23/08/2015 - 15:09

Nelson Mandela pasea su espíritu por el Parque Empresarial de Melenara

La vía recuerda al activista contra el apartheid

Luis A. López Sosa

Nelson Mandela pasea su espíritu por el Parque Empresarial de Melenara
Calle Nelson Mandela – Inicio (Foto Luis A. López Sosa)

Hoy hemos ido a pasear a la Urbanización Industrial Las Rubiesas, o como se ha venido en llamar últimamente Parque Empresarial de Melenara, donde vamos en busca de la calle Nelson Mandela, encontrando su inicio en la calle Ignacio Ellacuría Beascoechea, desde donde con orientación Poniente-Naciente y, tras recorrer unos 280 metros, finaliza en desembocando en la calle Ignacio Martín Baró.

 

Linda por el Norte con la calle Agustín Iturbide, mientras que por su lado Sur lo hace con la calle San Fernando.

 

Esta nominación ha sido aprobada por el Ayuntamiento Pleno en sesión celebrada el día 28 de julio de 1988 y desde entonces ha pasado a formar parte del Callejero del distrito 6º, sección 12ª del Censo Municipal de Habitantes y Edificaciones.

 

Cumple esta nominación con la analogía recomendada por el Reglamento para la nominación de calles, plazas y lugares de dominio público, al referirse casi todas ellas a personajes relevantes en la historia de la humanidad, por lo general líderes en la defensa de los derechos humanos y la libertad.

        

Sinopsis de la nominación

Nelson Rolihlahla Mandela, nace en Mvezo, Unión Sudafricana, el día 18 de julio de 1918 y fallece en Johannesburgo, Gauteng, Sudáfrica, el día 5 de diciembre de 2013. Fue un activista contra el apartheid, político y filántropo que fungió como presidente de Sudáfrica en el periodo de 1994 a 1999.

 

Fue el primer mandatario de raza negra que encabezó el poder ejecutivo, y también el primero en resultar elegido por sufragio universal en su país. Su gobierno se dedicó a desmontar la estructura social y política heredada del apartheid a través del combate al racismo institucionalizado, la pobreza y la desigualdad social, y la promoción de la reconciliación social. Como nacionalista africano y socialdemócrata, presidió el Congreso Nacional Africano (CNA) entre 1991 y 1997, y a nivel internacional fue secretario general del Movimiento de Países No Alineados entre 1998 y 1999.

 

Mandela estudió en la Universidad de Fort Hare y la Universidad de Witwatersrand donde se licenció en Derecho. Cuando residía en Johannesburgo se involucró en la política anticolonialista, por lo que se unió a las filas del Congreso Nacional Africano, y posteriormente fundó la Liga Juvenil en la misma organización. Tras la llegada al poder del Partido Nacional en 1948, ganó protagonismo durante la “Campaña del Desafío” de 1952, y fue elegido como presidente regional del Congreso Nacional Africano en la provincia de Transvaal.

 

Además presidió el Congreso Popular de 1955. En su ejercicio como abogado, fue varias veces arrestado por actividades sediciosas y, como parte del liderazgo del CNA, fue procesado en el “Juicio por Traición” desde 1956 a 1961. Influenciado por el marxismo, se unió en secreto al Partido Comunista Sudafricano (SACP) y fue parte de su comité central. Pese a que estaba a favor de las protestas no violentas, en asociación con la SACP fundó Umkhonto we Sizwe (MK) en 1961, que ejecutó campañas de sabotaje en contra del gobierno. En 1962 fue arrestado y acusado de conspiración para derrocar al gobierno, por lo que fue sentenciado a prisión de por vida durante el “Proceso de Rivonia”.

 

Mandela se mantuvo prisionero por 27 años, primero en la isla Robben y después en las prisiones de Pollsmoor y de Víctor Verster. Campañas internacionales abogaron por su liberación, y fue excarcelado en 1990 en medio de una convulsión social en Sudáfrica. Se unió a las negociaciones políticas con Frederik Willem de Klerk para abolir el apartheid y establecer las elecciones generales de 1994, en las que lideró al CNA al triunfo en las urnas por lo que se convirtió en el primer presidente sudafricano de raza negra. Durante su Gobierno de Unidad Nacional invitó a otros partidos políticos para unirse a su gabinete, y además se promulgó una nueva constitución. También creó la comisión para la verdad y la reconciliación para investigar las violaciones a los Derechos humanos cometidos en los años del apartheid.

