11/10/2015 - 18:09

Noruega, un país de renombre en la urbanización El Maipez

Una calle del citado complejo fabril próximo a Jinámar recuerda al estado nórdico

Luis A. López Sosa

Noruega, un país de renombre en la urbanización El Maipez
Calle Noruega, en Maipez (Foto Luis A. López Sosa)
Luis A. López Sosa

Paseamos hoy por la Urbanización Industrial El Maipez, del barrio de Jinámar, la conocida antiguamente como la Urbanización de Don Juan Ascanio, por ser el propietario de la finca que albergaba antes este suelo, donde vamos en busca de la calle Noruega, encontrando su inicio en la Carretera de Jinámar hacia Telde (Casco Urbano), desde donde con orientación Naciente-Poniente y, tras recorrer unos 290 metros, aproximadamente, finaliza en la calle Ángel Guimerá.

 

Por el Norte linda con la calle Vicente Alexander y por el Sur lo hace con la calle José Tejera Santana.

 

Esta nominación al igual que la de los demás viales que componen la Urbanización Industrial de El Maipez, aparece por primera vez en los documentos del Censo Municipal de Habitantes y Edificios, con referencia al 31 de diciembre de 1975, aunque debió ser algún tiempo antes, durante la ejecución de los trabajos preliminares del mismo, cuando se nominaron.

 

Desde entonces forma parte del Callejero correspondiente al Distrito 3º Sección 1ª del mentado censo.

 

Sinopsis de la nominación

Noruega, oficialmente Reino de Noruega, es un Estado soberano de Europa septentrional, cuya forma de gobierno es la monarquía democrática parlamentaria. Su territorio está organizado en 19 provincias o fylker. Su capital es Oslo.

 

Junto con Suecia y Finlandia, forma la península escandinava. El país noruego y el sueco, junto con Dinamarca, conforman Escandinavia, siendo Noruega la parte más occidental de dicha región. Las islas de Svalbard y Jan Mayen son también parte de su territorio nacional. La soberanía sobre Svalbard fue establecida por el tratado de Svalbard firmado en 1920. La isla de Bouvet, en el Atlántico sur, y la isla de Pedro I, en el sur del océano Pacífico, se consideran dependencias y por lo tanto no conforman parte del Reino como tal. Noruega es uno de los países que reclama territorio antártico -la Tierra de la Reina Maud-.

 

Su territorio, situado entre los paralelos 57° y 71° latitud norte y entre los meridianos 4° y 31º longitud este, tiene fronteras al norte con el mar de Barents, al nordeste con Rusia y Finlandia, al este con Suecia, al sur con el estrecho de Skagerrak y al oeste con el océano Atlántico. En la larga extensión de su costa atlántica, Noruega tiene numerosos fiordos, valles de origen glaciar que suponen un icono del país.

 

Desde la Segunda Guerra Mundial, Noruega ha experimentado un rápido crecimiento económico y es en la actualidad uno de los países más ricos del mundo, según el rango de su producto interno bruto (PIB) que lo pone en un tercer lugar, con un sistema escandinavo de provisión de bienestar social es considerado como un Socialismo del siglo XXI. Además, Noruega es el tercer exportador de petróleo del mundo después de Rusia y Arabia Saudita y su industria del crudo aporta una cuarta parte a su PIB nacional.

 

El país es también abundante en recursos naturales como energía hidroeléctrica, gas, minerales, pesca y silvicultura. En 2006 era el segundo exportador mundial de pesca marítima después de China.4 Otros sectores de su economía incluyen la industria alimenticia, construcción naval, metalurgia, minería, producción de papel y producción química. En 2013, el Reino de Noruega fue clasificado como el país con el más alto índice de desarrollo humano (0,955).

 

El idioma oficial es el noruego -en sus dos modalidades escritas: bokmål y nynorsk-, una lengua norgermánica relacionada directamente con el danés y el sueco. En su mayor parte, los hablantes de noruego, danés y sueco pueden entenderse fácilmente entre sí.

