08/10/2015 - 20:39

El Norte se divisa desde Hoya de Aguedita

El callejero rinde tributo a este punto cardinal en un barrio situado entre Telde y Jinámar

Luis A. López Sosa

El Norte se divisa desde Hoya de Aguedita
Calle del Norte, en el núcleo de Hoya Aguedita (Foto Luis A. López Sosa)
Luis A. López Sosa

Nuestro paseo de hoy nos lleva al barrio de Hoya de Aguedita, entre La Primavera y Cruz de la Gallina, donde vamos en busca de la calle Norte. Su inicio lo encontramos en el cruce de las calles Ansofé y Alfambra, desde donde parte con orientación Norte-Sur y, tras recorrer unos 160 metros, aproximadamente, finaliza en un fondo de saco o lugar sin salida, una rotonda muy cercana al diseminado de La Primavera.

 

Esta nominación aparece por primera vez en el Censo Municipal de Habitantes y Edificios referido al 31 de diciembre de 1965, encontrándose dentro del callejero municipal correspondiente al Distrito Tercero, Sección Primera del mismo.

 

El carácter de esta nominación es “generalizado”, adaptándose a lo dispuesto en el artº 7º, del Capitulo II, del vigente Reglamento para la nominación de calles, plazas y lugares de dominio público.

 

Sinopsis de la nominación

El norte o septentrión (también llamado boreal) es el punto cardinal que indica, sobre un meridiano, la dirección al Polo Norte. En el hemisferio norte, se corresponde con el punto del horizonte cuya perpendicular pasa por la Estrella Polar. A la ubicación o a la dirección norte se les llama septentrional o boreal.

 

Norte proviene del vocablo norð, del gótico antiguo, y éste deriva del protoindoeuropeo *ner-, que significa "izquierda" (la misma raíz aparece en el latín sinistra 'izquierda', de donde deriva la expresión "a diestro y siniestro"), puesto que el Norte está a la izquierda cuando uno se pone frente al sol por la mañana (orto solar).

 

Septentrión deriva etimológicamente del latín septentrĭo, -ōnis, (septem, siete y trio, -ōnis, buey). Los romanos llamaban Septentrium ("siete bueyes" *) a las siete estrellas que conforman la constelación popularmente conocida como "El Carro", que es, supuestamente, la cola y las piernas de la Osa Mayor.

 

La localización del Norte fue muy importante en la orientación de navegantes y viajeros, ya que ha servido históricamente como origen para determinar el resto de los puntos cardinales. Algunos de los métodos investigados pueden encontrarse recopilados en diferentes autores clásicos de lengua castellana. Los sistemas de orientación y localización mediante GPS han dejado obsoletos los métodos anteriores.

 

En los mapas modernos el norte se ubica convencionalmente en la parte superior del mismo. En estos casos suele decirse que una región o parte de un país son septentrionales cuando se encuentran en la parte superior de los mapas. Por ejemplo: América del Norte en contraposición con América del Sur; Corea del Norte y Corea del Sur.

 

Orientarse buscando el Norte mediante una brújula es un método poco preciso, ya que el Norte magnético no coincide exactamente con el Polo Norte geográfico. Hacia el Norte magnético se orienta la aguja imantada de la brújula, que suele tener un color rojo o azulado para indicar el Norte.

 

En 1831 John Ross lo ubicó en la Isla del Rey Guillermo. Se desplaza unos 15 km por año y actualmente (2000) se sitúa en el Ártico a una latitud de 80ºN.

 

Existen dos casos, según el hemisferio donde se encuentre el observador:

 

Hemisferio norte: mediante la Estrella Polar, que coincide aproximadamente con el Polo Norte en la constelación de la Osa Menor.

 

Hemisferio sur: en realidad se determina el Sur, ya que el Polo Norte se encuentra en este hemisferio oculto bajo el horizonte. Se determina prolongando 3.5 veces el eje mayor de la constelación de la Cruz del Sur, también conocida como Crux.

 

Este método nocturno era el más empleado por los marineros que trazaban rutas en los siglos XVI y XVII, ya que con un instrumento adecuado, astrolabio o un goniómetro, era posible determinar además la latitud del lugar. Ambos datos muy necesarios para el cálculo y determinación de rutas de navegación. No es de extrañar que "tener el Norte" sea sinónimo de estar bien orientado, y "estar desnorteado" signifique "estar desorientado" o "estar confundido".

En gnomónica es posible conocer el Norte, ya que cualquier objeto vertical (aplomadado) tiene su sombra a lo largo del eje Norte-Sur a mediodía. Basta con determinar el instante en el que se produce para poder trazar esta dirección. El mediodía se puede saber por ser el instante del día en el que el Sol más se eleva aparentemente sobre el horizonte, y por lo tanto es el instante en el que las sombras son más cortas. Basta con averiguar ese instante a lo largo del día para poder saber el eje Norte-Sur.

 

Se sitúa, de manera muy aproximada, frente a un observador que con su brazo derecho señale al punto por donde sale el Sol (orto heliaco). Este método es muy poco preciso, ya que sólo coincide con el Norte dos días al año; el resto de los días difiere el orto hasta casi 30 grados. Además, el orto heliaco es un método con gran error, debido a la refracción atmosférica.

 

Se suele decir a la gente que se desorienta o que pierde el control que "ha perdido el Norte". La expresión tiene origen en los navegantes del siglo XVI que, al hacer sus rutas por el Atlántico, a medida que se acercaban al Ecuador, iban viendo cómo la Estrella Polar se acercaba cada vez más al horizonte, hasta que se ocultaba por debajo del mar, lo que causaba una desorientación total a los pilotos de los barcos.

