18/09/2015 - 11:07

El político Nicolás Díaz-Saavedra Navarro, se pasea por las calles del barrio de Las Tapias

Una vía recuerda al también abogado que ejerció los cargos de alcalde de Las Palmas de Gran Canaria y gobernador de su provincia

Luis A. López Sosa

El político Nicolás Díaz-Saavedra Navarro, se pasea por las calles del barrio de Las Tapias
Calle Nicolás Díaz-Saavedra Navarro - inicio (Foto Luis A. López Sosa)
Luis A. López Sosa

En esta fresca mañana, paseamos por el barrio de Las Tapias, o como se ha venido en llamar recientemente Calero Alto, donde vamos en busca de la calle Nicolás Díaz-Saavedra Navarro y, encontramos su inicio en la calle Alcalde Álvarez Castro, desde donde con orientación Sur-Norte, tras recorrer unos 280 metros, aproximadamente, va a finalizar a una serventía de las fincas del sector de Las Tapias.

 

Tiene lindando por el Poniente la calle Cairasco y por el Naciente lo hace con la calle Alcalde Juan Mayor Martín.

 

Esta nominación fue aprobada por el Ayuntamiento Pleno en sesión celebrada el día 29 de mayo de 1997 y desde entonces, ha pasado a formar parte del Callejero del distrito 6º, sección 2ª del Censo Municipal de Habitantes y Edificios.

 

Sinopsis de la nominación:

 

Nicolás Díaz-Saavedra Navarro, nació en Las Palmas de Gran Canaria, en el año 1901 y fallece también en la capital isleña en el año 1974.

 

Fue un destacado político que ejerció los cargos de alcalde de su ciudad y gobernador de su provincia.

 

Cursó Derecho en la Universidad de La Laguna y se afilió al partido Republicano Federal de José Franchy y Roca.

 

En el año 1925 funda con su hermano José, un despacho de abogacía en la ciudad capitalina. Gabinete que está hoy integrado por los Abogados asociados don Adrián Díaz-Saavedra Zerolo, don Juan Carlos Álvarez Ayala y don Adrián Díaz-Saavedra Morales. Por último, don Nicolás Díaz-Saavedra de Morales como no ejerciente.

 

En 1931, cuando se proclama la Segunda República Española, fue elegido alcalde de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria el día 5 de Junio de ese año, y ocupó el puesto del alcalde número 45 en esta ciudad desde su fundación.

 

Una vez al frente de la Corporación, decreto la creación de gran número de escuelas en la capital e intervino en la redacción del primer Estatuto de Autonomía de Canarias. Durante su mandato se realiza la pavimentación de los paseos de las playas de Las Canteras y Alcaravaneras, así como, la construcción de varios colegios públicos.

 

Renunció al cargo en octubre de 1932. En 1936 fue elegido presidente del comité local republicano y, con carácter interino, gobernador civil de la provincia de Las Palmas.

 

Con el inicio de la Guerra Civil Española fue encarcelado en los campos de concentración de La Isleta, Gando, la Prisión Provincial y Fyffes.

 

En 1940, se reintegró al ejercicio de la abogacía, pero vería impedido su ejercicio de actividades políticas por la dictadura franquista por las duras críticas que realizara en aquella injusta situación, mostrando entereza y valentía.

 

Normalizada su vida, Díaz-Saavedra aceptó la presidencia de la Heredad de Aguas de Telde, donde realizó una gran labor que se tradujo en caudales de agua extra. Dio siempre al frente de esta heredad, claras muestras de humanidad para con los agricultores más desfavorecidos, implantando la modalidad del pago de suministros de agua, de forma aplazada, hasta recolectar la cosecha aquellos.

 

Toponimia del lugar:

 

“Las Tapias” es una toponimia que data desde finales del siglo XVIII y nos habla de la formación del terreno de cultivo en el lugar de su ubicación. Terrenos preparados en terraza y contenidos mediante unas paredes o tapias ejecutadas con piedra seca. Constante ésta que se da en casi toda lo orografía canaria, habida cuenta del desnivel que presenta el suelo por la constitución propia del mismo, circunstancias que justifica el cultivo intensivo.

