20/08/2015 - 20:43

Nayra, una aborigen que se pasea por las calles de Marpequeña

Esta nominación aparece por primera vez en el Censo Municipal en 1980

Luis A. López Sosa

Nayra, una aborigen que se pasea por las calles de Marpequeña
Calle Nayra (Foto Luis A. López Sosa)
Luis A. López Sosa

En esta fresca mañana, nos hemos ido al barrio de Marpequeña donde buscamos la calle Nayra, encontrando su inicio en la calle Alcalde Manuel Álvarez Cabrera, desde donde con orientación Sur-Norte y tras recorrer unos 100 metros, va a finalizar a la calle Misericordia. Tiene paralela por el Naciente la callde Rey Ayose y por el Poniente la calle Arístides Briand.

 

Esta nominación aparece por primera vez en el Censo Municipal de Habitantes y Edificios referido al 31 de diciembre de 1980, si bien, su adopción pudo ser unos meses antes, durante los trabajos preliminares de confección de mentado censo.

 

En cualquier caso, desde entonces ha pasado a formar parte del Callejero Municipal del distrito 5º, sección 2ª.

 

Las edificaciones que nos encontramos en este lugar tienen una tipología variada, propia de la evolución urbanística iniciada en los años 80 hasta llegar a nuestros días.

 

Sinopsis de la nominación

Nayra o Naira es un nombre propio de persona femenino que tiene dos significados según su origen: “la que es maravillosa, de ojos grandes o guerrera”. Sus orígenes se hallan en los aborígenes Guanches que habitaron las Islas Canarias entre 1402 y 1496.

 

Existe una novela con este nombre llamada Nayra, la esposa del Sol.

 

Naira, también es un nombre femenino de origen quechua y amaymará.

 

Encontramos otra versión del nombre de Nayra o Naira, típico nombre guanche, más concretamente de la isla de Gran Canaria. Ese nombre pertenecía a un príncipe guanche que resulto sobrevivir a una guerra aborigen, su significado... algunos como "ojos grandes", "guiador" o "frente ancha".

 

Etimológicamente se relaciona con el zwawa “aniir” y el zenaga “tariast”, cuyo significado  es “frente”, de ahí que la traducción podría ser “el de la frente grande”.

 

Este nombre en sus dos variantes está documentado por Escudero, Abreu Galindo, Álvarez Rixo, Berthelot y Millares Torres, atribuyéndosele al nombre de uno de los guayres del faycanato de Telde.

 

En la actualidad, el nombre de Nayra o Naira, con preferencia a la primera variante, se utiliza muy a menudo para el género femenino.

 

Toponimia del lugar

Marpequeña es una toponimia que data de finales del siglo XV, época en la que se inicia el ciclo agrícola del cultivo de la caña de azúcar en nuestro municipio y que toca su fin en el último tercio del siglo XVI.

 

La toponimia Marpequeña designa un lugar en la costa de Telde y que se corresponde con un puerto en el continente africano con ese mismo nombre. Entre estos dos puntos se producía el tráfico de esclavos africanos (1505) que eran utilizados para trabajar la caña de azúcar, ya fuera en los cultivos o en los ingenios, en otros casos para la venta en el mercado peninsular.

 

En nuestro municipio se construyen varios ingenios de moler caña de azúcar por Alonso Rodríguez de Palencia o Palenzuela, quien  en los inicios del siglo XVI vende éstos a Cristóbal García del Castillo, Alonso de Matos y Gonzalo de Jaraquemada, los cuales estaban situados en San José de Las Longueras, San Juan y Los Llanos, respectivamente.

 

El hacendado Cristóbal García del Castillo y posteriormente su hijo Hernán, fueron de aquellos que disponían de flota propia para la exportación de los productos derivados de la explotación de la caña de azúcar. Lo que nos hace pensar que fuera también de los que aprovechando las embarcaciones de las que eran propietarios, realizaran el comercio de esclavos, que por aquel entonces contaba con la licencia de las autoridades civiles y la bendición de las eclesiásticas, todo en nombre de la Corona de Castilla y para gloria de Dios Nuestro Señor, como se solía pregonar por aquel entonces para justificar la infamia.

 

Todo el sector estaba ocupado de extensas plantaciones de tomateros, los cuales llegaban  por la parte  Norte hasta Bocabarranco, por el Sur lindaban con el Barranco de Hoya del Pozo, al Naciente se encontraba la antigua Carretera al Sur (hoy Autovía GC-1) y por el Naciente lindaban con el Camino del Conde, que consistía en una pista de tierra que recorría todo el litoral marítimo de Norte a Sur, y que separaba estos cultivos del acantilado o de las playas.

