18/10/2015 - 17:58

Nuestra Señora del Carmen pasea por la playa de Ojos de Garza

Una calle del populoso barrio costero está dedicada, desde hace ya varias décadas, a la patrona de los marineros

Luis A. López Sosa

Nuestra Señora del Carmen pasea por la playa de Ojos de Garza
Calle Nuestra Señora del Carmen, en la playa de Ojos de Garza (Foto Luis A. López Sosa)
Luis A. López Sosa

Hoy paseamos por la Playa Ojos de Garza, donde vamos al encuentro de la calle Nuestra Señora del Carmen, cuyo inicio lo encontramos en la calle Corbeta, desde donde parte con orientación de Sur a Norte y tras recorrer unos 130 metros, finaliza convergiendo en la calle Velero.

 

Por su lado del Naciente tiene la Avenida Roque de Gando y al Poniente la calle Juan Pérez Betancor.

 

Esta nominación fue aprobada por el Ayuntamiento Pleno en sesión celebrada el día 29 de agosto de 1980 y desde entonces, aparece formando parte del Callejero del Distrito 6º Sección 7ª, del Censo Municipal de Habitantes y Edificios.

 

Cuando se nominaron los viales que conforman este núcleo de población, se siguieron las directrices de analogía en la mayoría de ellos, dado que predomina nombre de elementos relacionados con la marinería, salvo un par de excepciones.

 

Sinopsis de la nominación

Nuestra Señora del Carmen o del Monte Carmelo, es una advocación mariana que representa a la Virgen María. Es venerada en la parroquia de Nuestra Señora del Carmen del barrio de La Isleta, en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria. Se trata de una de las representaciones de Nuestra Señora del Carmen, con más devoción en el Archipiélago Canario en el que miles de personas acuden a su procesión, considerada la más singular de cuantas se realizan en todos los barrios marineros de España.

 

La imagen de la Santísima Virgen es una obra de finales del siglo XIX de autor anónimo, siendo la imagen del Divino Infante obra posterior posiblemente realizada en el siglo XX y también de autor anónimo. Dicha imagen tiene su origen en el hospital de San Martín en el barrio de Vegueta. Se encuentra en la Parroquia de Nuestra Señora del Carmen del barrio de La Isleta (zona alta). Un Templo que fue creado en el año 1938 y ampliada en 1950, para dar paso al Templo que acoge a la Patrona de los marineros en la actualidad.

 

En nuestro municipio se tiene bajo la advocación de Nuestra Señora del Carmen las parroquias de San Gregorio y también la de El Ejido, si bien se procesiona también las Playas de Melenara y Ojos de Garza.

 

Últimamente, ha tomado gran arraigo e importancia la celebración de la festividad de Nuestra Señora del Carmen en el barrio de Arguinegüin, del municipio sureño de Mogán, donde el fervor de la procesión marinera, se mezcla con las ganas de diversión que bajo una cálida temperatura en las excursiones que se realizan durante la misma recorriendo todo el litoral entre Arguinegüin y Puerto de Mogán, con regreso al punto de origen, durante el cual explosiona la alegría a cada instante, con vítores y lanzamiento de cohetes.

 

La Orden de Nuestra Señora del Monte Carmelo (también llamada Orden de los Carmelitas) es una congregación religiosa católica y surgió alrededor del Siglo XII, cuando un grupo de ermitaños, inspirados en el profeta Elías, se retiraron a vivir en el Monte Carmelo, considerado el jardín de Palestina ("Karmel" significa "jardín").

 

El lema de su escudo es: Zelo Zelatus Sum Pro Domino Deo Exercituum (Me consume el celo por el Señor, Dios de los Ejércitos).

 

En medio de las celdas construyeron una iglesia, que dedicaron a su patrona, la Virgen María, a quien veneran como Nuestra Señora del Carmen. Tomaron así el nombre de "Hermanos de Santa María del Monte Carmelo" (en latín Ordo fratrum Beatissimæ Virginis Mariæ de Monte Carmelo).

 

El patriarca de Jerusalén, Alberto, les entregó en el año 1209 una regla, que sintetiza el ideal del Carmelo: vida contemplativa, meditación de la Sagrada Escritura y trabajo.

 

En la madrugada del día 16 de julio de 1251 Nuestra Señora se apareció al santo carmelita inglés, Simón Stock y le entregó el milagroso Escapulario del Carmen.

