pasado a formar parte del callejero del distrito 2º, sección 1ª del Censo Municipal de Habitantes y Edificios.

 

Este sector y las inmediaciones de la Plaza de San Gregorio, fue el centro neurálgico de la vida comercial de la Ciudad de Telde, desde finales del siglo XVIII.

 

Sinopsis de la nominación

Nueva, es un calificativo que refiere a lo recién creado o fabricado, es también algo que se ve o se oye por primera vez.

 

Pude referirse también a lo repetido o reiterado para renovarlo o distinto o diferente de lo que antes había o se tenía aprendido o conocido.

 

Alguna condición poco usada y en oposición a lo viejo, renovado o fortalecido, que también puede ser “nuevo”.

 

En nuestro caso se refiere a calle Nueva, para indicar la recién apertura de un vial que desahoga un callejón existente hasta finales del siglo XIX y que se le da salida hacia el sur, confluyendo con la hoy calle Betancor Fabelo.

 

Fue una de las tantas manifestaciones urbanísticas que se emprenden a finales del siglo XIX, mediante las cuales se ensanchan serventías o callejones, se da algún tipo de alineación a las nuevas edificaciones y se proyectan como conexiones entre otros tantos viales, modificando el arrabal inicial que conformaba el barrio de Los Llanos de Jaraquemada, formado por callejuelas serpenteantes que terminaban en lugares sin salida.

 

Ya por ese entonces, desaparecen muchos de los barracones colectivos que inicialmente fueron destinados para albergar a las familias de aquellas poblaciones de esclavos traídos para trabajar la caña de azúcar en las últimas décadas del siglo XV y principios del siglo XVI.

 

Toponimia del lugar

Buscamos en la biblioteca del tiempo la toponimia de “San Gregorio”, data desde 1866, año en el que se finalizan las obras de construcción del templo neoclásico actual, que mediante proyecto del arquitecto Diego Nicolás Eduardo, se fue realizando paulatinamente durante casi 90 años. Una vez ultimada la construcción del templo, se adopta como patrono del mismo a San Gregorio Taumaturgo, bajo cuya advocación se pone el mismo.

 

El templo ocupa el mismo solar que anteriormente ocupara la ermita que mandara construir Alonso Rodríguez de Palencia o Palenzuela, tras finalizar la conquista de la isla en los inicios del siglo XVI. Más tarde en la segunda década del siglo XVII se ha de reconstruir la misma por ofrecer amenaza de ruina, ampliándose la capacidad de la primera, pero ambas orientadas de Norte a Sur. Estas ermitas estuvieron bajo la advocación de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.

 

Con el cambio de la toponimia de “San Gregorio”, empieza a caer en desuso la de “Los Llanos”, que fue el primer nombre que tomó el barrio de “arriba” o “Los Llanos de Jaraquemada”, por tener allí tierras y un ingenio de moler caña de azúcar Gonzalo de Jaraquemada, quien lo adquirió a Alonso Rodríguez de Palencia o Palenzuela.

 

Desde finales del siglo XVIII y hasta llegar a la mitad del siglo XIX, el barrio de San Gregorio experimenta un crecimiento evolutivo, en cuanto al urbanismo se refiere, se realiza la apertura de nuevos viales con cierta amplitud y alineación relativamente recta, generalmente por la ampliación o reforma de los callejones o callejuelas existentes.

 

Estos callejones o callejuelas, tenían una alineación totalmente anárquica y serpenteante, que se había heredado del chabolismo que inicialmente se instalara al finalizar la conquista de la isla, concretamente a finales del siglo XV, para dar cobijo a los esclavos que trabajarían en el cultivo e industrialización de la caña de azúcar, así como, a los canarios libertos que habían sido bautizados, para formar el barrio de arriba o el de Los Llanos de Jaraquemada.

 

Luego durante la segunda mitad del siglo XX, se produce un desarrollo desmesurado en la construcción de inmuebles de varias plantas y se despierta la explotación urbana del uso vertical de la superficie y poco a poco, van desapareciendo aquellos edificios de cubiertas a dos aguas o planas y con ellos también esas hermosas fincas que son urbanizadas, desterrándose las características peculiares de identidad del barrio, a lo que perplejos asistimos enmudecidos por lo incomprensible del abandono y la desidia en pos de la fraudulenta especulación del suelo, con calles estrechas y sin entrega de espacios para ser destinados a zonas de dominio público, todo ello, con la complicidad de las autoridades provinciales y municipales de entonces.