 

Aunque dio continuidad a las políticas liberales de gobiernos anteriores, en su administración se implantaron medidas para una reforma de la propiedad de la tierra, el combate a la pobreza y la expansión de los servicios de salud. A nivel internacional fue mediador entre los gobiernos de Libia y el Reino Unido en el juicio por el atentado al vuelo 103 de Pan Am, y verificó la intervención militar en Lesoto. Declinó postularse para un segundo periodo de gobierno, y fue sucedido en el cargo por Thabo Mbeki. En su retiro de la política se dedicó a obras de caridad y al combate a la pandemia del Sida a través de la Fundación Nelson Mandela.

 

Fue una figura controversial en gran parte de su vida. Sus críticos le acusaron de ser un comunista y terrorista, pese a que se ganó el apoyo de la comunidad internacional por su activismo, lo que le hizo acreedor a más de 250 menciones honoríficas y otros galardones, entre ellos el Premio Nobel de la Paz, la Medalla Presidencial de la Libertad y el Premio Lenin de la Paz. En Sudáfrica es considerado como una figura de respeto, donde se le conoce con el nombre originario del clan xhosa, Madiba, o Tata (padre). Se le llama también el «Padre de la Nación» sudafricana.

 

Toponimia del lugar

El nombre originario del sector que se encuentra hoy al Naciente de la Autovía GC-1 y que es conocido como Casas Nuevas, fue a hasta finales de la década de 1950 el de Valderrama, que era una antroponimia que hacía referencia al alférez Francisco Valderrama Palomeque, quien fue propietario de la gran finca que ocupaba el sitio hasta finales del siglo XVII.

 

Sobre la persona del Sr. Valderrama Palomeque no se tiene información alguna y todo circula en fundamentos hipotéticos tales como que fuera el heredero de algún beneficiario en los repartos de datas por parte de Pedro de Vera merced a la Cédula Real de 4 de febrero de 1480, tan sólo 200 años antes.

 

Pudiera ser también que su condición del alférez le sitúe en la posición del militar que habiendo hecho fortuna en los Países Bajos, se retire a la tranquilidad de las islas estableciéndose como un hacendado más, para ver pasivamente el desenlace histórico de la Guerra de los Treinta Años y los calamitosos reinados de los últimos austrias españoles  Felipe IV y Carlos II, que aceleran el desmembramiento del Imperio Español.

 

Esta antroponimia de Valderrama, es sustituida popularmente por la toponimia de Casas Nuevas, que hace alusión a las nuevas edificaciones que se inician en el margen Poniente de la antigua Carretera al Sur (hoy GC-1) en el cruce con la Carretera a Melenara (hoy calle San Fernando), en la primera mitad del siglo XX.

 

Estas circunstancias se van produciendo paulatinamente desde la tercera década del siglo XX en las zonas adyacentes a los grandes cultivos de tomateros y plataneras y que, en la medida que transcurre el tiempo, van ampliándose hasta formar los actuales barrios como el que hoy visitamos y otros tales como Las Huesas,  El Goro,  Marpequeña o El Calero, aunque este fenómeno se acelera en la década de 1960, cuando la agricultura canaria se queda sin el mercado europeo y los terrenos de cultivo son urbanizados y destinados a la venta de solares y a la construcción de viviendas o locales, cambiándose la fisonomía de nuestro municipio en menos de una década y dejando la hermosura de la Vega Mayor de Telde en tan solo un ensueño romántico del pasado, desgraciadamente.

 

Referirnos a  la zona de Las Rubiesas, es vernos obligados a contar con las reseñas  del Dr. Hernández Benítez, en su libro “Telde”, editado en el mes de mayo de 1958, quien afirma que se daba el nombre a los terrenos de esta zona por su color calizo (rubio).

 

No obstante, haciendo de abogado del diablo, nos hemos fijado concienzudamente en el entorno de lo que aún existe de la finca matriz y observamos la proliferación de muchas plantas autóctonas de la familia de las “rubiáceas”.