 

San Simón Stock era, por aquel entonces, Superior General de la Orden del Carmen. Se encontraba en una situación de mucha aflicción, ya que su Orden pasaba por dificultades muy serias, pues era despreciada, perseguida e incluso se veía amenazada con extinguirse.

 

Hombre de fe viva, San Simón no cesaba de implorar socorro a la Santísima Virgen y también le pedía una señal sensible de que sería atendido.

Conmovida por las angustiadas súplicas de este hijo suyo tan fervoroso, Nuestra Señora le trajo del Cielo el santo Escapulario y le dirigió estas palabras:

 

"Recibe, hijo muy predilecto, el Escapulario de tu Orden, señal de mi confraternidad, privilegio para ti y para todos los carmelitas."

"Todos los que mueran revestidos de este Escapulario no padecerán el fuego del Infierno. Es una señal de salvación, refugio de los peligros, alianza de paz y pacto para siempre."

 

A partir de esta misericordiosa intervención de la Madre de Dios, la orden carmelita volvió a florecer en todo el mundo. Y el Escapulario pasó a recorrer su milagrosa trayectoria, en señal de alianza de Nuestra Señora con los carmelitas y con toda la humanidad.

 

Toponimia del lugar

Según el doctor Don Pedro Hernández Benítez, la toponimia Ojos de Garza, viene de la semejanza de unos riscos existente en esta playa del municipio teldense, con las cuencas de los ojos de una garza.

 

Ya es difícil ver volar por estos lares esta ave marina, que hasta finales del siglo XIX abundaban por las costas isleñas, junto a las gaviotas, pardelas y otras especies. Nuestras islas fueron hasta esa época, el lugar donde anualmente descansaban las aves migratorias que iban desde el Continente Africano al Europeo o a la inversa, por existir muchas albercas o depósitos, lagunas y nacientes de agua, además de una frondosa vegetación y un clima especialmente idóneo.

 

Este paraíso, en el que se encontraba la incipiente Vega Mayor de Telde y gran parte del suelo isleño, llegó en pocos años a la plenitud de la fertilidad y la producción agrícola, pero como de costumbre, la mano del ser humano interviene en la degradación y el exterminio de la naturaleza y, de todo aquello que tenga vida animal o vegetal. Generalmente esto suele pasar por el afán de la sobre explotación del momento, sin que a nadie se le ocurriera pensar en una política de agricultura sostenible, que no fuera la riqueza a corto plazo y el hambre o el desastre social en un futuro no muy lejano.

 

Ello se hizo patente cuando en los inicios del siglo XX, por el uso y el abuso de los pesticidas, fungicidas y demás productos químicos, en los cultivos de tomateros que envenenaron el medio ambiente y casi llevan al exterminio a muchas especies animales, entre las que se encontraban las garzas, las cuales ante tal amenaza, inteligentemente y para nuestra desgracia, dejan de pasar en su migración por nuestras islas, seguramente por considerarnos uno de sus mayores depredadores.

 

Si se considerara el beneficio que aportan las garzas, al igual que otros tantos animales, al ciclo evolutivo del medio ambiente, nos daríamos cuenta de la necesidad que tenemos de la presencia de éstos en la expresión positiva de la vida en el planeta, pero desgraciadamente al llegar a este punto en el razonamiento, podemos descubrir sin asombro alguno, que los peores enemigos del planeta somos precisamente los humanos, sí... esa especie animal que además es capaz de pensar como hacer el daño lo más eficazmente posible e incluso a sus semejantes.

 

Lo sarcástico es que creemos que ese desastre ecológico que estamos provocando no nos va a afectar a nosotros directamente, que llegado el momento dentro de ¿No sé cuantos años?, ya no estaremos vivos y que por consiguiente no es problema nuestro. Es con este razonamiento, pletórico de egoísmo e insolidaridad con las futuras generaciones, cuando precisamente podamos comprender que realmente ya estamos muertos, ahora y en este momento, como seres humanos que nos apartamos de la continuidad y la trascendencia de la vida en el planeta, algo que hemos heredado y que obligatoriamente debiéramos legar en perfectas condiciones.

 

Por estos días hemos podido observar varias parejas de garzas entre los charcos de nuestras costas, las fotografiamos y parece ser que la esperanza de vida vuelve, que la naturaleza es más sabia siempre que el ser humano. Esperamos que se tome conciencia y no se vuelva a agredir a estas pelecaniformes, de vuelo tan elegante que, a muchos se les antojaría propio de países exóticos y no del nuestro, pero la verdad es que antes fue siempre así y las nuevas generaciones debieran tomar lección de ello. Vivimos en medio del privilegio de la benigna naturaleza aún, sólo hemos de conservarla y no destruirla, fomentarla y no explotarla negativamente, disfrutarla y protegerla.