 

Efemérides

Hoy se cumplen precisamente 107 años, de aquel 22 de octubre de 1908, fecha en la que en la que las campañas contra la política de Fernando de León y Castillo alcanzan su máximo apogeo en las dos islas principales del Archipiélago y por diferentes motivos. En Gran Canaria se le acusaba de falta de interés en el tema de la división provincial y en Tenerife se le tildaba de cacique, afirmando que perjudicaba a Canarias con sus actuaciones, aunque nada de eso era cierto. Sobre el tema divisionista, León y Castillo sostenía que Gran Canaria debía alcanzar cotas de progreso económico, gracias al Puerto de La Luz, lo que la convertiría en la capital del Archipiélago, este razonamiento disparaba las pretensiones de los tinerfeños que no dejaban de ver en cada logro para las islas de Gran Canaria, Fuerteventura o Lanzarote, una agresión hacia Tenerife.

 

Sucedió que un día tal como hoy, hace ahora mismo 53, es decir el 22 de octubre de 1962, el Presidente John F. Kennedy anuncia al mundo por televisión que sus aviones espías han descubierto la existencia de bases de misiles nucleares soviéticos en Cuba y ordena el bloqueo naval a la isla, a la vez que exige el desmantelamiento inmediato de dichas bases. Durante los seis días siguientes, nuestro planeta estará al borde de la guerra nuclear. Finalmente, el 28 de octubre, el líder soviético Nikita Kruschev anunciará al mundo su buena disposición para retirar las armas, gracias a un acuerdo confidencial en el que Estados Unidos se compromete a no invadir Cuba. En noviembre, Kennedy ordenará el levantamiento del bloqueo naval y a finales de año, las bases cubanas de misiles estarán totalmente desmanteladas, dando con ello fin a la temible crisis de los misiles.

 

Recordamos en nuestra infancia, durante las correrías por el barrio de San Gregorio, llegar a callejones que tenían una salida muy angosta hacia otra calle e incluso algunos que carecían de ella y terminaban en un patio interior comunal.

 

Eran los vestigios que aún quedaban y siguen quedando en la actualidad en esos callejones de San Gregorio, que nos hablan de alguna forma de aquel entramado de callejuelas o callejones que constituían aquel primigenio arrabal.

 

Nos imaginamos que aquellos barracones de madera fueron desapareciendo a finales del siglo XVII para dejar paso a nuevas construcciones de canto y cal, muy poco favorecidas en el diseño de sus fachadas, ya que, se daba prioridad al interior de las mismas y no a la vista exterior. Muchas de estas edificaciones estaban fuera de alineación y seguían la sinuosa línea de sus inicios, eran en su mayoría con cubierta a dos aguas de tejas o de cubierta de argamasa, posteriormente empezaron a aparecer otras más modernas, ya en el siglo XIX, cuyas cubiertas eran planas e incluso alguna de dos plantas.

 

Fue a finales del siglo XIX cuando se experimenta un desarrollo urbanístico bastante importante en el barrio y aparecen nuevas edificaciones cuyas cubiertas se realizaron ya con entamado de hierro y forjado de cemento. Esta nueva evolución fue la que determinó la alineación de aquellos callejones hasta convertirlos en estrechas calles, en su mayoría con salida hacia otras colindantes.

 

Esta fase se desarrolló en algo más de medio siglo y tuvimos la suerte de asistir a ella en algunos casos, en otros hemos visto fotos del estado en el que se encontraban anteriormente y como han quedado tras aquella. Ha supuesto el desarrollo entrañable de mi barrio, de Los Llanos.

 

Dejamos aquí nuestro recorrido de hoy, guardamos en nuestra gena todo lo positivo que hayamos podido tratar y, emprendemos una nueva caminata, esta vez con rumbo al Naciente, nos vamos al barrio de Las Huesas, a visitar la calle Numancia, con el fin de saber algo nuevo sobre el lugar de ubicación de esta histórica nominación, pero bueno… de eso nos ocuparemos en la próxima ocasión, si Dios quiere, allí nos vemos. Cuídense mientras.

 

Sansofé.

 

 

Comentarios

  • ANTONIO DONOSO
    01/06/2017 - 11:16

    de vergüenza la calle nueva,donde se cagan se mean y da asco pasar por ella,esa son las cosas de los politicos en pleno centro de telde y que exista eso,que pongan mas vigilancia para que esa calle merezca la pena pasar por ella que yo creo que hasta pulga ahi.

    0
    0
  • vecina
    23/10/2015 - 10:40

    solo una foto de la calle nueva???? tenian que haberse metido en ella para ver las deposiciones de algunas personas. a veces es intansitable, y eso en pleno san gregorio es de pena. verguenza deberia darle a los politicos tener esa calle com water de los indigentes o borrachos.

    1
    0

Enviar Comentario