 

Fue a principios de la década de 1.960 cuando en el entorno de aquellos cultivos, los aparceros empiezan a adquirir sus parcelas en las cuales, mediante el sistema de autoconstrucción, van levantando sus viviendas. Surgen esporádicas parcelaciones, sin la dotación de los servicios mínimos de infraestructuras y con unas alineaciones más que dudosas. La estampa típica de estos lugares eran calles sin asfaltar y sin aceras, no existía el alumbrado público y las edificaciones en su mayoría carecían de revestimiento y menos aún de pintura,  tanto en sus fachada como en las medianerías.

 

Estas circunstancias se ven motivadas por la necesidad de que los aparceros residan cerca de las explotaciones agrícolas, abandonando el sistema de habitar en cuarterías o cuando no en chozas de piedra y madera. Esta población, procedente en su mayoría de la zona norte de la isla, va conformando un asentamiento que da origen a lo que hoy es el barrio en el que nos encontramos. Estos mismos casos se dieron en otros barrios como Montañeta del Calero, Casas Nuevas, Ojos de Garza o Las Huesas, todos ellos al margen de la Carretea General que iba al Sur de la isla.

 

El día 13 de enero de 1975, vivimos en el barrio de Marpequeña, una manifestación vecinal contra la inauguración de la obra de desdoblamiento de la Autovía GC-1, que por aquel tiempo eran dos carriles en cada sentido y para cuyo acto vino el entonces Ministro de Obras Públicas Excmo. Sr. Don Manuel González y Roldán, obra en la que no se contemplaba un paso peatonal a desnivel.

 

Esta Autovía se había cobrado ya la vida de varios vecinos del municipio y concretamente en este barrio, lo que propició que el personal de los almacenes de tomates de Don Marcelo Báez, mayoritariamente mujeres, se manifestaran interrumpiendo el paso de la comitiva oficial, a pesar de la presencia policial, circunstancias que provocaron la intervención brutal de la Guardia Civil y la propia Policía Armada, repartiendo sendas invitaciones al orden por ellos establecido. Estábamos en plena época de la dictadura franquista y estas manifestaciones eran inconcebibles. Hoy, en la Plaza del barrio existe una placa conmemorativa de tal fecha.

 

Efemérides

Sucedió un día tal como hoy, hace ahora mismo 150 años, es decir el 20 de agosto de 1865, en el valle de Gastein (Austria), Prusia y Austria firman un acuerdo conocido como Convención de Gastein mediante el cual se reparten los territorios de los ducados de Schleswig y Holstein, que ambos países han arrebatado a Dinamarca el año anterior en la llamada Guerra de los Ducados. Austria quiere que estos dos ducados se conviertan en miembros independientes de la Confederación Germánica, pero sin embargo, el canciller prusiano Otto von Bismarck tiene toda la intención de incorporarlos a Prusia. Ninguna de las partes quedará satisfecha con este acuerdo, que ni siquiera logrará mantenerse durante un año.

 

Los continuos desencuentros sobre estos territorios conquistados serán la causa de la Guerra Austro-Prusiana que se desatará en 1866, y que convertirá a Prusia en el estado más poderoso de Alemania. Las tropas bavaras al mando de Casmir Ultricht en una incursión invadieron territorio de Sajonia-Coburgo-Gotha y desencadenaron el conflicto que ya se venia gestando durante tanto tiempo, la embaja de Prusia en Bavaria mando un ultimatum para que se retiraran las tropas de allí, Bavaria, alentada por Austria, rehusó tal petición y fue entonces cuando la división de infantería prusiana al mando del mariscal de los ejércitos prusianos, Feodor Malteck, traspaso la frontera y tomo la ciudad de Kaiserlautern en Bavaria del oeste.  Austria respondió de forma inmediata atacando la ciudad prusiana de Koslin.

 

También un día tal como hoy, hace ahora mismo 136 años, es decir el 20 de agosto de 1879, se crea oficialmente el Círculo Mercantil de Las Palmas de Gran Canaria.  Nace como consecuencia de la protesta de un grupo de comerciantes contra los abusos de un recaudador de impuestos (consumos). De la propuesta surgió la unión y fundación de la entidad, en junta celebrada dos días antes y presidida por Don Néstor de la Torre, secundado por Tomás Miller en calidad de vicepresidente y actuando además como secretarios Juan Bautista Melo y Enrique Caballero, con el fin de “contribuir a que las clases mercantiles, industriales y marítimas, así como sus auxiliares, alcancen el mayor grado de progreso y engrandecimiento”.