 

Efemérides

Sucedió que un día tal como hoy, hace ahora mismo 208 años, es decir el 18 de octubre de 1807, con el pretexto de ayudar a España en la conquista de Portugal, que continua oponiéndose a abandonar su alianza con el Reino Unido, entran en suelo español las tropas Napoleónicas comandadas por el general Junot. La presencia de estas tropas terminará por alarmar a Godoy, primer ministro de Carlos IV, que recelará de las verdaderas intenciones de Napoleón. Incomprendido, el pueblo español se manifestará en contra de la política de Godoy que culminará con el levantamiento del 2 de mayo de 1808, inicio de la Guerra de Independencia Española, hasta que en 1813 el ejército francés derrotado, se retire definitivamente y pierda el territorio.

 

Hoy se cumplen 136 años, de aquel 18 de octubre de 1879, fecha en la que en la prensa de la isla de Gran Canaria, se publica un manifiesto fundacional del partido Bombero, liderado por Don Antonio López Botas. Entre otras cosas decía: “Es doloroso el estado en el que hoy nos encontramos. Contra un partido se alza otro partido; enfrente de una fracción se organiza otra fracción; al lado de una personalidad se levanta otra personalidad y todos creen, también, contar con fuerzas suficientes para defender los intereses de Gran Canaria, sin tener en cuenta que la fiebre política que los devora ha de acabar, irremisiblemente y en un período más o menos largo, con la honra y la gloria de la patria… hay que trabajar para la reconciliación de todos los hombres que amen al país, desplegando la bandera de la unión y la concordia”. El lema del partido Bombero era “Todo por Gran Canaria”.

 

Siempre ha existido un gran apego de los hombre de la mar hacia la Virgen del Carmen, nos imaginamos que muchos por el amparo ante el miedo del riesgo y otros menos por fervor y devoción. Lo cierto que es sistemáticamente se reúne en torno a la imagen en la festividad y la exaltación pasa a unos niveles que raya muy mucho el fanatismo.

 

Eso siempre ha sido una tradición que nos ha llamado mucho la atención, aunque hoy en día y sobre todo en la Playa de Arguineguín, donde solemos ir a menudo por esas fechas, la festividad se convierte en una juerga generalizada, en un medio carnaval y la alegría o el desparpajo de algunos, denota las ganas que tiene la gente de divertirse en colectividad, bajo un mismo credo y razón.

Fue esa tal vez, la unificación de esfuerzos en una misma dirección, lo que arguyó Antonio López Botas por la unidad de un solo frente para la lucha por los intereses isleños, tan vilipendiados desde el exterior y que fomentaban el “divide y vencerás”, que tan daños nos ha hecho históricamente no solo a nivel insular sino también a nivel regional.

 

No creo que descubra nada nuevo, ni que se tenga que ser ningún intelectual para darse cuenta que desde fuera no interesa la unidad de nuestras islas, no conviene que boguemos todos en un mismo sentido y se fomenta la discordia, la enemistad o la discrepancia en todas las acciones que pudieran encaminar esa unidad.

 

Mientras estemos luchando entre nosotros mismos, además de ser el hazme reír de los de fuera, nunca conseguiremos avanzar ni prosperar hacia una sociedad con mejor calidad de vida y con unas señas de identidad que nos represente en el contexto mundial.

 

Lamentable e históricamente siempre ha habido personajillos desde dentro que se han prestado al juego y han minado cualquier acción de ámbito regionalista y por eso seguimos careciendo de muchas consideraciones que si han logrado en otras regiones del país, donde todos se unen como una piña en favor de la colectividad, la cual siempre prima sobre cualquier otro interés secundario o partidista.

 

Damos por acaba nuestra visita de hoy y, tras guardar en nuestra gena todo lo positivo que hayamos podido tratar, emprendemos una nueva caminata con rumbo al Poniente, nos vamos al barrio de San Gregorio, donde visitaremos la calle Nueva, con el fin de saber algo más del lugar de su ubicación y sobre este topónimo, pero bueno... eso será en la próxima ocasión, si Dios quiere, allí nos vemos. Mientras tanto…cuídense.

 

Sansofé.

 

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