 

Las rubiáceas son unas plantas perennes, lampiñas, ramosas y de 8-30 cm de alto. Tallos tendidos o ascendentes, tetragonales, desplegados en todas direcciones, ramificados, con verticilos de 4-6 hojas. Es una planta muy abundante, pero como se trata de una planta muy pequeña, de ramas y hojas muy finas y flores muy menudas, no lo parece tanto, pero está bastante extendida por las lindes al lado de los caminos sobre todo y, también en muchas zonas sin cultivar o que han dejado de cultivarse.

 

Recordamos ver cultivos de tomateros que llegaban desde la carretera que iba al Sur (inicio de la Autovía GC-1), hasta la misma Loma de Taliarte. Luego en la década de 1960 se inicia el proceso de parcelación por la empresa SICOMORO, se abren las calles y se dotan de servicios urbanísticos, dando paso a la construcción de naves industriales en las que se instalan las primeras industrias en Telde.

 

Esta urbanización, al igual que la de la Cruz de la Gallina y El Maipez, no fue bien dotada de los servicios propios para albergar industrias medianamente importantes, ya que, los viales de acceso y salida de la misma, hasta hace bien poco conducían el tráfico por el mismo lugar y por ello perdió cierta preponderancia y declinó la inversión a favor de la Urbanización Industrial de El Goro o cuando no a la del Polígono Industrial de Arinaga.

 

Hace algo más de un año se crea la Asociación Parque Comercial de Melenara, la cual ha invertido en la remodelación de los accesos y el adecentamiento de las zonas verdes, en un tímido intento de cambiar la cara del sitio a ojos del visitante, pero que la crisis que venimos viviendo ha puesto cierto freno a esas pretensiones.

 

Efemérides

Hoy precisamente se cumplen 501 años, de aquel 23 de agosto de 1514, fecha en la que en el actual Irán tiene lugar la decisiva batalla de Tsaldiran al considerar el sha de Persia, Ismaíl I, que el ejército otomano debería estar agotado por la persecución a la que se ha visto sometido y decidir enfrentarse a ellos. El sha Ismaíl I, que carece de artillería, tiene la ocasión de comprobar que los cañones turcos pueden resultar eficientes en cualquier momento, y a la postre será derrotado por el ejército otomano de Selim I, más numeroso y equipado con estas poderosas y modernas armas de fuego. Tras la derrota, Ismaíl I frenará su avance imparable hacia el oeste y conservará su trono, pero Selim I se anexionará Mesopotamia y Armenia, donde existe una importante población sunní que aceptará de buen grado su liberación de los persas chiítas.

 

 Lo mismo ocurre con Georgia, donde la población es mayoritariamente cristiana y le da lo mismo estar sometida a sunníes o chiítas. Tras su victoria, Selim I se centrará en la conquista de Siria, Palestina y Egipto, y logrará hacerse con el control de los centros neurálgicos del comercio oriental. Será proclamado califa y fallecerá en 1520 al intentar tomar Rodas. Le sucederá su hijo Solimán el Magnífico.  Selim I, había nacido el 10 de octubre de 1465 y falleció el 22 de septiembre de 1520, también conocido como “el Severo” o “el Valiente” fue sultán del Imperio de Otomano desde 1512 hasta 1520. Destronó a su padre Beyazid II en 1512. La muerte de Beyazid se produjo muy poco después, camino de su retiro en Demotika. Afianzó su ascensión al trono otomano al matar a sus hermanos y sobrinos.

 

Sucedió hace ahora mismo 189 años, es decir el 23 de agosto de 1826, que nade en Las Palmas de Gran Canaria el doctor Juan Padilla y Padilla. Después de estudiar el en colegio de San Agustín, se trasladó a París en el año 1847 para seguir la carrera de Medicina en la Sorbona, matriculándose luego en la Universidad de Caen, donde se licencia en Ciencias. Regresó a Gran Canaria en el año 1859, siendo nombrado médico titular de Gáldar donde desarrolló una gran labor profesional y humanitaria que le proporcionaría una popularidad extraordinaria en el noroeste de la isla. Tras pasar unos años en Gáldar, traslada su consulta a Las Palmas de Gran Canaria, donde incrementó su popularidad.