 

Nueve días más tarde, el 27 de agosto, quedo constituida la nueva sociedad con la junta directiva compuesta por los siguientes señores: Don Tomas Miller y Don Juan B. Ripoche, presidentes honorarios. Presidente efectivo, don Diego Miller; vicepresidente, presidente de la sección de comercio, don Juan Rodríguez González; vicepresidente, presidente de la sección de Marina, don Luis Reina; tesorero-contador, don Benigno Navarro; bibliotecario, don Rafael Pérez Cabral; secretarios, don Juan B. Melo y don Manuel J. Gallardo; vocales, don Fernando Peñate, don Rafael García Sarmiento, don Federico Bethencourt y don Juan B. Carló (según refiere el periódico “La Localidad” en su edición del 4 de septiembre de 1879).

 

Contemplando este amanecer e intentando ir un poco más allá del horizonte, hasta donde nos alcanza la vista, pensamos en diversas cuestiones de las tratadas hoy.

 

De una parte la manera casi anónima o desconocida con la que se hace referencia a personajes aborígenes prehispánicos, restando cualquier tipo de importancia a la persona de los mismos y las vivencias que pudieron tener en su momento, en relación con las extensas reseñas que se hacen en la historia respecto a otros personajes, que vivieron varios siglos antes, pero que sus gestas son alardeadas como si de una honra se tratara para la nación.

 

Otra consideración aparte, será la que haya de medir la veracidad de lo relatado o el comportamiento de dichos personajes en la sociedad en las que les correspondió vivir. Pero como la historia se escribe a ojos del vencedor, guardamos un funesto silencio, sin consideración alguna a la veracidad de lo narrado.

 

Silencio que hacemos extensivo, pero desde el respeto y una muda consideración, hacia personajes como es el caso de Nayra, que son silenciados por conveniencia de “los conquistadores”, símil de “usurpadores de la libertad que reinaba entre los aborígenes”.

 

Puede que hoy, alguien quiera calificarme despectivamente por tales consideraciones, pero eso me importa bien poco, ya que, también es bien poca la admiración o el reconocimiento que pueda tener hacia los castellanos que vinieron a nuestras islas a cometer toda clase de atropellos en aras de “una conquista”, por la gloria de Castilla y la gracia de Dios.

 

No me refiero tan solo a la desconsideración y el mal trato dado a la población aborigen, entre los cuales muchos fueron vendidos como esclavos allá en tierras de los Reyes Católicos, contraviniendo cualquier principio doctrinal hacia “sus semejantes”. Fueron además los abusos de los inquisidores y los señores feudales, montados en el mismo barco de la complicidad a la hora de cometer aberrantes injusticias.

 

Por último miro a ese mar, por el cual algunos “nobles señores benefactores”, como Cristóbal García del Castillo, enviaron sus naves desde Melenara a la costa africana, concretamente al Puerto de Marpequeña, para ejercer la trata de esclavos. Demencial es el hecho de que este “noble caballero”, esté enterrado en el interior de la Basílica Menor de San Juan Bautista, aunque realmente no sé de qué carajo me extraño, si en vida el moguereño con sus benefactoras obras, compró el solar de su sepultura sin que tuviera que mediar consideración religiosa alguna, cometiéndose una profanación espiritual del lugar.

 

Guardamos en nuestra gena la parte positiva de lo relatado en esta crónica y nos la echamos a la espalda,  emprendiendo una nueva caminata con rumbo al Sur, nos dirigimos a la Urbanización Industrial de Las Rubiesas, donde visitaremos la calle Nelson Mandela, a fin de saber algo más del lugar de su ubicación y sobre este personaje defensor de los Derechos Humanos, pero bueno… eso será en la próxima ocasión, si Dios quiere, allí nos vemos. Mientras tanto cuídense.

 

Sansofé.

 

Comentarios

  • Tamaran lover.
    21/08/2015 - 09:49

    Hola solo quiero decir que Nayra es un nombre masculino guanche si leemos un poco de historia de Canarias. Pero como en los colegios solo nos enseñan la historia de España pues ponemos nombres de hombre a mujeres y si hablo de los nombres guanches inventados pues me faltarian caracteres ojala se divulgara mas la historia prehispanica de Canarias. Ahul.

    0
    0

Enviar Comentario