 

Toponimia del lugar

Respecto al lugar de su emplazamiento la Hoya de Aguedita, hemos tomado la descripción dada por el Dr. Hernández Benítez, como una toponímia y antroponímia, que nos habla de la configuración del suelo (una hoya), en la que habitaba en el siglo XVIII, una vieja pastora llamada Aguedita.

 

Desde la parte más alta de la Hoya de Aguedita, se domina una hermosa y positiva panorámica en la que se dibujan el Valle de Jinámar, Bocabarranco, La Majadilla y gran parte del litoral teldense, pero como todo lo positivo tiene también un lado negativo, este lo encontramos al mirar hacia el norte y chocar violentamente con las excavaciones y extracciones de lapilis (picón o escoria volcánica), que dan entrada al Diseminado del Cortijo de Tío Isidro. Todo un ejemplo de expoliación medioambiental que a modo de tarjeta de visita, nos encontramos al llegar al lugar cuando venimos desde Jinámar.

 

En cualquier caso todo este sector está conformado por residuos de las erupciones volcánicas de finales del cuaternario, que fueron las que dieron forma al relieve de nuestras islas, en su mayoría de farallones lávicos, lapilis o “picón” y cascajo o residuos lávicos solidificados en amplias y llanas coladas, todos estos materiales volcánicos han sido objeto de una explotación incontrolada durante algún tiempo, incidiendo sensiblemente sobre el medio ambiente y el paisaje.

 

Como consecuencia de las aludidas erupciones volcánicas, en el entorno existen varias hoyas, aunque la más inmediata a este lugar es la denominada Hoya Niebla, en cuyo suelo se traza el circuito automovilístico “Islas Canarias”.

 

Efemérides

Sucedió hace ahora mismo 433 años, es decir que el 8 de octubre de 1582, se puede decir que este día de este año nunca existió, ya que, en Roma, el papa Gregorio XIII ha decretado el calendario gregoriano en sustitución del calendario juliano, y la noche del pasado jueves 4 de octubre dará paso al viernes 15 de octubre, por lo cual el 8 de octubre de 1582 nunca existió en nuestro calendario. El calendario gregoriano es un calendario originario de Europa, actualmente utilizado de manera oficial en casi todo el mundo. Así denominado por ser su promotor el papa Gregorio XIII, vino a sustituir en 1582 al calendario juliano, utilizado desde que Julio César lo instaurara en el año 46 a. C. El papa promulgó el uso de este calendario por medio de la bula “Inter Gravissimas”.

 

Un día como el de hoy, hace ahora mismo 82 años, es decir el 8 de octubre de 1933, llega a Gran Canaria el famoso comediógrafo Luigi Pirandello, en su segunda visita (1928) con motivo de otro viaje artístico a América. En eta ocasión regresaba de Argentina en el vapor “Conte Biancamano” que iba rumbo a Italia, haciendo escala en nuestra isla, después de estrenar con éxito su obra “Cuando se es alguien”. Permaneció en nuestra isla durante dos días, para seguir posteriormente viaje. Pirandello alcanzó la celebridad por las obras tituladas “Seis personajes en busca de autor” y “La nueva colonia”. Luigi Pirandello había nacido en Agrigento (Italia) el 28 de Junio de 1867 y falleció en Roma (Italia) el día 10 de diciembre de 1936.

 

Observando la aberración medioambiental que supone la industria de extracción de áridos y pensando en las incidencias negativas que la misma tiene sobre paisaje, no podemos evitar pensar de paso la desacertada actuación de las autoridades municipales y provinciales al autorizar este tipo de actividades nocivas y peligrosas.

 

Decimos que alguien ha perdido el Norte cuando pierde la razón y se comporta de manera extraña, desorientada, errática, sin rumbo ni objetivo. De forma equivalente podemos decir, tanto en sentido literal, como figurado, que alguien se encuentra totalmente perdido o que va a la deriva.

 

Esa podría ser llanamente la consideración que, a primera vista, nos inspira este desastre respecto a la autoridad urbanística y sus obligaciones de preservar el medio ambiente. Pero haciendo de abogado del diablo y defendiendo a ultranza el medio ambiente y nuestra tierra, se nos antoja que la cosa va un mucho más allá.

 

Parecer existir intereses creados en permitir estas explotaciones, que a sabiendas de su incidencia negativa, se mira a otro lado y como quien no ve la cosa, se guarda silencio y surge la connivencia con la especulación de los bienes naturales en favor de beneficios particulares.

 

No nos atrevemos a asegurar que alguien tenga de ello un beneficio económico solapado, pero nadie nos puede impedir que lo podamos pensar y guardarnos con impotencia nuestra disconformidad, guardarla a la espera de que algún día alguien pague por tales estafas al patrimonio público y medio ambiental.

 

Damos por finalizado nuestro paseo de hoy, guardamos en nuestra gena los aspectos positivos de los temas tratados y emprendemos un nuevo recorrido, esta vez con rumbo del norte, nos vamos al barrio de Jinámar, concretamente a la Urbanización Industrial El Maipez, donde visitaremos la calle Noruega, a fin de conocer algo más sobre el lugar de su ubicación y sobre esta nación del norte europeo, pero bueno… eso será en la próxima ocasión, si Dios quiere. Mientras tanto…cuídense.

 

Sansofé.

 

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