 

Noruega está poblada desde hace 12.000 años. El período vikingo (entre los siglos IX y XI) significó la unificación y expansión de Noruega. Haroldo I “el rubio” fue, según las sagas, el rey que unificó Noruega. Su reinado duró de 872 a 930. Algunos de sus sucesores fueron Haakon “el bueno” y Olaf Tryggvason.

En Noruega creció la irritación durante el siglo XIX sobre la unión de los dos reinos, y finalmente la unión personal con Suecia fue disuelta en 1905, cuando el gobierno noruego ofreció el trono de Noruega al Príncipe Carlos de Dinamarca. Tras un plebiscito aprobando el establecimiento de la monarquía, el parlamento lo eligió rey unánimemente. Tomó el nombre de Haakon VII, siguiendo el linaje de los reyes de la Noruega independiente.

 

Noruega se mantuvo neutral durante la Primera Guerra Mundial, pero como resultado de la invasión de la Alemania nazi y la ocupación de Noruega durante la Segunda Guerra Mundial, los noruegos se tornaron escépticos ante el concepto de neutralidad. Noruega fue uno de los firmantes del tratado fundador de la OTAN en 1949 y fue un miembro fundador de las Naciones Unidas. Noruega rechazó mediante referéndum su ingreso en la Unión Europea (UE) en dos ocasiones (1972 y 1994), pero se vincula con ella mediante el área de economía Europea.

 

Toponimia del sector

Hasta finalizada la década de 1950, sólo existían las edificaciones de la calle Santa Teresa de Jesús y el resto hasta llegar a la hoy calle Noruega, con todo su entorno era la zona improductiva de El Maipez, que como su nombre indica era un terreno no cultivable y cubierto de escoria volcánica (cascajo).

 

Este paraje era conocido como la finca de Don Juan Ascanio, aunque como tal finca se cultivaban otros terrenos más al Poniente, en plena Cañada de los Perros. Toda esta zona fue preparada y dotada de servicios para constituir la llamada Urbanización Industrial del Maipez, que hoy conocemos y por la cual discurre el vial que nos ocupa.

 

Con una poca cultivada conciencia ecologista y medioambiental, se arrasó por todo el hermoso paisaje que había dejado durante más de siete siglos, las erupciones volcánicas que se narran en textos de los frailes mallorquines que visitaron la isla en los inicios del siglo XIV.

 

Inicialmente esta urbanización tuvo un gran auge y la inversión de las empresas en la zona se hizo notar en muy poco tiempo –un período de diez años- luego debido a la falta de mejora de los viales de acceso, la zona industrial sufrió cierto abandono, por haber otras más propicias como Salinetas o El Goro –en nuestro municipio- y Arinaga en el de Agüimes. Hoy en día, se siguen viviendo casi las mismas carencias y las empresas allí instaladas han visto frenada de alguna forma su prosperidad.

 

Ahora, después de tanto tiempo, después de haberse vivido más de cuarenta años de silencios y llantos contenidos, después de haberse vivido una Transición Política azarosa, hemos conseguido dentro del Estado Democrático tener de nuevo el don de la palabra, un don que hay que saber emplear para construir y reivindicar los bienes colectivos, no para insultar y descalificar la voz que discrepa de nuestro criterio, como generalmente observamos en los estadios políticos actualmente.

 

Mucho nos queda por aprender de la forma de ser y proceder que se estilan en algunos países como Suecia, Suiza, Noruega o… Dinamarca, donde la conciencia de la colectividad está por encima de cualquier otro tipo de interés.