 

El lugar lo miramos siempre con un cariño especial, ya que, nos trae a la mente la edad infantil, el aprendizaje de las diferentes labores agrícolas y ganaderas, y la presencia siempre firme y parca en palabras de mi abuelo paterno.

 

Todo lo que de él aprendí jamás se me ha olvidado, tuvo como ciencia cierta el hecho que todo hombre estaba obligado a saber cultivar lo que le hiciera falta para comer, si no, su valía estaba condicionada a que otros lo hicieran por él.

 

En este lugar hubo hasta los inicios de la década de 1960 un establecimiento denominado “la galería” que junto a “la fonda” y a “la galería del calero”, eran los tres puntos donde paraban los transportistas de las cosechas de plátanos o tomates cuando se dirigían al Puerto de Melenara, con las recuas de camellos o mulos. En estos tres puntos había sendos comercios donde se podía comer y refrescarse para continuar su labor los arrieros.

 

Fue ésta, una zona muy rica en el cultivo de la vid, en esa próspera industria de la exportación de los vinos canarios de afamado prestigio en toda Europa y las Indias, pero luego, como si de una constante en nuestra historia fuera, la falta de lluvia y la sangrante política de la madre patria, hicieron fracasar las plantaciones, el comercio y la economía que en torno a la vid existiera durante gran parte del siglo XVII. El resto fue la acción de sendas plagas de langostas o cigarrón berberisco que diezmo los campos canarios, acarreando hambrunas y otras epidemias como el cólera morbo, las fiebres, etc.

 

A mediados el siglo XIX, el cultivo de cereales, hortalizas y tubérculos volvieron a dar prosperidad a la zona, cosa que perduraría hasta algo más de la mitad del siglo XX, fecha en la que conocimos su esplendor. Posteriormente se da la constante histórica y se pierden los mercados Europeos para el agro canario y casi todo se reconvierte en suelo edificable, viales, etc., extinguiéndose una economía de subsistencia por otra sin sostenibilidad alguna.

 

Efemérides:

 

Un día tal como ayer se cumplieron 447 años, de aquel 17 de septiembre de 1568, día en el que se nombra obispo de Canarias a Fray Juan de Azolarás, ocupando en nº 24 de la prelatura. Sucedió al Prelado Bartolomé de Torres, que había fallecido el 1 de febrero de 1568. Pertenecía a la Orden de San Jerónimo y había nacido en el Valle de Alzolarás en Aizarna, en la Noble y Leal Villa de Santa Cruz de Cestona (Guipúzcoa). Pertenece a uno de los linajes de Guipúzcoa más importantes que después se unieron con las familias de mayor relieve del lugar, como la San Ignacio de Loyola, Iraeta, Lilí y Guevara, entre otras. Al igual que las familias notables del lugar fueron propietarios de torres, caseríos, molinos y ferrerías, que en el siglo XVI, fueron indispensables para la economía y la industrialización posterior del País Vasco, singularmente a través del hierro y su comercialización en Europa.

 

Tiene lugar cuando Carlos V regresa a España a su retiro en Yuste, tras renunciar a sus reinos. Es la princesa gobernadora Juana de Austria la que propone al General de la Orden de los Jerónimos que fray Juan de Alzolarás acompañe al emperador en sus últimos años de vida, como primer predicador. Tuvo un papel destacado en Yuste junto a Carlos V y conoció al niño Jeromín, hijo del emperador, más tarde responsable del mando de la Santa Liga y de la victoria en la batalla de Lepanto. Ya en Canarias sostiene una fluida correspondencia con el rey Felipe II, a quien conocía personalmente y al que advierte sobre la situación de la Iglesia en Canarias, los problemas con el Cabildo catedralicio y la necesidad de corregir los excesos que se producían en Canarias, tanto por parte del clero como por parte de las autoridades civiles y militares.