 

En el terreno político, Juan de Padilla llegó a ser alcalde de la ciudad, pero su gran pasión por el Museo Canario, por el que dejó la política e incluso descuidó su profesión. Había presidido la reunión fundacional que convocara el también doctor teldense  Don Gregorio Chil y Naranjo, en la casa de Amaranto Martínez de Escobar. Padilla ocupó el cargo de archivero-bibliotecario con carácter inamovible. También perteneció de forma activa a la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Las Palmas de Gran Canaria, en la cual ostentó el cargo de secretario general por un largo período de tiempo. Le unió una gran amistad tanto a Gregorio Chil como a Amaranto Martínez, quienes fueron un gran revulsivo en la isla tanto en el campo de la medicina, como en el de etnografía, la cultura y la sociedad en general.

 

Contemplando la Playa y el Lazareto de Gando, enclavadas en un remanso de aguas cristalinas, mi mente vuela hacia las diferentes temáticas tratadas hoy y tal vez se fundan en una exclusivamente a la que hemos venido en llamar “derechos humanos”.

 

Soy entre otros muchos, de los que pienso  que quien infringe una ley porque su conciencia la considera injusta, y acepta voluntariamente una pena de prisión, a fin de que se levante la conciencia social contra esa injusticia, hace gala, en realidad, de un respeto superior por el derecho. Esa fue, tal vez, la doctrina que llevó tantos años a la cárcel a Nelson Mandela.

 

Tanto el fascismo como el racismo, son dos enfermedades que infectan gran parte de la sociedad actual, consciente o inconscientemente, los primeros por el afán de una superación egoísta e infame, los segundos por el miedo a compartir el estatus social que la vida les ha legado, cual si fuera patrimonio intrínseco y sin querer comprender que es algo para compartir humanamente.

 

En la actualidad la gente sólo se preocupa por sus derechos exclusivamente, sin entender o querer comprender, que éstos son precisamente la consecuencia de una serie de deberes y responsabilidades previas.

 

La esencia de esos derechos, van en consonancia con la indefensión del ser humano al que hay que proteger, ya que, es más merecedor de tal atención que cualquier otro que goce de un estatus privilegiado, respecto a aquellos. Si bien, nuestra sociedad, pone más fe en los asuntos materiales y aquellos que les proporcionan una irreal calidad de vida, dejando a un lado los asuntos humanos de sus inmediatos.

 

Cuando no se respetan los derechos humanos, las leyes son injustas diametralmente y por consiguiente, la sociedad no es libre y menos aún feliz.

 

Cuando el relativismo moral se absolutiza en nombre de la tolerancia, los derechos básicos se relativizan y se abre la puerta al totalitarismo y por esos mismo, cuando el gobierno viola los derechos del pueblo, la insurrección es el más sagrado de los derechos y el más indispensable de los deberes.

Los derechos y los deberes van aparejados, ya que, son como las palmeras que para que den fruto, han de estar una junto a la otra y no habrá jamás individuo que sea justo y honrado, si no es capaz de medir sus derechos con el mismo fiel que sus deberes. Te permitirá acomodar tu libertad a la libertada de todos.

 

Nunca en el campo de los conflictos humanos, tantos le debieron tanto, a tan pocos, en el de los derechos humanos sucede lo mismo con aquellos que ejemplarizan con su vida la defensa de los derechos de sus semejantes.

 

Los seres humanos no nacemos a la vida, el día que nuestras madres nos alumbraron, sino que la vida nos obliga a parirnos una y otra vez, cada día o en cada vivencia y así, escribimos nuestra historia, aunque bajo circunstancias influidas por el pasado.

 

Damos por finalizado nuestro recorrido de hoy, guardamos los aspectos positivos de lo narrado en nuestra gena, la cual nos echamos a la espalda y emprendemos una nueva caminata, esta vez con rumbo de Naciente, nos vamos al barrio de Lomo de la Herradura, donde visitaremos la calle de Nenedán, a fin de saber algo más del sector de su ubicación  y este aborigen prehispánico, pero bueno… eso será en la próxima ocasión, si Dios quiere, allí nos vemos. Cuídense mientras tanto.

 

Sansofé.

 

Comentarios

  • Rubiesas forever.
    24/08/2015 - 22:42

    Las Rubiesas de toda la vida.Nada tiene que ver con Melenara.Melenara,la playa y el barrio alli existente.No se por que tanto interes en cambiar de nombre un lugar que tiene el suyo propio.

    0
    0

Enviar Comentario