 

Efemérides

Un día tal como hoy, hace ahora mismo 215 años, es decir el 11 de octubre de 1800, fallece en la Ciudad de Las Palmas de Gran Canaria el obispo Rvdo. Sr. Don Antonio Martínez de la Plaza, a cuya labor se debe la inauguración del Hospital de San Martín y el inicio de las obras del Hospicio, las cuales inauguraría su sucesor el Obispo Antonio Tavira. También se debe a Martínez de la Plaza la creación de la Academia de Dibujo de la Concepción, la cual puso bajo la dirección de los artistas Diego Nicolás Eduardo y José Luján Pérez, inaugurándola en el año 1787.Igualmente indujo a los ciudadanos a instalar faroles en diferentes puntos de la ciudad para proporcionar algo de luz durante la noche y ordenó el empedrado de la plaza del Pino en Teror, inaugurado en una de sus fiestas mayores.

 

Sucedió también un día tal como hoy, hace ahora mismo 53 años, es decir el 11 de octubre de 1962, que se inaugura en Ciudad del Vaticano, el Concilio Vaticano II, encargado de renovar la Iglesia Católica, propiciado por Angelo O. Roncalli quien, en 1958, se convirtió en el Papa Juan XXIII. El Concilio constará de cuatro sesiones, siendo la primera de ellas presidida por el mismo Papa. Juan XXIII no podrá clausurar este Concilio ya que fallecerá el 3 de junio del próximo año. Fue el papa número 261 de la Iglesia católica entre 1958 y 1963. En su dilatada labor apostólica, ocupó varios cargos de relevancia en la Iglesia católica en el período de preguerra. Como obispo titular de Areopoli y, más tarde, de Mesembria, desempeñó el cargo de visitador apostólico en Bulgaria desde 1925, luego como delegado apostólico en la misma Bulgaria desde 1931.

 

Observando los detalles del paisaje en este amanecer, tratamos de pensar en la diferente temática tratada hoy y no dejamos de reconocer situaciones tales como:

 

De una parte, que hayamos podido comprobar in situ el espíritu civilizadamente democrático de los habitantes de los países nórdicos, ello me sucedió en un viaje a Dinamarca, Holanda y Bélgica, sobre todo en Dinamarca, donde es una vergüenza para toda la familia el hecho de que un miembro de la misma trate de ocultar o evadir sus obligaciones contributivas.

 

La marcada educación que tienen respecto al medio ambiente, a lo que pueda ser de dominio público, la limpieza en las calles o plazas, la defensa a ultranza de la transmisión cultural o histórica.

 

Algo completamente opuesto y contradictorio con la forma de proceder del resto de los europeos, generalmente los de procedencia latina, que nos jactamos de reírnos de las obligaciones y sin respeto alguno destrozamos los bienes de dominio público, destruimos el medio ambiente y hacemos desaparecer cualquier vestigio histórico o cuando no lo permitimos, como si de una expresión inculta se tratara inherente a nuestra forma de ser, producto por lo general, de una ausente educación y de la más supina ignorancia.

 

Ello ha pasado con los hermosos páramos de cascajo, lapilis o farallones que cubrían gran parte del paisaje isleño, residuos de las erupciones volcánicas que formaron el relieve de nuestra tierra, ante los cuales lejos de adaptarnos a ese medio ambiente, lo cubrimos de asfalto o de edificaciones, cuando no permitimos la explotación con extracción de áridos para que unos hagan su negocio y otros se lleven a cambio de la permisividad, algún que otro pellizco.

 

Dejamos aquí nuestra intervención, cargamos nuestra “gena” de esperanzas e ilusiones de que la cordura triunfe sobre el fanatismo de algunos que no respetan los intereses de la mayoría, nos la ponemos a la espalda y nos dirigimos con rumbo Sureste, hacia el barrio Ojos de Garza, para visitar la calle Nuestra Señora de la Cabeza, con el fin de saber algo más del lugar de su ubicación y conocer detalles de la historia de este santoral, pero bueno, eso... será en la próxima ocasión, si Dios quiere, allí nos vemos. Mientras tanto…cuídense.

 

Sansofé.

 

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