 

También sucedió un día tal como el de ayer, hace ahora mismo 89 años, es decir el 17 de septiembre de 1926, el autobús en que viaja la pintora Frida Kahlo choca contra un tranvía en Ciudad de México. Su cuerpo recibe heridas de las que nunca se recuperará. Regresaba de la escuela a casa, junto a Alejandro Gómez Arias, su novio de entonces. Su columna vertebral quedó fracturada en tres partes, sufriendo además fracturas en dos costillas, en la clavícula y tres en el hueso púbico. Su pierna derecha se fracturó en once partes, su pie derecho se dislocó, su hombro izquierdo se descoyuntó y un pasamanos la atravesó desde la cadera izquierda hasta salir por la vagina. Al respecto, Frida comentaba que habría sido esta la forma brutal en la que había perdido su virginidad.

 

La medicina de su tiempo la atormentó con múltiples operaciones quirúrgicas (por lo menos 32 a lo largo de su vida), corsés de yeso y de distintos tipos, como asimismo diversos mecanismos de "estiramiento" Durante su larga convalecencia comenzó a pintar de manera más continuada. En septiembre de 1926 pintó su primer autorretrato al óleo que dedicó a Alejandro Gómez Arias. En este primer autorretrato emprendió una dinámica que continuaría el resto de su existencia: reflejar en sus cuadros los sucesos de su vida y los sentimientos que le producían. En 1927 su pintura se volvió más compleja. A través de otros amigos Frida entró en contacto con el pintor Diego Rivera, quien desde 1922 era militante del Partido Comunista de México, contrayendo matrimonio con el mismo.

 

Al igual que la niebla se sumerge en los barrancos y acceden laderas arriba, así también son los sentimientos y las convicciones de las personas que tienen entereza en su proceder.

 

Es el caso de nuestro nominado de hoy, quien destaca sobremanera en la sociedad de aquel entonces y en aras de la defensa de los derechos de la colectividad, con resoluciones ecuánimes y democráticas, se opone al régimen dictatorial defendiendo sus derechos y los de sus convecinos, lo cual le lleva al presidio y a la inhabilitación en el ejercicio de su profesión.

 

Más tarde, opta por la realización de sus actitudes y buen quehacer en favor de otros colectivos no politizados, cual fue la Heredad de la Vega Mayor de Telde y allí, dejó su impronta de persona cabal y recta, favoreciendo en muchos casos a los más necesitados, a los poco pudientes, quienes fueron los que reconocieron su gran valía.

 

Son personajes de nuestra historia, que hoy en día para la gran mayoría pasan desapercibidos por el desconocimiento total de su biografía, porno sentarse con aquellos que le conocieron y supieron directamente de su forma de proceder. Hemos tenido la suerte de hablar con alguno de ellos y la verdad es que me sorprendió en su momento el cúmulo de elogios que en pos a su persona se hicieron, era personas mayores y gozaron y sigue gozando totalmente de cualquier crédito que pudiera mediar. 

 

Luego enfrentas el continuo y desagradecido trabajo de la rocha de tierras y de la contención de aquellas con las tapias, para dar vida y forma a unas cadenas de cultivo que por gracia de Dios fueron de excelente calidad, de lo cual doy testimonio fiel, ya que, trabajé con mi abuelo paterno las suyas en el lugar.

 

Posiblemente, para la gente joven de hoy, esos terrenos siempre estuvieron así y la importancia de aquellas duras tareas de rochado, sean totalmente desconocidas, con lo cual lamentablemente se pierde el sabor de la trascendencia que nos ha sido legada y que debiéramos preservar para futuras generaciones.

 

Finalizamos aquí nuestro recorrido de hoy, guardamos en nuestra gena todo aquello que de positivo hayamos podido tratar y, emprendemos una nueva caminata con rumbo al Norte, nos vamos al barrio de Jinámar, donde visitaremos la calle Nicolás Estévanez, a fin de saber algo más del lugar de su emplazamiento y sobre la vida y obra de este político grancanario de principios del siglo XX,  pero bueno… eso será en la próxima ocasión, si Dios quiere, allí nos vemos. Cuídense mientras tanto.

 

Sansofé.

 

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